Crea Espacio Semana 6: Deleite | Pastor John Cruz
Saludos, mi nombre es John Cruz y soy el pastor de North Place en Español aquí en el área de Dallas-Fort Worth. Y durante los últimos 25 años he tenido la oportunidad de pastorear un grupo de personas increíbles en distintos campuses, distintas localizaciones, y hoy ustedes son una de esas localizaciones. Me siento honrado, privilegiado, y realmente es un regalo de Dios poder llegar hasta ti, poder llegar hasta ustedes, ahí donde estás, con el mensaje de esperanza, un mensaje del evangelio, un mensaje transformador, dejándote saber que Dios es un Dios que te ama. El Dios en el que yo confío tiene planes para ti de transformarte y demostrarte un propósito que tiene para tu vida. Quiero que sepas que eres parte de nuestra familia espiritual y que estamos orgullosos de que hoy te hayas conectado a nosotros. Regreso al final de la programación para darte información importante. Gracias por conectarte con nosotros hoy. ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪
♪♪♪ ♪♪♪ ♪♪♪ It's like a fire inside of me I will praise my torment For its joy is eternal I have a heart A heart in life It's like a fire inside of me I will praise my torment For its joy is eternal For its joy is eternal For its joy is eternal For its joy is eternal For its joy is eternal Hallelujah Gracias Señor Te adoramos Nos gozamos en tu libertad Señor Confiamos en ti Señor Grata certeza Jesús mío es Ha estado conmigo en el fuego una y otra vez Su raza pudo mi alma limpiar Y lo que Él hizo en el Calvario me bastará Confío en Dios mi Salvador Que no fallará Nunca fallará Confío en Dios mi Salvador Que no fallará
Nunca fallará Siempre rendido Descanso en su paz Sé que el autor de mi mañana Guiándome está Esta es mi historia Y mi canción Adoraré al que ha sanado mi corazón Confío en Dios mi Salvador Que no fallará Nunca fallará Confío en Dios mi Salvador Que no fallará Nunca fallará Confío en Él Te adoramos Cristo Iglesia porque no levantas tus manos en esta mañana Clámalo a Él y Él responderá de tu situación Clamamos a ti Señor Clamo a Él porque Él me responde Clamo a Él porque Él me responde Clamo a Él porque Él me responde Es por eso que yo confío en Él Because he answered me. I cry out to him. Because he answers me. I cry out to him. Because he answers me. That's why I trust in Him. I cry out to him.
Because he answers me. I cry out to him. Because he answers me. I cry out to him. Because he answers me. That's why I trust in Him. I cry out to him. Because he answers me. I cry out to him. Because he answers me. I cry out to him. Because he answers me. That's why I trust in God, my Savior, who will not fail. He will never fail. I trust in God. My Savior, who will not fail. He will never fail. I cry out to him. I cry out to him. Because he answers me. I cry out to him. Because he answers me. I cry out to him. Because he answers me. That's why I trust in Him. I cry out to him. Because he answers me. I cry out to him. Because he answers me. I cry out to him.
Because he answers me. That's why I trust in Him. I cry out to him. Thank you, Lord. I trust in God, my Savior, who will not fail. He will never fail. Amen. We conclude the week we've been working on Create Space. And today is a special day because we landed the entire series. And it's something curious. The human being, really, in our hearts, we're all looking for the same thing. Peace. Rest. We're looking for joy. And many times we think that we're going to find it by achieving success, or achieving things, or achieving security. But with time, what we realize is that the human soul has a much deeper thirst. The human soul has a deeper thirst. St. Augustine, centuries ago, described it this way. He said, You made us, Lord, for you. And our heart is restless until it rests in you. Some of you may know that feeling. Growing up, we thought, if I get to the United States, I'm going to be happy. Or if I get this job, I'm going to be happy. Or if I marry this person, I'm going to be happy. But as soon as we reached what we had proposed, we realized that there is a feeling that there is something more. There is a feeling that there is something more. More than surviving the week.
More than fulfilling responsibilities. Or more than simply living busy. And that's why we started this series called Create Space. When we live a life full of noise, full of rush, full of pressure, the heart loses something that God designed for us. And that's what we call delight. And today we come to the end of this series, to the end of this conversation. Because there is a moment in spiritual life that really changes everything. And that's what I want to talk to you about today. A moment in which faith stops feeling like an obligation. obligation, y comienza a sentirse como un deleite, un momento en el que ya no obedeces a Dios porque debes, sino empiezas a obedecer a Dios porque quieres. Y cuando ese momento llega la vida cristiana cambia completamente porque hay una diferencia enorme entre obedecer por presión, obedecer a Dios por tradición, obedecer a Dios por miedo porque pienso que me va a castigar, y obedecer a Dios por amor. Y eso es exactamente a donde nos ha llevado esta serie completa. Durante ocho semanas hemos estado hablando de crear espacio. Espacio en el corazón, espacio en nuestra agenda, espacio en nuestras prioridades, espacio en nuestra vida. Pero hoy llegamos a lo más profundo de todo, el punto donde todo cambia, y es cuando Dios entonces transforma ese corazón en el cual hemos creado espacio. La obediencia deja de sentirse pesada y comienza a sentirse hermosa, y el nombre de ese lugar es deleite. Hay una frase en la guía de estudio de esta semana que captura ese momento perfectamente, y cuando estudias en los grupos la guía dice, el honor se convierte en deleite cuando la redimisión se convierte en amor. Durante la serie hemos visto este camino y esta jornada espiritual de identidad, evangelio, generosidad, crear espacio, recompensa, y la última semana pasada hablamos de rendición. Pero todo esto simple y llanamente nos lleva a este momento de hoy, deleite, deleite, porque la fe cristiana nunca fue diseñada solamente como una disciplina, fue diseñada para convertirse en amor. Escucha lo que dice el Salmo 1 verso 2, en la ley del Señor está tu deleite, y en su ley medita día y noche y será como árbol plantado junto a corrientes de agua. Hay algo interesante aquí, el Salmo no dice obedece hasta que disfrutes, no es lo que dice, dice algo muy, muy diferente, su deleite está en el Señor, tu deleite está en el Señor, porque lo
que amas determina en lo que te conviertes. Jesús no vino simplemente enseñarnos nuevas ideas, Jesús vino a transformar nuestros deseos, no sólo quiere cambiar lo que pensamos, él quiere cambiar lo que amamos. Primero viene la rendición, luego las raíces, luego la estabilidad, y por eso dice es como árbol plantado junto a corriente de agua que da frutos. Muchas veces queremos dar frutos sin haber estado plantado, pero aquí está una de las verdades más profundas del evangelio. Muchos creyentes pueden entender lo siguiente, debo deleitarme en Dios, pero hay algo que les cuesta mucho más entender y es que Dios se deleita en ellos. Dios se deleita en ti, la religión de desempeño y de ejecución, la cual nunca nos sentimos suficiente, nos inhibe de sentir, pensar y experimentar que Dios se deleita en ti, porque pensamos en nuestras faltas, nuestros retos, nuestras luchas, nuestras dificultades, se nos hace difícil pensar que Dios se deleita en ti. Zofonías capítulo 3 dice el Señor tu Dios está en medio de ti, se deleita en ti con gozo, se deleitará en ti con gozo, la religión te dice haz más, desempeñate mejor, no seas hipócrita, pero Dios te dice, Zofonías te dice a través de la palabra profética, el Señor tu Dios está en medio de ti, se deleitará en ti con gozo, se alegrará por ti con cantos, imagínate a Dios cantando acerca de ti, cantando sobre ti, hay gente que siempre lleva años en la iglesia y nunca se sienten suficiente, mucho menos piensan que Dios se deleita en ellos porque piensan que no son suficientes, David entendía esto de forma profunda y por eso en el Salmo 16 él dice en tu presencia hay plenitud de gozo, fíjate en tu presencia dice delicias a tu diestra para siempre, David no dice en tu presencia hay reglas, David no dice en tu presencia hay presión, David no dice en tu presencia hay expectativa, David dice en tu presencia hay gozo, dígaselo al vecino en su presencia Hay gozo en su presencia. Hay deleite. Y cuando una persona descubre eso, lo cambia todo porque ya no busca a Dios por lo que le puede dar, empieza a buscar a Dios por quien Él es. Isaías 62 lo dice, como el esposo se goza en la esposa, así se goza Dios contigo. ¿Por qué entonces la obediencia ya no es, Dios, mira lo que estoy haciendo para que estés feliz conmigo? Eso es lo que decimos tradicionalmente. Hago esto para que Dios esté contento conmigo y satisfecho. Pero cuando nosotros nos damos cuenta que Él se deleita en ti, no en tu desempeño, sino quien tú eres, a través del trabajo completado de Cristo, tú pasas a pensar y a decir, padre, estoy respondiendo al amor inagotable que ya tú me distes. La pregunta entonces es, ¿cómo pasa uno de deber a deleite? No es intentando más fuerte, no es compresión religiosa, sucede a través de una transformación interna. ¿Cómo pasa a alguien de la obligación de ser cristiano y de sentirte que siempre eres menos al deleite? No intentando
más fuerte, sucede a través de una transformación interna. Por eso Dios a través de Ezequiel en el capítulo 36 dice, les daré un corazón nuevo. Dios no vino solo para darte reglas, Él vino a darte un nuevo corazón, un corazón que ya no obedece por miedo, un corazón que ahora obedece por amor, un corazón que obedece por amor. Cuando Dios se convierte, escucha esto, cuando Dios se convierte en tu deleite, todo cambia, todo cambia, todo cambia. El dinero pierde poder sobre ti, el miedo, escucha esto, el miedo pierde poder sobre ti, la escasez pierde poder sobre ti, porque cuando Dios es tu tesoro, todo lo demás pierde el control que tiene sobre ti. Y por eso es que esta serie, Crea Espacio, nunca ha sido solo acerca de expansión, ha sido algo acerca de que es más profundo, que más personas puedan descubrir que en la presencia de Dios es donde único vas a encontrar plenitud de gozo. Hay algo hermoso que sucede cuando una persona empieza a vivir de esta manera. Cuando alguien crea espacio para Dios, Dios comienza a hacer cosas en esa persona que jamás imaginó. Y me encanta cuando lo vemos a través de toda la Biblia, pero me encanta aún más cuando lo vemos a través de la gente y de la familia aquí mismo espiritual de North Place. Esta semana recibimos una nota bien bien especial, por lo menos para mí fue una nota especial, porque una de nuestras maestras, hay muchas maestras y muchos maestros aquí en North Place, porque no sé, pero hay muchos maestros y muchas maestras, pero Andrea Troches fue seleccionada como maestra del año en su escuela. Y cuando escuché su historia pensé inmediatamente en el mensaje de hoy, porque lo que Dios está haciendo en su vida es exactamente lo que hemos estado hablando durante toda esta serie. Andrea dice que cuando ella tenía 12 años, alguien habló una palabra profética sobre su vida y le dijeron que Dios tenía un propósito grande para ella, pero por mucho tiempo ella no lo entendió y dice que pasó temporadas de dudas, momentos de ansiedad y momentos donde ella se preguntaba cómo podrá Dios usar a alguien como yo. Pero con el tiempo Dios le recordó algo tan poderoso y es que Dios no llama a los capacitados, Él capacita a los que Él llama. Y Andrea entendió que enseñar no sólo era una profesión, era un propósito y ella comenzó a orar por sus estudiantes y por su familia y por su futuro y por sus vidas y luego que hizo eso Dios puso algo más en su corazón y empezó a crear espacio para Dios en su escuela y comenzó junto a otras maestras, estudios bíblicos, reuniones de oración y este año fue reconocida como maestra del año. Pero para mí lo más hermoso no es el reconocimiento que recibió, es lo que Andrea dijo después, ella dijo aún me cuesta creerlo pero sé que cada oportunidad viene. de Dios. Porque cuando honramos a Dios con nuestra obediencia, Dios es fiel para cumplir
su propósito. Pero aquí está la parte que más, más me tocó. Este es el primer semestre, en este semestre, perdón, de Crea Espacio de Grupo. Ella creó un grupo de maestras aquí en North Place. Amen. Y ella dice, para mí esto fue una confirmación de que aquella palabra que alguien habló sobre mi vida a los 12 años todavía se está cumpliendo. Y luego Andrea dijo lo siguiente, y esto es lo que conecta perfectamente con esta serie. Cuando hacemos espacio para Dios, construimos puentes para que otros se acerquen a Él. Ella dijo, yo lo sé porque hoy estoy aquí gracias a personas que hicieron espacio para Dios y construyeron ese puente para mí. Andrea North Place, yo quiero hacerte esta pregunta bien sencilla. ¿Cuándo fue la última vez que estuviste con Dios? ¿Cuándo fue la última vez que tú puedes decir yo estuve con Dios? No para pedirle algo, no para que te resolviera un problema, no para cumplir con una disciplina espiritual, sino simplemente para disfrutar su presencia. ¿Cuándo fue la última vez que tú puedes decir que estuviste con Él? Porque te voy a decir esto, cuando una persona descubre ese lugar, todo cambia. La oración deja de sentirse como obligación. La Biblia, leer la Biblia deja de sentirse como una tarea. Y la adoración deja de sentirse como una rutina. Porque el corazón descubre algo que David descubrió hace miles de años. En tu presencia hay plenitud de gozo. En su presencia hay plenitud de gozo. Yo creo que eso se asiente ahí. Porque eso es exactamente lo que hemos estado hablando durante estas ocho semanas. Seis semanas en grupos y dos semanas por nuestra cuenta. ¿Qué hemos estado hablando? Crear espacio. Crea espacio porque cuando hacemos espacio para Dios, Dios comienza a hacer cosas que van mucho más allá de nosotros. Más familias, más personas, más vidas transformadas, más estudiantes, más historias de personas cambiadas por el amor de Dios, más vidas descubriendo que Dios tiene un propósito para ello. Y al final descubrimos algo, que lo que comienza como obediencia termina como deleite. Pero hay gente que por años están estancados en la cuneta de la obediencia, en la cuneta de la religión de hacer, hacer y hacer en lugar de estar con él en su presencia. Andrea terminó la historia diciendo algo hermoso. Ella dijo estoy segura de que Dios puede usar a cualquiera de nosotros cuando simplemente decimos Señor aquí estoy, úsame. North Place, ese es el corazón de esta serie. Crear espacio para que más personas como Andrea puedan decir Señor aquí estoy,
úsame. Me olvido de las distracciones, me olvido de lo que no me gusta, me olvido de lo que estoy en desacuerdo y me centro en ti y solo en ti. Porque en ti está mi deleite. Cuando yo quito mis ojos de él, ya no estoy en el deleite, ahora estoy en la religión, estoy en la actividad, estoy en la comparación, estoy en el desempeño. El honor siempre comienza como disciplina. Tienes que desarrollarlo como disciplina, pero luego se profundiza y hablamos la semana pasada en rendición, pero finalmente termina en deleite. Dios no está buscando más gente religiosa. Está buscando hijos e hijas que descubran en él su deleite. Eso es lo que Dios está buscando. Porque cuando Dios se convierte en tu deleite, la obediencia deja de sentirse pesada, la generosidad deja de sentirse costosa, la rendición a él deja de sentirse dolorosa y no nos autoplantamos. Porque el Salmo nos dice, se autoplanta cada cual, dice y serán plantados junto a corriente. Usted para que sea un árbol que dé frutos, usted sí tiene que dejar plantado y a veces Dios te tiene que mover las raíces, sacarte de donde está, puede decir ahí ya tú no estás en mi deleite, tú estás en tu deleite. Ya te la dejo ahí para que se siente. Te la dejo pa' que se asiente, porque nos encanta nuestro deleite, pero el mucho fruto está en mí. Tú quieres producir como árbol plantado, no autoplantado, ¿está conmigo? A mí me gusta autoplantarme, yo sé que usted también, porque ahí es donde conozco y reconozco. Pero el árbol plantado junto a corriente, en su presencia hay algo que transforma, que Dios llena el espacio que creamos con algo mejor, con deleite, con gozo, y cuando eso sucede, lo que antes parecía sacrificio, ahora se convierte en alegría. Porque al final descubrimos algo hermoso, no nos deleitamos en Dios para que Él nos acepte. Es la lucha, no nos deleitamos en Dios para que Él nos acepte, nos deleitamos en Dios porque somos profundamente amados y aceptados en Cristo y a través de Cristo únicamente. Cuando eso se vuelve real en el corazón, entonces sí, así, sólo así, la vida con Dios se convierte en el mayor deleite de todos y terminamos descubriendo algo hermoso. Dios nunca nos pide que creamos espacio porque Él necesita más de nosotros. ¿Tú sabes por qué Él nos pide que creemos espacio? Porque Él quiere darnos más de Él y cuando tú abres tu corazón, entonces hay espacio para Él.
Es Dios mismo, su presencia, su voz, su paz y su amor. Cuando alguien descubre esto, ya no busca a Dios los domingos, lo busca lunes, lo busca martes, lo busca miércoles, lo busca jueves, no puede esperar apenas que venga el próximo domingo para estar en la iglesia. ¿Por qué? Porque descubrió o descubre lo que David descubrió hace miles de años. En su presencia hay plenitud de gozo, en su presencia hay plenitud de gozo. Eso es lo que significa crea espacio, no sólo nuestras agendas, nuestras finanzas, nuestras prioridades, crea espacio en nuestro corazón para que Él lo pueda llenar con lo único que verdaderamente satisface, su presencia, su presencia. Voy a invitar a ponerte de pie y quiero orar por ti. Señor, tú eres fiel, tú eres increíble. Te pido que tu palabra hoy penetre nuestro corazón. Que podamos llegar al espacio y al lugar donde podamos decir me deleito en tu presencia. Llévanos de la disciplina y de la rendición a deleitarnos en ti y sólo en ti. Te damos gracias por tu fidelidad, damos gracias por tu amor, porque tú nos guías y nos sustentas y nos bendices. Transforma nuestros corazones, oh Señor, en el nombre de Jesús, amén y amén. Gracias por haber estado con nosotros hoy y por haberte mantenido durante toda la programación. Espero que el servicio de hoy haya sido de bendición para ti. Tanto la alabanza como la adoración, espero que hayan traído esperanza, transformación y sobre todo propósito en tu vida. Nos encantaría escuchar de ti. Aquí en pantalla hay información acerca de cómo escribirnos, cómo enviarnos tus peticiones de oración y cómo dejarnos saber lo que Dios está haciendo en tu vida. Que Dios te guarde y espero verte de nuevo muy pronto.
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