Crea Espacio Semana 3: Generosidad | Pastor Oscar Padilla
La generosidad es una parte vital del crecimiento espiritual y refleja un corazón que honra a Dios. Va más allá de dar recursos; se trata de ofrecer nuestro tiempo, talentos y vida en gratitud por todo lo que Dios nos ha dado. Ejemplos bíblicos, como el de Caín y Abel, muestran que Dios valora más el corazón detrás de la ofrenda que la ofrenda misma. Cuando damos con libertad, revelamos nuestra confianza en Dios y creamos oportunidades para que Él obre en nosotros y a través de nosotros. Como fieles mayordomos de Sus bendiciones, la generosidad nos ayuda a hacer espacio para una conexión más profunda con Dios, una comunidad más fuerte y un crecimiento espiritual significativo.
I bless you, Northlace. Why don't you stand down so we can all sing together? This is the day that the Lord made, and we know it. So you are free to sing, Lord. I praise you in the valley, I praise you in the mountain. I praise you in the day, I praise you in the night. I praise you in the middle, and being surrounded. Because when I praise you, you are by my side. While I am warm, my soul sings. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I praise you when you feel bad, and even when you don't. I praise you, and I know that you are in control. It is more than a sound, it is an adoration. And when we praise, the angel will fall. While I am warm, my soul sings. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I don't deny myself, my God, I live to be. I don't deny myself, my God, I live to be. I don't deny myself, my God, I live to be. I praise God, my heart. We praise in sadness, we praise in pain, we praise in joy. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I praise God, my heart.
I praise God, my heart. I don't deny myself, my God, I live to be. I don't deny myself, my God, I live to be. I don't deny myself, my God, I live to be. I don't deny myself, my God, I live to be. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I praise God, my heart. I praise God, my heart. [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and guitar ♪ ♪ and piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪
[♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ with piano and vocals ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪
[♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ Que deseo, lo que deseo.♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ ♪ Hoy en mi cancán lo que deseo. Tängis lo que deseamos. Lo que deseo, oh lo que yo deseo, große. Espacio haré, te invito a llenarme. No hay distancia entre tú y yo. Un simple deseo, solo anhelo contigo habitar, saciarme en tu amor. Espacio haré, te invito a llenarme. Espacio haré, te invito a llenarme. Contigo habitar, saciarme en tu amor. Oh, oh, oh, oh, oh. San, señor, tenés asiento. Ya mismo entre nosotros, cuan alto monte hay escalar. En desespero volví al cielo y en la noche te hice llamar. Ahí en lo oscuro tu amor profundo cruzó la sombra y me alcanzó. Desconsumado y el fin escrito, mi esperanza está en Jesús. ¿Quién imagina piedad tan grande, tan plena gracia al corazón? El Dios eterno dejó su gloria, de mi pecado Él se vistió. La cruz sacado, soy perdonado, el Rey de reyes me adotó. Señor hermoso, te pertenezco, mi esperanza está en Jesús. Aleluya, sea que me liberó. Aleluya, en la muerte me anantó. Las cadenas me plantó y en su nombre a salvación. Mi esperanza está en Jesús. Y tus promesas fueron selladas cuando tu cuerpo resucitó. Desde el silencio tu gran rugido quebró el poder de la muerte en mí. Aleluya. Y tus promesas fueron selladas cuando tu cuerpo resucitó. Desde el silencio tu gran rugido quebró el poder de la muerte en mí. La victoria está en mí.
Aleluya. ♪ Que me libertó, alegría ♪ ♪ Que la muerte me arrancó, las cadenas me arrancó ♪ ♪ Es un hogar salvación, mi esperanza está en Jesús ♪ ♪ Alegría, será que me libertó, alegría ♪ ♪ Alegría, que la muerte me arrancó, las cadenas me arrancó ♪ ♪ Es un hogar salvación, mi esperanza está en Jesús ♪ ♪ Mi esperanza está en Jesús, alegría, alegría, alegría ♪ Hellow Que gran esperanza tenemos verdad, si no entiendes Tal vez eres nuevo en conocer a Jesús Si no entiendes lo que significa de la muerte nos arrancó En vez de tener un fin, verdad, que donde no hay esperanza Donde no hay salvación, donde no hay en que anhelar De eso nos salvó Dios, de eso Dios ahora es nuestra salvación, ahora tenemos vida eterna en el Ahora tenemos esperanza día tras día Ahora podemos esperar este milagro y reconocer que Dios es vivo y que Dios existe Y Él está aquí por nosotros y para nosotros Y esa es la bendición de poder reconocer De que Dios es el Dios todopoderoso De que Él todavía es el Dios de milagros Él todavía es el Dios que sana, que salva Él todavía es el Dios de que puede cambiar vidas Y ese es el Dios de que tú y yo estamos adorando esta mañana Así que te pido que una vez más si te sientes bien Haciéndolo puedes levantar tus manos o cerrar tus ojos Y solo darle gracias o simple adoración a ese Dios Dios te damos gracias por quien tú eres Por la salvación que solo existe por medio de ti Señor
La salvación Señor, el perdón Padre que tenemos Tú eres fiel, Tú eres grande Señor y no hay nadie como Tú Y nuestra esperanza, nuestra esperanza está en Ti Señor 100% en Ti Padre, confiando y creyendo en quien Tú eres Y que Tú eres el único Dios vivo, gracias Señor Gracias por todo, gracias por Tu presencia en nosotros Gracias por Tu presencia en este lugar Señor Y te doy gracias por cada persona que está aquí Señor Cada persona está aquí porque Tú los tienes aquí Tú permites que estemos aquí Señor No es coincidencia, no es un accidente Tú nos tienes aquí con un propósito Y te damos gracias por eso Señor, gracias, amen Gracias, puedes tomar tu lugar Gracias por adorar con nosotros esta mañana La semana pasada no pudimos estar juntos Estuvimos juntos en línea, verdad Pero no pudimos estar en persona Y estamos tan contentos de verte aquí Que Dios los guardó Espero que haya guardado sus hogares Los haya guardado ustedes Y hoy estamos aquí muy felices pudiendo saludar a cada uno de ustedes Si esta es tu primera vez aquí en Northwest Español Te damos una gran bienvenida Y estamos tan contentos de que estés aquí Tenemos una área aquí Cuando sales de las puertas Una área que se llama Conexión de Huéspedes Ahí siempre tenemos un equipo listos
Para recibirte con una sonrisa Para recibir y querer conectarse contigo Porque sí es importante para nosotros De que tú estés aquí hoy Así que por favor te pedimos Si esta es tu primera vez Pasa por Conexión de Huéspedes Conoce a nuestro equipo Y aún van a poner un regalito en tus manos Por estar aquí Pero si todavía no te sientes bien haciéndolo Está bien, la próxima semana que llegues Tal vez ahora sí será el día Que tú nos pases a visitar a Conexión de Huéspedes Siempre hay personas ahí listos Para contestar preguntas Para recibir, audarte información Ahí en Conexión de Huéspedes Esta tarde después del servicio Tenemos la clase de descubre paso uno Esta es tu primer paso Si todavía no conoces Mucho de nuestra familia espiritual Aquí en North Place Español Descubre paso uno es a donde vas a ir Si te estás queriendo conectar o conocer Más de lo que creemos Aquí en North Place Español Descubre paso uno es tu lugar Asi que hoy empieza Descubre Paso Uno.
Tendremos almuerzo para ti. Si necesitas cuidado de niños, también tenemos cuidado de niños para ti. Es una clase, no es complicada, okay? Es una clase, es algo, un lugar donde vas a recibir la información que necesitas para conectarte con nuestra familia espiritual porque queremos de que tú también seas parte de nuestra familia espiritual y queremos conocer a tu familia también. Asi que si no has ido a Descubre Paso Uno, perdón, ahí estaremos listos para recibirte. Si quieres más información o no sabes a dónde ir, Conexión de Huespedes también está ahí para ayudarte y guiarte a la área donde tenemos Descubre Paso Uno. Pero una vez más, estamos tan contentos de que estén aquí. Bienvenidos una vez más a Northwest Español. Bienvenidos a Northwest Español. Muy buenas tardes a todos. Bienvenidos el día de hoy. Bienvenidos a Northwest Español. Bienvenidos a Northwest Español. Bienvenidos a Northwest Español. Gracias por responder a nuestro llamado. Cuando te pedimos de que nos ayudes y gracias porque siempre eres fiel y nos respondes, Señor. En el nombre de Jesús, amén y amén. Gracias por estar aquí. Bienvenidos a Northwest. Me uno a Melissa para darte la bienvenida y dejarte saber cuánto nos alegra que estés aquí. No nos pudimos reunir la semana pasada, como dijo ella,
pero qué bueno que ya estamos aquí listos para estar juntos. Tú sabes casi, si vienes a Northwest, sabes casi el ritmo de los servicios. Sabes de que en este momento usualmente hablamos de algo acerca de la mayordomía, algo acerca de lo que hacemos y la manera que damos aquí en Northwest, pero el día de hoy la conversación entera va a ser acerca de la generosidad, así que no quiero tomarme el tiempo para hablar de algo específico ahorita porque vamos a tomar un tiempo más extendido acerca de eso. Solo quiero decirte gracias por ser generoso, gracias por dar, gracias por abrir tu corazón y dar. El dar es algo bíblico y ahorita lo vamos a hablar y lo vamos a platicar, pero gracias por ser así. La otra semana te vamos a dar algunas actualizaciones. Actualmente, ahorita está un grupo de North Place en la costa de Marfil. Tú sabes de que hace un año dimos bastante, al final del año 2024, hacia un proyecto para hacer una casa segura para muchachas y niños de que están siendo traficados sexualmente en África. Y el día de hoy, hace unas horas, porque África está, África está en nuestro ayer. Nosotros estamos en su mañana. No sé cómo es, pero el día de hoy se inauguró esa casa. Ya está abierta y North Place pudo estar ahí. Así que la otra semana te damos actualizaciones de eso. Personas de North Place Español son parte del equipo que está ahí actualmente.
Así que después te vamos a dar detalles acerca de eso y también te vamos a dar detalles acerca de lo que viene con los campamentos para niños que están bajo cuidado del Estado, de que ya vamos a comenzar. Es más, hoy hay una reunión a las cuatro y media en Sac, si deseas participar en esos campamentos de que pasan durante el verano. Pero te vamos a dar más detalles acerca de eso en las próximas semanas. Thank you for being so generous. On the screen you will see the ways to give. You can do it digitally in several ways. You can do it physically with the envelopes that are in the back of your CIA. And you can do it by mail if you want to do it. Do you know that they still arrive by mail? People still send letters. People, I didn't know, but it still exists. Those little carts of mail still pass and everything. So you can do it that way too. So thank you for your generosity. We will be talking more about that in a few minutes. But I wanted to say thank you. I wanted to present the ways you can give so that you can continue doing it in a specific way. Last weekend, as was already mentioned, the climate forced us to cancel our face-to-face services. One of the most strategic weekends of the year was interrupted here in North Place. We already had everything ready, everything planned, and then the ice came. And one of the most important things is that it was affected by the climate
and not being able to meet face-to-face is something that we call a group connection. And that is the moment when we intentionally move you from a person who is simply a spectator sitting in a chair to participating in relationships centered on the Gospel through the groups that we have. So let me reiterate something quickly. As incredible as our series of seeds was last fall, I think it creates space. It is much deeper, much richer, and much more transformative. So we cannot allow the weekend that we missed last week to interrupt our spiritual growth. And that is why I want to challenge you to something very concrete, very specific. I want to invite you to make the number one commitment to be here every week. Every week for the next six weeks, I invite you to come. Do not miss it. The conversation we are having is extremely important. So first, watch the series. That's what I'm asking you. Every week. This is the third week. The first two weeks were introduction. Watch the series. Number two, buy a guide. The guide was made at home. It was made by all the pastors that we are here in North Face. We participate in one way or another. It is being studied here. It is being studied in the children's area. It is being studied with young people. But it is a very deep topic and it was created.
It can be used in two ways. You can use it for personal study during the week, but it was designed to be used in a group. So, watch the series, buy a guide and look for a group. Connect with a group. It is extremely important. The design of God for us is to make life in groups. Take advantage of the group connection today on the plane. Today when you leave, the group leaders will be ready to serve you, so that you know them, so that you choose a group and participate. There are groups throughout the week, in different places. Some are here in the church, some are in homes, some are online. Look for a group and join a group. The group leaders are making a specific effort so that last week you do not waste the opportunity to join a group. I would like to do something very special this afternoon. At this time, I want us to recognize and commission our group leaders. I will tell you about them. They are giving their time, their energy, their heart. They are preparing to walk with others during this season of Create Space. They will lead a group, but it is not only facilitating a conversation, but it is also loving people, pastoring people, creating physical space in their homes or here in the church, creating space for relationships centered on the gospel and serving faithfully week after week. They are ready to do it and ready to receive you. At this time, I am going to ask the group leaders to come forward and stand in the center. All our group leaders, stand up. They will identify you all.
You all have the same shirt. Come forward. I assure you, everyone will come forward. Come forward. We want to pray for you. We want to thank you for your willingness. These are the people who have given their time, their efforts, their talents to help you participate in the group. You can see them. You can see their faces. Memorize their faces right now, because when you leave, you will look for them and you will tell them, I want to be part of your group. So, let's pray for them. Let's ask the Lord that the delivery of time will bring growth to people, it will bring health, it will bring transformation to many lives. So, if you can, please extend your hands to our leaders and let's pray for them. Lord, thank you for this group of people, that when the opportunity arose to lead these groups, with a lot of joy in their hearts, they said, I will do it. Thank you for your willingness, for your time, for the time you are going to invest in preparing, for the time you are going to invest in praying for people, for the time you are going to invest with these people that you take away from your personal responsibilities and at the same time in your own homes. Bless them, Lord. Give them words. Give them your Holy Spirit to fill them and use them
and help them lead these groups and above all, bless them. Señor que tu presencia, Señor a través de ellos, sea lo que mueva a estos grupos a transformación de vida y a crecimiento y a un gozo especial. Gracias por cada uno de estos líderes, bendícelo Señor y provee para ellos todo lo necesario para que esta temporada de Grupo sea un éxito en el nombre de Jesús. Amén y Amén. En agradecimiento, ¿les puede dar un aplauso a todos los líderes del Grupo, por favor? Gracias, pueden regresar a su lugar. Gracias por participar. Y ahora ya sabes quién son, así que en la salida los vas a encontrar, por favor, búscalos, únete a un grupo, es extremadamente importante. Te quiero decir una cosa muy, muy, muy importante. Una cosa que sí te puedo prometer. No te puedo prometer muchas cosas, pero si asistes cada semana, si compras una guía y la trabajas, y si te metes a un grupo, vas a crecer espiritualmente. En el caos de este mundo y en la locura de que existe en esta vida, te puedo garantizar que si haces esas cosas, vas a crecer espiritualmente. Tú tienes control sobre cómo creces espiritualmente y si lo haces, te aseguro que vas a crecer. Ahora déjame continuar. Me gustaría darte acceso por unos momentos dentro de las paredes de mi casa. ¿Ves? Yo tengo tres hijos, tres hijos varones. ¿Alguien aquí también tiene solo varones? Los entiendo, los recibo, los amo con mucho cariño. Tengo tres hijos y en mi casa pasa algo de que me imagino que pasa en tu casa de alguna manera o de otra. Cada vez de que uno de mis hijos varones le pide un favor al otro muchacho, muchas veces la respuesta no es un sí, no es un con mucho gusto, no es un claro que sí, sino que la respuesta es, ¿y qué gano yo? ¿Verdad? Entonces a veces no lo dicen directo de esa manera, pero se siente igual. Es como que si cada uno de ellos mantiene una cuenta invisible de favores. Yo te ayudo a ti si tú me ayudas a mí, ¿verdad? Yo te pido ayuda, no me ayudaste, así que no te voy a ayudar esta vez. O yo hago algo por ti si recibo algo a cambio. Y si mi esposa Melissa, que es la que estaba aquí hace unos momentos, si mi esposa Melissa y yo dejamos que esa conversación se alargue demasiado, lo que empieza como un simple favor termina siendo una escena de lucha libre. Y comienza el mil máscaras a atacar al blue demon y cuando menos nos dimos cuenta están quebrados los floreros y los muebles están contra la pared y se armó una bronca, ¿verdad?
Y aunque nos reímos, pero si somos honestos eso no es solo una dinámica de niños, sino que es una dinámica humana. Vivimos en una cultura que nos ha entrenado a preguntar todo el tiempo, ¿y qué gano yo con eso? Es una cultura que empuja a vivir con las manos cerradas, calculando y protegiendo, midiendo todo en base a lo que nos conviene a nosotros. Pero cuando abrimos la Biblia, la Biblia nos enseña de que hay algo muy distinto, muy diferente, el reino de Dios no se construye desde una pregunta de ese tipo, sino que se construye de algo diferente, no se construye de una conveniencia, sino que comienza con una palabra muy clave y es la honra. Y lo que hemos aprendido en esta serie de crear espacio, es que cuando un corazón honra, esa persona comienza a experimentar los cielos abiertos y a crear espacio para que otros también experimenten esos cielos abiertos. En la semana uno comenzamos hablando de la imagen de Dios, lo que en latín se dice imago dei, y recordamos que cada persona fue creada a la imagen de Dios, eso significa de que nadie es un estorbo, nadie es una interrupción. Mi papá dice de que en ruso la palabra suegra se dice estorbo, no, no estoy jugando, pero la realidad es esta, nadie es un estorbo, nadie es una interrupción. Cuando vemos a una persona, vemos a alguien que porta la imagen de Dios y la honra comienza cuando vemos a los demás como Dios los hizo, cuando vemos a Dios en ellos es cuando comienza la honra. Y luego después de eso la semana dos, la semana pasada fuimos al corazón del Evangelio, porque no podemos entender la honra sin mirar hacia la cruz. Jesús siendo digno de toda la honra se humilló hasta el punto de la cruz, se hizo pequeño y se vació, tomó un lugar que no le correspondía para darnos una honra que jamás podríamos ganar. Y quiero decirte esto y que se te grave esto, la cruz es el acto mayor de honra hacia nosotros,
porque como Él se humilló nosotros tenemos la honra de que Él nos otorgó. Y hoy damos el siguiente paso natural en este sermón, porque cuando realmente vemos la imagen de Dios en otros y cuando realmente entendemos cuánto honor nos dio Jesús en la cruz, esa honra no puede quedarse solo como una idea bonita en nuestra mente, en nuestro corazón, tiene que volverse visible, tiene que volverse práctica la idea de honrar, tiene que tomar forma y lo que encontramos en la Palabra de Dios, la forma que toma es That idea of honor is through generosity. Today we're not just going to talk about money. We're going to talk about the heart. Because generosity doesn't start with your wallet. It starts with the honor of our heart. I want to give you this idea so that it's the general idea of what we're going to talk about today. God created us to cultivate and make space and generosity is the way we live that call. From the beginning, God starts with a garden, but the story of God ends with a city. And between the garden and the city, what God is doing is that God is forming something in us. He's forming a trusting heart, a heart that honors, a heart that lives with open hands. We're going to talk more about that in a moment. But if we want to understand generosity, we don't start with how much is given, but we start with how to honor. Something important that we have to make clear is this. When we talk about generosity,
we're not just talking about finances. Here at North Place, we say something constantly. Generosity is lived by your time, your talent, your treasure. And for many of us, it also includes our attention. Because generosity doesn't start with what comes out of your pockets. It starts with what comes out of your heart. Jesus said, where your treasure is, there is your heart. And to understand that, the Bible takes us very early in history. In Genesis chapter 4, we see two characters that are brothers, Cain and Abel. And that's how the story tells us. It says, at the time of the harvest, Cain presented some of his crops as an offering to the Lord. Abel also presented an offering, the best parts of some of the lambs that were the first offspring of his flock. The Lord accepted Abel and his offering, but He did not accept Cain or his offering. Now, both brothers come before God. Both bring an offering. Both do something that appears to be correct and similar. But God responds in a different way to each of them. Scripture tells us that Abel brings the first offspring of his flock. That is, the best, that's what it indicates. When Cain also brings an offering, but the text is intentionally silent. It doesn't tell us anything more about what God gave, that gives us an open window to his heart. And there is the key. The problem was never the offering.
The problem was the heart behind the offering. From the beginning, God makes something very important clear to us. He is not impressed by external acts, but by internal honor. I want you to see this. God was not comparing quantities. He doesn't say anything about quantities. He was revealing the postures of the heart. Abel honors God by recognizing him as his source. And Cain fulfills an act, but without giving, without priority, without real honor. He simply does it for doing it. And here we learn a truth that goes through all Scripture. The whole Bible tells us that honor always precedes generosity. Honor always comes before generosity. Before generosity is something we do, it's something we are inside. That's why we say that generosity is honor in action. Do you want to see how it is honored? See the generosity of someone. Because when honor is real, it becomes visible. It becomes visible in what we give, but also in how we give of our time, in how we put our gifts in the service of others, in how we use our resources, all the resources we have, and to whom we give our attention. And that connects directly with what we have been learning in this series, because when we don't see the image of God in others, our heart closes.
When we stop honoring, we begin to protect ourselves, to measure and calculate with everything we do. But when a heart honors, it is a heart that opens. And an open heart, what is it going to do? It's going to create space. Space for God, space for others, space for life to flourish. From Genesis, God is not looking for empty rituals. He is creating hearts that trust in him as a source of all things, and that live with open hands in all areas of their lives. But before we move on to the larger design, we are going to talk in a moment about the garden and the city. We have to make this very clear. Generosity does not begin with what you give. It begins with whom you honor. Who are you honoring? And when the heart honors, the whole life begins to open. Now, we saw the generosity that begins in the heart. We have to take a step back and ask ourselves an even bigger question. Why, from the beginning, does God connect honor and heart and what we do with what we have? Look closely. El honor, el corazón, y lo que hacemos se conectan con lo que tenemos. ¿Por qué Dios haría algo así? La respuesta nos lleva al principio de todo, al principio de la historia bíblica. Cuando Dios crea al ser humano en Génesis, lo coloca en un jardín.
Lo conocemos como el Jardín del Edén. Un lugar de abundancia, un lugar lleno de recursos, un lugar que Dios mismo preparó, árboles, montañas, tierras, animales, ponte a pensar, si no ha sido creado nada nuevo, todo lo que Adán y Eva necesitaban para tener Wi-Fi en el Jardín del Edén ya existía, ya estaban ahí todos los recursos, todo lo que se necesitaba estaba ahí, lo que no estaba era desarrollado. Pero Dios no pone al ser humano en el jardín solo para que lo admire, Dios lo pone ahí para que lo cultive, date cuenta, para que lo trabaje, para que lo desarrolle. Mira cómo lo dice Génesis, dice Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen, a imagen de Dios los creó, hombre y mujer los creó, luego Dios los bendijo con las siguientes palabras, sean fructíferos y multiplíquense, llenen la tierra y gobiernen sobre ella. Entonces dijo Dios, miren, les he dado todas las plantas con semilla y todos los árboles frutales para que les sirvan de alimento y he dado toda planta verde como alimento para todos los animales salvajes, para las aves del cielo y para los animales pequeños que corren por el suelo. Entonces Dios miró todo lo que había hecho y vio que era muy bueno. O sea, desde el principio Dios no solo les da una bendición, sino que les da la responsabilidad, les dice multiplíquense, les dice sean fructíferos, dice gobiernen sobre la tierra, les da al ser humano tierra, creatividad, relaciones, capacidad, oportunidad y le dice se fructífero, multiplícate, llena esta tierra. En otras palabras, el jardín nunca fue el destino final para Dios,
fue el punto de partida. Dios sembró algo pequeño con la intención de que creciera y aquí hay algo importante que todos necesitamos entender, la economía y cuando hablo de economía estoy hablando de los recursos, del trabajo, el desarrollo, el intercambio de dinero, eso no es una consecuencia del pecado, es parte del diseño de Dios. Dios siempre quiso que el ser humano tuviera cosas que administrar porque eso es precisamente el lugar donde el corazón se enforma en cómo administras lo que Dios te ha dado. La economía no es el problema, el problema es el corazón. Dios da recursos no para probar si somos buenos con cosas, sino para formar nuestro corazón, para formar corazones que confían y que honran y que saben hacer espacio para lo que Dios quiere hacer. Y cuando avanzamos en la historia bíblica vemos algo muy significativo, empezamos en un jardín pero la Biblia no termina en un jardín. Hemos hablado mucho de restaurar el Edén pero la historia final no es un jardín, mira lo que dice en Apocalipsis del final, dice entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido también el mar y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén que descendía del cielo desde la presencia de Dios. Oí una fuerte voz que salía del trono y decía, miren el hogar de Dios ahora está entre su pueblo, él vivirá con ellos, ellos serán su pueblo, Dios mismo estará con ellos, él le secará toda lágrima de los ojos y no habrá más muerte ni tristeza, ni llanto ni dolor, todas esas cosas ya no existirán más. Ahora si piensas cuidadosamente, una ciudad implica personas, implica relaciones y estructuras, una ciudad implica una infraestructura, colaboración, recursos compartidos, Dios no le teme al crecimiento, Dios no le teme a la abundancia,
Dios no le teme a la complejidad de las cosas, Dios no le teme a la expansión, al contrario ese siempre fue el diseño de Dios, crezcan, multiplíquense, sean fructíferos y aquí es el punto clave para nosotros hoy, entre el jardín y la ciudad Dios forma el corazón humano. Un corazón cerrado no puede sostener una ciudad, ¿por qué? Porque un corazón egoísta no puede cuidar a otros, un corazón de que sólo pregunta y yo que gano, termina limitando lo que Dios quiere hacer en general, porque un corazón generoso, un corazón que honra, un corazón que confía en Dios como fuente, ese corazón sabe crear espacio, es importante decir esto con claridad, Dios no está haciendo crecer un jardín por crecimiento mismo, Dios está haciendo espacio para personas, cada paso del jardín a la ciudad es un espacio creado para más portadores de la imagen de Dios, espacio para más humanos, para más relaciones. Spacio para más sanidad, espacio para más milagros, espacio para más esfuerzo, espacio para más provisión, espacio para más vida. Y aquí es donde la generosidad se vuelve esencial, porque la generosidad no es un extra espiritual. Algunos dicen, oh, es que yo no soy generoso como alguien más. La generosidad no es un extra espiritual, es la herramienta que Dios usa para enseñarnos a vivir su diseño original. El que más ha dado es Dios mismo. El más generoso es Dios, porque de tal manera Dios amó que dio. Entonces, cuando somos generosos estamos viviendo el diseño original de Dios, porque para hacer espacio cuesta, requiere soltar control, requiere compartir recursos, requiere pensar en otros. Y la generosidad, la generosidad de tiempo, de talento, de tesoro,
de tu atención, es la manera en que aprendemos a vivir del jardín a la ciudad sin perder nuestro corazón. Y por eso hablamos de crear espacio. Por eso estamos en esta serie, porque no estamos hablando de crecer por crecer, estamos hablando de vivir de una manera de que permite que la vida de Dios y la que Él sembró para nosotros al principio se multiplique y para que podamos bendecir a otros. Escucha esto, Dios nos creó para cultivar, Dios nos creó para desarrollar, Dios nos creó para hacer espacio, y la generosidad es cómo ese llamado se vive en lo cotidiano, en el día a día. Ahora vemos el diseño de Dios, sabemos que la idea es jardín a ciudad. La pregunta natural es esta, ¿cómo se ve eso en mi vida diaria? Y la Biblia nos da una respuesta muy clara en Proverbios 3.9, mira lo que dice, dice, Honra al Señor con tus riquezas, con los primeros frutos de todos tus cultivos. Tú y yo leemos esa porción, ese texto y decimos, la primera palabra que se nos resalta es riquezas, pero date cuenta que ese versículo no empieza hablando de dar ni de riquezas, empieza diciendo honra, honra al Señor. En la cultura bíblica los primeros frutos no eran lo que sobraba, sino que era lo primero, lo mejor, la parte que más cuesta entregar. Traer los primeros frutos es una declaración espiritual que dice, Dios tú eres mi fuente, antes de asegurarme yo voy a confiar en ti. Por eso es importante decirlo así, la honra siempre va antes de la seguridad, la honra va antes de la comodidad, la honra va antes que el control. Y aunque Proverbios habla de riquezas,
no podemos reducir este principio solamente al dinero, porque honrar a Dios con lo primero y lo mejor se vive en todas las áreas de la vida. Honramos a Dios cuando damos lo primero de nuestro tiempo, no sólo cuando dejamos lo que sobra, honramos a Dios cuando usamos nuestros talentos para servir y edificar a otros, no sólo para el beneficio personal, honramos a Dios con nuestro tesoro, no por obligación, sino como una expresión de confianza. Y muchas veces honramos a Dios con nuestra atención cuando decidimos escuchar a alguien, ver a alguien, asegurarnos que alguien se siente amado y apreciado. La pregunta no es estoy dando algo, sino que la pregunta es estoy honrando con lo primero y con lo mejor, porque lo que damos primero revela a quien confiamos más. Y aquí es donde el Evangelio se vuelve una vez más a entrar con fuerza. Jesús no nos honró desde la comodidad, nos honró desde el sacrificio. Jesús no nos honró porque era cómodo y confortable y era fácil, nos honró con lo más difícil entregando su vida y ese es el ejemplo para nosotros. Lo primero fue lo más importante. Él siendo digno de toda honra, no se aferró a su posición, no se guardó lo mejor para él mismo, se entregó, se vació, dice la Biblia, se dio por completo. Pero por eso la generosidad cristiana no nace del deber, nace de la gratitud, nace de haber sido honrados primero. Él nos honró, lo honramos a Él.
Por eso la generosidad es más importante. Cuando entendemos eso, la generosidad deja de sentirse como una pérdida y comienza a sentirse como adoración. Y esto es clave para crear espacio. Honrar a alguien siempre va a crear espacio para otros. Cuando honramos a Dios con lo primero y lo mejor, creamos espacio para que Él gobierne nuestras prioridades. Cuando honramos a otros con nuestro tiempo, talento y tesoro, cuando le damos a alguien más nuestra atención, creamos espacio para que la vida florezca no solamente en nosotros, sino que más importante, en ellos. Y así, paso a paso, poco a poco, el diseño de Dios se sigue cumpliendo en nuestras vidas, del jardín a la ciudad. Cuando miramos la historia bíblica con atención, y empezamos a ver esta verdad viviéndose físicamente, empezamos a notar un patrón que se repite constantemente en la Biblia. Dios bendice, Dios confía, y luego Dios expande. Dios bendice, Dios confía, Dios expande. Te lo enseño. Dios nunca bendice para que algo se quede detenido, para que se quede estancado. Nunca bendice para que algo se quede encerrado. La bendición siempre lleva una responsabilidad y una invitación para hacer espacio para otros. Mira, Abraham, Dios le dice, te bendeciré y tú serás de bendición. Y la bendición nunca terminó en Abraham, sino que fluyó a través de él. Luego vemos al pueblo de Israel. Dios los escoge, los forma, los establece, no para que se encierren en una esquina del mundo, sino que para que sean luz a las naciones. Lo vemos en la iglesia primitiva del Nuevo Testamento. Dios derrama su Espíritu Santo, forma una comunidad, y esa comunidad comienza a vivir de una manera distinta,
no por presión, no por obligación, sino porque entendieron lo que habían recibido ellos de parte de Jesús. Y aquí hay algo importante. Vienen ellos y ellos son los que esparcen el Evangelio que hoy escuchamos. Lo que tenemos nosotros hoy no lo entregaron ellos. Aquí hay algo importante para nosotros. Cada vez que Dios pone algo en nuestras manos, tiempo, talento, tesoro, atención, recursos, oportunidades, habilidades, no es solo una muestra de su bondad, es también una señal de confianza. Dios ya te confió con lo que tienes. Ya te lo dio, ahí está. Ya te lo regaló. No es que, ¿será que Dios me confía con esto? Ya lo tienes. ¿Será que Dios quiere que tenga una casa? Ya la tienes. O tal vez no. ¿Será que Dios quiere que tenga un mejor carro? Ya lo tienes. O tal vez no. ¿Será que Dios quiere que tenga más dinero? Ya lo tienes. O tal vez no. ¿Será que Dios quiere que yo tenga mi familia? Ya la tienes. O tal vez no. Cada vez que Dios nos da algo es una señal de confianza. Dios nos confía cosas porque quiere formar en nosotros corazones maduros, corazones que sepan administrar, corazones que sepan hacer espacio. La bendición no es fácil, no es el proceso final. Es el comienzo de una responsabilidad. Y cuando asumimos esa responsabilidad con honra y generosidad,
algo hermoso sucede. La vida se expande. ¿Nunca se te ha hecho raro de que el que tiene bastante parece que es el que recibe más? Muchas veces es porque cuando recibió, la responsabilidad que Dios vio en él, lo ayudó a crecer al siguiente paso. No solo crece algo externo, sino que crece algo interno. Lo que crece es la fe. Crece la compasión, crece la sensibilidad al Espíritu Santo. Crece la capacidad de ver a otros como portadores de la imagen de Dios. Y este patrón nos protege de dos extremos. Nos protege de vivir solo para nosotros mismos. Y nos protege de vivir una fe desconectada con la vida real. Porque cuando entendemos el patrón de Dios, dejamos de preguntar, ¿Por qué Dios me dio esto? Y comenzamos a preguntar, ¿A quién puedo bendecir a través de esto que Dios me dio? Esa pregunta cambia todo. Cambia cómo vemos nuestro tiempo, cambia cómo usamos nuestros dones, nuestras habilidades, cambia cómo administramos nuestros recursos, cambia a quién le damos nuestra atención. Y poco a poco, sin darnos cuenta, empezamos a vivir el diseño original de Dios. Un diseño donde fluye la vida, donde vamos del jardín a la ciudad, donde el jardín crece, donde se hace espacio, y donde Dios es honrado no solo con palabras, sino con una vida completamente generosa. Y quiero cerrar regresando a algo muy sencillo.
Y quiero que me escuches bien. La generosidad no comienza con lo que damos. Comienza en cómo vemos y cómo confiamos. A lo largo de la Biblia, Dios no ha estado tratando de sacarnos cosas. Dios no necesita lo que tú tienes. Dios ya tiene todo. Dios no nos ha estado tratando de sacar cosas. Ha estado tratando de formar nuestros corazones. Él quiere corazones que honran, corazones que confían, corazones que saben hacer espacio. Y por eso la generosidad no puede reducirse a un momento aislado o una acción específica. No puede decir, fui generoso en este momento. No puede decir, esta acción me hace generoso. Porque la generosidad es honra. No es solamente un momento o un espacio. La generosidad es una postura de vida. Es vivir con las manos abiertas. Manos abiertas con nuestro tiempo, con nuestros talentos, con nuestro tesoro, y muchas veces manos abiertas con nuestra atención también. Bajar el teléfono y ponerle atención a lo que importa. Porque cuando cerramos las manos, cerramos el corazón. When you close your hands, where do they always fall? Here. And if you close your hands, you close your heart. And when the heart closes, the space accessible to others is reduced. But when the heart honors, something begins to change inside.
When we have said, as we have said in this series, and I want you to take this to your heart, when a heart honors, that person begins to experience the open skies and to create space for others to also experience the open skies. Not because God is waiting for something from us. I tell you, God does not need what you have. It is because we are learning to live aware of what God has already done for us through Christ Jesus. You know that Jesus opened the way, Jesus opened the sky, and Jesus honored us first. And now, from that grace, we live in a very different way. Maybe this week, God is not calling you to do something big. Maybe He is not calling you to do something public. But maybe He is simply inviting you to open your hands a little more, to make space for someone, to see someone, to listen to someone, to serve without expecting anything in return, to give with freedom. I want to leave you with this challenge. It is a challenge, in a very practical way. Because generosity is not a beautiful idea. You have to live generosity. And I want to ask you this question. How does a generous life look this week? How does it look at home? Maybe if you are a father,
generosity looks with your presence, not just provision. Sometimes as men we say, I am bringing money to the house and that is enough. But maybe it is your presence, it is listening, it is having patience, it is giving the best of yourself to your wife and children, instead of giving them the last hours of tiredness you have. Mothers, I am sure you hear me, if you are a mother, wife, housewife, and you say, the only thing I do is give. And sometimes receiving help is generous. Sometimes letting go of control is generous. And taking care of yourself is generous. Allowing others to serve you is generous. How does generosity look in your work? It looks when you give your best effort, not the minimum. They said 20 minutes, and I will give them 20.1. When you honor with your attitude, you serve with excellence, and you see others as people made in the image of God. Maybe there is someone in your work that you can start seeing the image of God in them and love them in that way. How does generosity look in the church?
It lives giving your time, using your talents, and serving with disposition. You arrive ready to serve. Maybe you have activated to serve. If you want to start serving in North Place, I will wait for you at the end of the meeting in Discover Step 1. That is your first step, your next step. I assure you that in two weeks we will have you serving somewhere. I assure you. And yes, sometimes in the church it is with your money. Financial generosity is a way of saying, God, I trust in you as my source. To give, but not by pressure, but with faith. To give of the first and the best, not of what is left over. Ah, I have a little left over, let's give it to the church. What if you gave the first? Because in the end, generosity is giving the best of your time, your energy, your heart, and your resources. So the challenge is simple. This week, how can I live with open hands? How can I live with open hands? Ask God every day, who can I honor today? Choose one of your children every day. Today I will honor him extra. Today I will give her extra time. Choose a co-worker. Today I will take him a coffee. I will honor him.
Today I will not speak badly to him. Where can I make room for someone else? Who have you gone to eat with? Who have you gone to eat with? Who have you invited to a coffee? When was the last time you took your wife on a date? Invite her to a date. Take her, take her to eat. But pastor, who is going to take care of the children? Pay the babysitter too, don't be stingy. And take your wife and honor her, give her extra time. Make your tortillas warm for your husband, don't buy them at H&B. Honor someone, honor someone. Where can I make room for someone else, God? And trust in this. When we live like this, God uses the ordinary to do something extraordinary in us and through us. I want to encourage you. How can I live, God? this week with your hands open. What can you do for someone else today? And maybe you say, Pastor, I have a lot of problems, I have a lot of situations, a lot is happening in my life, I don't know how. God is not asking you for anything. He is not asking you to bring down the sun and the stars. God is simply saying, what can you do today to start moving from the garden to the city? God has put so much in your hands, those creatures that he gave you. If you are a grandfather, that legacy that he has given you
two, three generations after you being there, how can you give them time? How can you love? How can you give? How can you be generous and open your heart and open your mind, open your spirit and make space? I assure you that if you make space, God will fill it. I assure you. If you make space, God will fill it. That's why I love that song we are singing. That song was written by our praise team. I am making space, I invite you to fill it. That there is no distance in what God is doing in your life and who you are. There is God, and he wants to fill those spaces. How can you make space this week? That is my challenge for you. Later we will talk more about how you can do it here in the church, but for now, how can I get out of here today and create space, honor someone, be generous with someone in my life? Don't close yourself. Don't let the sorrows of the world, the needs of the world, the problems you haven't processed yet, don't let them close you. Be generous, open your heart. Because when you honor someone, the heavens open. I assure you. And it's just more responsibility, so that you grow more, God gives you more, more responsibility, you grow more, God gives you more, and so it goes, and so it goes. Stand up, please. I want to finish today by saying a prayer.
I want to ask the prayer team to activate, they will be activated on the sides. If you need to pray with someone for any situation, maybe you have a specific need, maybe you have weight in your heart, or you just need someone to stand up in faith to believe in you for something important, if you are asking God for something. If you were the person I was talking about at the beginning, and you were discouraged, and you want someone to pray with you to regain courage today in the Lord, I invite you to go with the members of our prayer team, they will be happy to connect with you, and pray with you, and bless you. But I want to tell you, God loves you, God is with you. How can you be generous and live with open hands this week? God, thank you. My heart immediately goes to the gratitude I have for what you have done for me in the cross. The honor you brought to me personally, that I know I don't deserve, through what you did for me in the cross, amazes me. It surprises me to understand that you loved me, and you love me more than I love myself. Thank you for honoring me. Teach me to honor others, Lord. Teach me to open my hands. Teach me to open my heart.
Teach me to create space. Teach me to be generous in every area of my life. And allow me, Lord, like all of us here, to live today, to live the rest of this week with open hands. How can I honor someone this week and live with open hands? Thank you for everything you do for us. We love you and adore you. May God bless you and keep you. May God bless you and keep you. May he be merciful to you. May he lift his face upon you and put peace upon you in every area of your life. In the name of Jesus, amen.
Recommended topics
- God Behind Bars Music+
- New to Pando+
- Ministry of the Week+
- Devotionals+
- Foundations+
- Mental Health+
- New Believers+