Jesus Afina Tus Relaciones
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ No voy a cantar, no voy a cantar. A lo que le quiero llamar la atención es que hay un afinador que es nuestro estándar. Cuando cada cuerda está afinada al estándar al cual se está alcanzando, puede haber armonía.
En nuestras vidas, Dios nos creó como individuos, sin embargo, colocó nuestras vidas relaciones. Y somos lindos solos, pero fuimos creados para conexión. Y si queremos que todas las relaciones en nuestras vidas armonicen, tenemos que estar afinados. Aquel quien es nuestro afinador. Aquel quien define quienes somos, como debemos vivir, y como debemos manejar estas relaciones. La idea principal del mensaje de hoy, la idea principal de este mensaje es, tu relación con Jesucristo tiene el potencial de impactar positivamente cada relación en tu vida. Vamos a orar, Señor gracias, porque tu palabra nos inspira, nos ayuda, nos fortalece, tu palabra nos guía, y hoy queremos aprender como tu Señor eres aquel gran afinador que ayuda a afinar todas las relaciones en nuestras vidas. Te invitamos a este momento en el nombre precioso de Jesús. Amén. Quiero darte hoy unas claves para afinar tus relaciones. Colosenses 3, versículo 17, nuestro punto de arranque, y dice, Y todo lo que hagan, ya sea de palabra o de hecho, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios, el Padre, por medio de Él. Les voy a dar el primer punto de hoy. Deja que Jesús forme todo lo que haces. Lo repito, deja que Jesús forme todo lo que haces. Este versículo en Colosenses nos da un puente de lo que es algo que es teología a lo que es algo de la vida práctica. Pablo nos lleva a algo que puede ser un punto doctrinal a lo que es relacional. Como cristianos, queremos entender lo que la palabra nos enseña,
pero luego queremos ponerlo en acción. Y aquí nos está dando un principio, Pablo, que es muy relacional. Y fíjate que Él dice, todo lo que hagan. No dice algunas cosas que haces. Él no dice lo que hagas el domingo cuando vayas a vertical. Él no dice cuando te sientas bien. Dice, todo lo que hagas, todo lo que hagas, todo, tus palabras, tus acciones, tu tono, tus respuestas, todo debería de ser como para quién? Para Jesús. Todo lo que tú y yo hacemos y decimos debería de reflejar a Jesús. Y eso es difícil porque a veces estamos diciendo cosas que no reflejan muy bien a Jesús. Y a veces estamos haciendo cosas que no reflejan bien a Jesús. Entonces quiero darles un punto que hablamos mucho aquí por el nombre de nuestra iglesia. Relaciones horizontales son mis relaciones con otras personas. Mientras que relación vertical es mi relación con Dios. Vertical, horizontal. Como los aspectos de la cruz que tiene su aspecto vertical. Nuestra conexión con Dios y el aspecto horizontal. Nuestra conexión con los demás. La forma que vivimos nuestras vidas y nuestras relaciones horizontales deben ser impactadas. ¿Por cuál relación? Nuestra relación vertical con Dios, con Jesús, quien es el afinador. El que nos ayuda a afinar y alinear nuestras relaciones. Tú y yo podemos venir aquí el domingo, cantar canciones, lucir santos y espirituales. Pero luego salir y el lunes no vivir estos principios. A eso no nos llama Dios. Él nos llama a vivir una vida realmente genuina. Aquí le doy un punto. El diseño y deseo de Dios es que todas mis relaciones horizontales tengan un enfoque vertical.
Ese es el corazón del Señor. Entonces en todo lo que hago, en todo lo que digo, en todo lo que pienso, en todo lo que me involucro. La pregunta es, ¿Es Dios glorificado en esto? ¿Puedo hacer esto en el nombre de Jesús? ¿Puedo mirar esto en el nombre de Jesús? ¿Puedo escuchar esto en el nombre de Jesús? ¿Puedo decir estas palabras en el nombre de Jesús? ¿Sería esto piedra de tropiezo para aquellos que no conocen a Jesús? ¿Sería esto un mal ejemplo para hermanos en la fe? Importante. La forma que hablo, la forma que vivo. Vamos a transicionar ahora. Porque Pablo ahora transiciona a algo muy importante en cuanto a relaciones. Y quiero darles el segundo punto hoy para afinar tus relaciones. Es, deja que Jesús transforme tu hogar. Deja que Jesús transforme tu hogar. Estos cuatro versículos son cortos y sencillos, pero son profundos y cargan peso. Colosenses 3.18 dice, Ustedes, las esposas. ¿Cuántas esposas hay en la casa? Amén. Y algunas futuras esposas también, yo sé. Ustedes las esposas. Respeten a sus esposos. Algunas personas dicen, sométanse a sus esposos. Como conviene en el Señor. Ustedes los esposos. ¿Hay esposos en la casa? ¿Hay algunos esposos en la casa? Algunos futuros esposos también, en el nombre de Jesús los declaramos. Ustedes los esposos. Amen a sus esposas. Y no las traten con dureza. Ustedes los hijos. ¿Hay algunos hijos en la casa? ¿Algunos hijos aquí? ¿Algunos? ¿Sí?
Ustedes, los hijos, obedezcan a sus padres en todo, porque esto agrada al Señor. Ustedes, los padres, ¿algunos padres en la casa? ¿Algunos padres en la casa? Ustedes, los padres, no exasperen a sus hijos para que no se desalienten. Ahora, interesante, interesante aquí que Pablo nos da palabras, vuelvo y repito, a la ilustración, a las relaciones diferentes en nuestras vidas, porque a veces no hay armonía, a veces hay falta de afinidad en nuestras relaciones. Y Pablo aquí habla de relaciones muy importantes familiares. Interesante en el 18, dice, ustedes las esposas, respeten a sus esposos. Otras versiones dicen, submit to, o sométanse a sus esposos, como conviene en el Señor. Algunas esposas creen que eso es una equivocación de la Biblia, porque no les gusta lo que dice. Sin embargo, cuando amamos al Señor, recibimos todo lo que dice. Esposas, respeten a sus esposos, sométanse a sus esposos. Ahora, ¿por qué Pablo le habla a las mujeres o a las esposas primero, en muchos casos, cuando él habla a esposas y esposos? Pues porque es imposible para un esposo liderar a una esposa que no está dispuesta a someterse, o a respetar, ¿no? Y la idea no es que un esposo tenga que decir, oye, mujer, tú tienes que someterte, porque ahí tenemos problemas de ambos lados, ¿no? La idea no es esa. La idea no es que un hombre tenga que gritar, o tenga que subir el tono, o ser agresivo para entonces forzar el sometimiento o el respeto de su esposa. Y la idea tampoco es que el hombre se dé por vencido, se calle, y deje que la esposa controle todo, porque, bueno, así es. Que en muchos casos sucede. En muchos casos sucede como el hermano que acaba de decir amén. Esa no es la idea. Ahora, cuando se habla en la Biblia para las esposas de sumisión, ¿no? Y respetar, no es toda mujer someterse a todo hombre. Es mujer someterse a su esposo como parte de un pacto de por vida con tu cónyuge. Y sumisión quiere decir una asociación con respeto mutuo, con amor mutuo,
no con inferioridad o superioridad, no con silencio, sino con honra al Señor. Y me encanta ver matrimonios que pueden vivir esto y modelarlo bien, que me han ayudado a mí en mi vida para poder aprender y querer hacerlo. Pero es importante, es importante, esposas, respetar a sus esposos, someterse a sus esposos. Vuelvo y repito, es difícil liderar a una esposa que no quiere dejarse liderar, pero también es difícil seguir a un hombre que no quiere liderar. Entonces dice, en la próxima parte, dice a los esposos, esposos, ustedes, amen a sus esposas, y las mujeres dicen, amén, no, amén, amén, amén y amén. Ustedes, los esposos, amen a sus esposas y no las traten con dureza. Yeah, yeah, yeah. Esposos, nuestras esposas deben sentirse seguras, protegidas y vistas por nosotros. Eso es parte de amarlas, que se sientan seguras, cuidadas y vistas. O sea, las vemos, las estamos agradecidos, las apreciamos. Es importante en la cultura y la sociedad de hoy, donde muchas veces los hombres viven en un mundo de fantasía, viven en un mundo desconectado, ya sean videojuegos, ya sea deportes, o hoy en día internet, a veces están más conectados en un mundo que no existe, que a veces con la mujer, que tiene a su lado, que Dios le dio, como su esposa. ¿Cómo luce que un esposo ame a su esposa? Pues yo quiero darle un consejo a todos los esposos, debemos convertirnos en el mejor estudiante de nuestras esposas. Debemos sacar una maestría y un doctorado. Yo quiero tener un doctorado en Gislen, Sofía Sierra. Ahora mismo estoy llegando todavía, estoy ahí por la maestría. Trabajando por eso. Debemos hacernos buenos estudiantes de nuestras esposas. Entendiendo que es difícil para una esposa someterse y respetar cuando un esposo no lidera, no ama y no cuida. Es difícil para un jardín florecer cuando no es cuidado.
Y esto es importante, esposos, cuidar tu jardín. Amar. Esta palabra para amar aquí es una palabra que implica amor sacrificial. Es el mismo amor. that Christ showed on the cross for us and for the Church. It's not hard, it's not rough, it's not selfish, it's sacrificial. So in this portion, there's no time to unpack this further, but wives, allow your husbands to lead you, respecting, submitting, supporting and working together. Husbands, lead your families. Give your wife a good reason to follow you, to walk with you, loving her, protecting her, making sure that she feels seen, loved, appreciated. Strong men, in the faith of Jesus Christ, can bless their families by leading well. And how beautiful the guitar sounds when the strings are tuned. What a beautiful harmony there is when a marriage is tuned. Perfect, no. You have to go through moments, you have to learn how to deal with conflicts, you have to learn how to work in difficult moments. However, you can, you can. Wives, submit and respect your husbands. Husbands, love your wives, don't be hard, don't be rough with them. Then in verse 20, they continue this topic of relationships. He says, you, the children, obey your parents in everything, because this pleases the Lord. And there's something tremendous that happens when children obey and respect the authority of their parents. Notice that the heart of this commandment, here in verse 20, is obedience, and the motivation is not fear of punishment, but the pleasure and delight of being obedient. That's the motivation. Motivation should not be, for a child, fear of punishment. Motivation should be the joy of honoring God, the joy and pleasure of doing what the Word teaches us. For children and young people, who are still at the age where we are under the authority of our parents, children and young people, obedience to parents trains us to obey God. Because I'm going to tell you something, it's very difficult for children and young people who don't obey their parents to obey the Word of God. And that's why that's part of the upbringing, that's part of the process of a family. For that reason, it's so valuable to be able to have a
father and a mother. And not only to have a father and a mother, but to have a father who honors God, and a mother who seeks God, and guides us and raises us in the ways of the Lord. That's a great, great blessing. Every yes to our parents, when we're growing up, helps us and brings us closer to saying yes more to the Lord in our walk with Him. And obedience is so important. Now, verse 21 speaks to the parents. You, the parents, do not exasperate your children so that they do not lose heart. Sometimes, in the upbringing of our children, how many know that sometimes patience, especially when they get older, suddenly disobedience is no longer because they are small children, but because they come against us, there is a lack of respect. So, parents, and here we mean parents and mothers, right? This is a call to us, parents. Do not exasperate your children so that they do not lose heart. How many discouraged children are there? Authority without tenderness causes rebellion and discouragement. When a discipline of parents is very strong, that, like a vacuum cleaner, sucks the heart out of your child, your daughter. That's why this is a good advice. You and I do not want our children to lose their hearts, or to be so discouraged that they disconnect emotionally and relationally from us, their parents. So, we have to exercise an authority that builds them. If there is an important authority, if there is a discipline that is important, but not to crush them, but to guide them, to correct them when necessary. We have to learn to put barriers and limits, because discipline matters, but to do it with the right heart and motivation, and showing affection. Showing grace too, because how many of us need and long for grace in our lives? Well, our children too. It's like a good coach in sports. A coach who only shouts and challenges and threatens is not going to get the best of his players, but a coach who puts discipline, pushes hard, but also applauds, affirms, blesses, drives to take other steps. un coach que tiene el corazón y el respaldo de sus jugadores. Y de la misma manera, como padres,
somos los primeros coaches en las vidas de nuestros hijos. Cuando nuestra disciplina está conectada y mezclada con amor y con afirmación, esto conlleva a hijos que se motivan y saben que les amamos. Sé el tipo de padre que tú hubieras querido cuando estabas pequeño, especialmente si no tuviste un buen padre o no tuviste padre. Sé aquel padre o aquella madre que, si tuviste una increíble, sea así tú para tus hijos también. Pero no los desalientes. Cuídales, guíales, amales. Liderales con fortaleza, pero también con gracia. Nuestros hijos necesitan nuestra guianza. Dejo este último punto aquí. Hay algunos como padres, especialmente padres hoy en día, la generación y la sociedad es un poquito diferente que años atrás, ¿no? Pero algunos niños tienen que aprender la palabra no. Porque hay papás y mamás que no dicen no nunca. Y si no te das cuenta y si no tienes cuidado, estás criando un monstruo que piensa que todo es a su manera, a su tiempo. Y esa no es la manera de criar hijos. Hay que tener la palabra, hay que tener límites, hay que tener barreras, pero con amor y con guianza. Alguien dice amén, amén. Un hogar centrado en Cristo forma corazones centrados en Cristo. Y esa es la meta. Queremos tener un hogar centrado en Cristo, que forma corazones centrados en Cristo. Mi meta, de hecho, quiero decirlo, mi meta no es criar y levantar los mejores niños del mundo. No, mi meta es crear y levantar los mejores papás y futuras mamás y esposos y esposas en el mundo.
Porque la meta no es que sigan siendo niños. La meta es que sean hombres casables, una mujer casable, una mujer que pueda ser una buena esposa y eventualmente una madre, si Dios la llama a serlo, y a mis hijos también, a contribuir a la sociedad, a cumplir el llamado de Dios en sus vidas. ¿Me están siguiendo? Importante. Continuando en estas claves para afinar nuestras relaciones, Pablo pasa del hogar al trabajo. Porque Jesús quiere que seamos cristianos no solamente en la iglesia y en la casa, sino también en el trabajo. ¿Alguien dice a mí? Número tres, deja que Jesús guíe tu trabajo. Deja que Jesús guíe tu trabajo. En Colosenses 3, versículo 22, y dice, ustedes los siervos obedezcan en todo a sus amos terrenales, no solo cuando los ven, o sea, no solo cuando están ahí mirándolos, como si quisieran agradar a sus semejantes, sino con sinceridad de corazón por temor a Dios. Paramos ahí un momento. Ahora, Pablo habla aquí de esta relación, obviamente, la terminología y la cultura en esos tiempos, siervos, amos, quizás hoy podríamos decir más relevante nuestro contexto, nuestro trabajo, ¿no? Empleados, jefes, ¿no? Empleador, supervisores, ¿no? Y Pablo habla aquí de este tema que es relevante a todos nosotros. Y quiero aclarar, porque a veces, dependiendo qué versión tienes, habla de esclavos y eso, el corazón de Dios nunca es apoyar lo que es esclavitud. Entendemos que quizás en esos tiempos había formas en la cultura
de ver un tiempo de servicio o de trabajo a un amo, y a través de la historia han habido momentos donde la esclavitud ha sido algo que es un abuso del humano, no de Dios. Sin embargo, cuando hablamos del trabajo, cuando hablamos de la relación con nuestro trabajo, las personas en nuestros trabajos, Pablo nos instruye que aún como personas que trabajamos para otros, como personas que tenemos jefes o supervisores, o personas a quienes rendimos cuentas, Pablo dice que nuestra relación con Jesús, que es nuestro afinador, debería afectar esas relaciones también. O sea, nuestra relación vertical debería afectar, impactar nuestras relaciones horizontales. En este caso, en el trabajo. Empleados, cuando trabajamos, debemos trabajar de corazón. ¿Como para quién? Como para el Señor. Y no solamente cuando está el jefe ahí viendo. ¿Por qué dice Pablo eso? Porque él conoce el corazón humano muy bien. Que muchas veces cuando no nos están mirando, pues, aflojamos, ¿no? No solamente cuando el jefe está mirando, no solamente cuando me beneficia, sino porque no se me debería de olvidar. ¿Por qué lo debo hacer para Jesús? Porque yo sé que Jesús siempre está mirando. Él nunca se apaga, él nunca se va. Y por eso podemos concluir, aquí les doy una línea, el trabajo se convierte en adoración cuando se hace para Cristo. Cuando se hace para una persona o para uno mismo, no es adoración. Pero cuando digo, yo hago esto para ti, Señor.
Este es mi trabajo, aquí estoy, estas ocho horas que tengo, Señor, te voy a honrar a ti, te voy a bendecir. I'm going to do everything with a right heart for you, even if it's not my favorite, even if it's not what fills me the most, but I'm going to do it. I have to fulfill it. I want to honor you. My work becomes worship. Now, there is also a word for the bosses, for those who are supervising. Colossians 4.1, we transitioned to a new chapter, says, You, the masters, or the bosses, be straight and just with your servants, for you already know that you have a master in heaven." With a capital letter A, says this version. In other words, just as the employee has to report to the supervisor or the boss, God is making it clear here through Paul, that just as the masters or the bosses, the supervisors, will also have to report to a master, with a capital letter A, to God. And the authority is not to dominate others. The authority is to be the master of that responsibility. Not to dominate. Not to be harsh, strong, hard, or unfair. And I always say, it's like, imagine if in your work, wherever you work, imagine if there were cameras hidden in every corner, watching and listening to everything you say and everything you do, 24 hours a day. If that were the case, maybe we would do some different things. Maybe, I don't know. Maybe. And we should not forget that God's camera is always on. And that's why I do it for Him. What should I do? I should work with integrity even when no one is looking at me.
And if I'm a supervisor or a boss, or I have responsibilities as an employee, I should treat everyone with respect, with integrity, and justly. Because I will also realize that one day. Paul continues in verse 2. Let's read 2 to 4. He continues with this, which also affects our relationships. And he says, Dedicate yourselves to prayer and be constant in your actions of thanksgiving. Pray also for us, Paul asks, so that the Lord may open the doors for us and we may preach the word, so that we may know the mystery of Christ, for whom I am also imprisoned. Pray so that I may proclaim it as I should. Last point for today, number 4. Let Jesus mold your words. And Paul gives us some relational advice and advice that helps us in life, which has to do with our words. And he begins by saying, Dedicate yourselves to prayer. How tremendous it is when prayer is not something to which we resort as a last resort, but when it is our first response. Here at Vertical, we want to be a church known as a house of prayer. If you didn't know, we have prayer time every Saturday, 9 to 10 in the morning, every Wednesday, 6 to 7 in the morning, here in this auditorium, a powerful hour.
Those who know, know. Those who don't, investigate. And come, because I promise you, giving God time in prayer impacts your life. Dedicate yourselves, Paul says, Dedicate yourselves to prayer. Also, dedicate yourselves to actions of grace. Be constant in giving grace. Someone is grateful for what God has done in their life, we have to express it, we have to live it. It is interesting that Paul also asks for prayer so that he can reach more people with the message of the gospel. This has to do with words, the words we speak. Look at verse 5. Behave wisely with those who do not believe, and make good use of the time. Question, how many here know some people who do not believe in Jesus Christ? The most probable is that in our neighborhood, in our work, sometimes in our own house, because there are relatives who do not know Jesus yet, relatively. And Paul says here, Behave wisely with those who do not believe, and make good use of the time. You and I are called to live lives that say something, lives that speak something. If we say that we are Christians, we must establish a credibility of what it means to be a Christian,
what it means to be a person of faith in Jesus Christ. Why? Because people who are not believers are watching us, they are observing us. What are they observing in you and me? What words are they listening to about you and me? How are the relationships that they are observing in our lives? Is there harmony? We are called to make a difference with our way of living. In addition to that, verse 6, Make sure that your conversation is always pleasant and pleasant. That's tremendous, but I don't know if all conversations fall into this category, right? So that... Ven a cada uno la respuesta de vida. Otras versiones dicen que sus palabras sean llenas de gracia. Que su conversación sea agradable. O sea, la forma que hablamos importa. La forma que yo hablo después de recibir a Jesús como cristiano es un poco diferente a la forma que yo hablaba antes de Cristo. En algunas versiones creo que también dice, sazonadas, con sal. Ponle sal, ponle sazón, dale buen gusto a la forma que hablas porque eso afecta a las relaciones. ¿Cuántos saben que hay muchas relaciones fracturadas por palabras habladas? Hay muchos matrimonios heridos, fracturados, por palabras que se han hablado. Que nuestras palabras, honre a Dios, que estén sazonadas con sal, que sean agradables, que sean de buen gusto, que sean llenas de gracia. Nuestras palabras son como semillas. La pregunta es, ¿qué estamos sembrando? ¿Qué estamos sembrando con las semillas de nuestras palabras en los corazones de nuestros cónyuges, en los corazones de nuestros hijos, de nuestros padres?
Es una buena palabra, es una buena pregunta. ¿Mis palabras sanan o mis palabras hieren? ¿Mis palabras construyen o mis palabras destruyen? ¿Por qué? Porque las relaciones son impactadas por las palabras. Quiero tomar un paso hacia atrás para terminar. Colosenses 3, 23 y 24, que suena como una reiteración de lo que hemos leído. Y Pablo dice en Colosenses 3, 23 y 24, dice, y todo lo que hagan, háganlo de corazón como para el Señor y no como para la gente, porque ya saben que el Señor les dará la herencia como recompensa, pues ustedes sirven a Cristo el Señor. Y Pablo exhorta a los cristianos a hacer todo lo que hagamos, en familia, en trabajo, en la iglesia, en la comunidad, estando solo, en todo, todo, todo lo que hagamos, de corazón como para el Señor y no para la gente. Aquí les doy una última línea. ¿Mis palabras y acciones pueden apuntar gente hacia Dios? ¿O no? Y tú y yo tenemos que entender esto. Cada día, mis palabras, mis acciones, pueden apuntar gente hacia Dios o no. Y por eso, la premisa de hoy, la idea principal de hoy es, tu relación con Jesucristo tiene el potencial de impactar positivamente cada relación en tu vida. Y te quiero traer a esta ilustración una vez más, del afinador. Jesús es nuestro afinador. Él, si nos afinamos con Él, eso ayuda a que afinemos con los demás. Pero mira algo interesante de las cuerdas, es que para que una cuerda realmente funcione a su potencial máximo y sea útil para su propósito, tiene que estar conectada. Lo interesante es que esta porción de la guitarra se conoce como la cabeza.
Y esta parte se conoce como el cuerpo. Y qué interesante que la Biblia nos habla de que Jesús es la cabeza. Y la iglesia es su cuerpo. Y qué tremendo que tú y yo somos cuerdas, somos vidas que debemos estar conectados a la cabeza, Jesús, nuestro afinador. Pero también conectados a su cuerpo, donde hay propósito. Y lo que da el sonido es la tensión entre cabeza y el cuerpo. Tu propósito, tus relaciones, todo fluye mejor y con más armonía cuando estamos afinados con nuestro estándar, que es Jesús, y cuando estamos conectados al cuerpo, que es su iglesia. Así que hoy que las palabras de Pablo en Colosenses nos ayuden a tomar conciencia de la importancia de nuestras relaciones y que nuestra relación vertical con Jesús tiene el potencial de impactar positivamente todas las relaciones en mi vida. Oremos. Señor, gracias por tu palabra, que es verdad, que nos desafía, que nos reta, que nos habla, que nos ministra. Gracias porque hoy hemos aprendido la importancia de que nuestra relación contigo debería ser la prioridad, porque nuestra relación contigo puede impactar todas las relaciones en nuestras vidas. Oro por matrimonios. Oro por relaciones entre padres e hijos. Oro por. Relationships with friends, connections at work. I pray, Lord, that we who are followers of You, those who are followers of You, believers, may have words that connect not only with You, but that help others to connect with You, also understanding that You want to use our lives, that everything we do, we do it for You, not for man, understanding that You are the one who will give us rewards, that You are the one who sees everything, absolutely everything. Help us to refine our relationship with You, and help us to refine our relationships with others. In the precious name of Jesus, amen, amen, amen.
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