Qué hacer cuando Dios no responde a nuestras oraciones | Robby Gallaty | 1 Samuel 28
Amen, buenos dias, bienvenidos a Long Hallow, si no se escucha por primera vez, le damos una bienvenida, bien sea por internet o en una cárcel o en uno de los campamentos o en persona, ¿qué hacer cuando Dios no responde a nuestras oraciones? ¿Alguien se ha hecho esa pregunta? ¿Qué hacer cuando Dios no responde a nuestras oraciones? Usted hace una oración, dice las palabras correctas, el tono correcto, el tiempo correcto y nada regresa, pareciera de que sus oraciones no han salido del cuarto. Usted espera una señal, un susurro de Dios, algo, Dios, y nada se escucha, parece que el cielo está cerrado para usted, está en silencio. Todo cristiano, si lleva un tiempo sirviéndole a Cristo, hemos experimentado ayunado por su matrimonio y nada, usted ora por una enfermedad terminal y nada, o un hijo perdido y nada, y se pregunta, si es honesto, Dios, ¿me estás escuchando o estás en mi vida? El rey Saúl se hace la exacta pregunta. Los filisteos están al otro lado del valle, entonces Saúl va y le consulta a Dios y no encuentra respuesta. Voy, la pregunta de él es, ¿voy a voces falsas o espero a Dios? La pregunta que nos vamos a hacer, ¿qué hacer cuando Dios no responde? ¿Persigues una respuesta falsa o esperas en Dios? ¿Vas a buscar otra voz o tratas el pecado con el pecado que silenció la primera? Vamos a leer el primer libro de Samuel 28, del 3 al 5. Es un versículo muy delicado. Él está hablando un chiste de una película de Star Wars. Para entonces Samuel ya había muerto, todo Israel lo había llorado y lo había sepultado en Ramá, su propia ciudad. Además, Saúl había expulsado del país a los adivinos y a los espiritistas. Los filisteos se reunieron y fueron a acampar a Zunían, mientras que Saúl reunió a todo Israel y acompañó en Gilboa. Cuando Saúl vio el ejército filisteo, le dio mucho miedo y se aterrorizó. ¿Qué hace? El primero es, el silencio nos tienta a buscar una voz falsa.
El silencio nos tienta a buscar una voz falsa. El silencio de Dios nos tienta a buscar una voz falsa. Samuel fue quien ungió a Saúl. Después que Samuel muere, Saúl dice voy a limpiar este lugar de dos cosas. Él elimina la actividad demoniática de la tierra. Él eliminó a los adivinos y espiritistas o nigromantes, personas que hablan con los muertos. Él sabe que Dios nos permite esto, hace algo bueno, pero no dura mucho. Él sabe que los filisteos han llegado y le dice Dios necesito tu ayuda y el cielo está en silencio. Antes que miremos por qué Dios nos responde, él tenía temor, dice el texto. Su corazón estaba palpitando con ansiedad. La arma número uno que Satanás usa en contra de nosotros, ¿sabe cuál es la arma número uno que él usa? Temor, ese es. El temor de fallar, de bancarrota, de no ser aceptado, del futuro, de la opinión de los demás. Y puedo seguir. La presencia del temor enseña la ausencia de Dios. Candy lo dice mejor que yo. Voy a quitar una línea prestada de ella. En lo que más temes, es en lo que menos confías en Dios. En lo que más tiene temor en su vida, es donde usted confía lo menos de Dios. Mire lo que dice el versículo seis. Por eso consultó al Señor, pero él no le respondió ni en sueños, ni por el urín, ni por los profetas. Entonces Saúl le dijo a sus oficiales, busquen a una divina para que yo vaya a consultarla. Este hombre es una persona interesante.
Acaba de eliminar todas las divinas de la tierra y ahora los busca. Él no va a esperar en el Señor. Entonces toma la acción en su mano. En Andorra hay una divina, le respondieron. Entonces nos dice, Saúl se disfrazó con otra ropa y acompañado de dos hombres fue de noche a ver a la mujer. Y boca a un espíritu por mí le pidió, haz que se me aparezca el que yo te diga. Pero la mujer le dijo, tú sabes bien lo que ha hecho Saúl, expulsó del país a los adivinos y a los espiritistas. ¿Por qué me tienes una trampa a causarme la muerte? Saúl le juró por el Señor, tan cierto como que el Señor vive, te juro que no sufrirás ningún castigo por esto. La bruja estaba corrigiendo la conducta del rey, de Saúl. El rey acaba de eliminar a todos los adivinos de la tierra y tú me dices que busque a alguien que no está aquí. Y una pregunta que yo tengo, ella es adivina, no se daba cuenta que era Saúl. Bien le hubiera podido decir, quítate la máscara, quítate el disfraz, porque tú eres Saúl. Muchas de las personas que están en este mundo son falsos. La mayoría de los adivinos, lectores de cartas y líneas telefónicas psíquicas, son falsos. Estos charlatanes se aprovechan de las personas desesperadas que buscan respuesta. Una cosa es que la gente perdida pague dinero por lectura de tarot. Otra cosa es que los cristianos lo hagan. Una cosa es que la gente perdida lea su horóscopo a diario. Otra cosa es para los creyentes. ¿Cuántos dicen amén? Porque si estudias la Biblia, todo el Antiguo Testamento,
Dios ordena, manda a su gente que no se envuelvan con adivinación, brujería, consultar a los muertos, aunque estén desesperados. Hay un mundo espiritual que es real, y yo creo que estas cosas son reales. El punto es que estas cosas son reales, esta mujer era real, el mundo supernatural es real como lo que nosotros vemos, mientras ese mundo espiritual no se fuerza en nuestra vida, nosotros no tenemos que entrar en él, en el momento que usted entra en una actividad demoniática, usted se abre a recibir opresión de ese mundo. Los espíritus demoniáticos suelen estar detrás de los fenómenos espiritistas disfrazados como las voces de los muertos, cuando un mídia afirma canalizar a alguien del pasado es una excepción demoniática, el truco de un estafador o ambos. Pablo y Silas estaban pasando por una ciudad y los reconoció una mujer, ¿quién es esa mujer? Es una mujer que está poseída por demonios. Yo sé que ese es Robbie E. Kendi y ¿qué está pasando? ¿Qué hace Pablo cuando esta mujer lo identifica a él, que es un seguidor de Cristo? Él no consulta con el espíritu, confronta al espíritu, lo expulsa. Saúl, en vez de expulsar, lo recibe, trata de encontrar solución a su problema. El problema de Saúl no es que fue al lugar equivocado, que platicó con la persona equivocada, estaba buscando lo equivocado. Saúl sabía que era importante limpiar la tierra, pero se olvidó de limpiar su corazón. Ese es el problema. Lo que nos lleva al siguiente punto, cuando Dios está en silencio en nuestra vida, nos invita, el silencio nos invita a arrepentirnos del pecado que no hemos confesado. Vamos al versículo 11, y el 11 dice, esto es uno de los pocos servicios que, digo, no hay otro pasaje que pueda leer, pero vamos aquí, hay mucho aquí. ¿A quién quieres que haga parecértelo?, preguntó la mujer. A Samuel, respondió Saúl. Cuando la mujer vio a Samuel, lanzó un grito y le dijo a Saúl, ¿por qué me has engañado? Tú eres Saúl. La mujer está tan sorprendida que ha regresado Saúl, como Saúl se da cuenta que ha regresado
Samuel. ¿Qué es lo que, por qué me has engañado? Tú eres Saúl, no tengas miedo, le dijo el rey. ¿Qué es lo que ves? Veo un ser Dios que sube de la tierra, respondió la mujer. ¿Qué apariencia tiene?, preguntó Saúl. Es un anciano envuelto en un manto, contestó ella. Saúl comprendió que se trataba de Samuel, y postrándose rostro en tierra, le rindió homenaje. Samuel le dijo a Saúl, ¿por qué me molestas haciéndome subir? Es que estoy muy angustiado, respondió Saúl. Los filisteos me están atacando y Dios se ha apartado de mí. Ya no me responde ni por medio de profetas, ni en sueños, por eso te he llamado para que me digas lo que debo hacer, Samuel dijo, porque me consultas a mi si el Señor se ha apartado de ti y se ha vuelto tu enemigo, el Señor ha hecho lo que anunció por medio de mí, te ha arrebatado el reino y se lo ha dado a uno de tus compañeros, a David, como no obedeciste al Señor ni descargaste tu furor contra los amalecitas, el Señor te ha hecho esto hoy, además el Señor entregará a manos de los filisteos a Israel y a ti, mañana tú y tus hijos estarán conmigo y el Señor entregará el ejército de Israel en manos de los filisteos. Quiero que haga esto, yo no voy a cazar pero me gusta seguir conejos, hay muchos aquí, muchos me quieren llevar a cazar pero yo no hago eso, yo no quiero, no te quedes trabado en la mecánica de los mediums y los espiritistas, el texto no nos dice que la mujer tuviera el poder de invocar a Samuel ni nos dice cómo lo hizo, al final del día Dios envió a Samuel a hablar con Saúl y la respuesta que le da no es lo que él quería escuchar, este es el problema de Saúl al final del día, en vez de buscar la palabra de Dios, quiere escuchar de todos menos de Dios, la realidad real, Saúl quiere a todos los demás menos a Dios, Saúl quiere aprobación de los demás menos de Dios, mire lo que dice en el 15-24, él busca la aprobación de los demás, he pecado, admitió Saúl, he quebrantado el mandato del Señor y tus instrucciones, tuve miedo de la gente y le hice caso, repita, tuve miedo de la gente y le hice caso, yo sé que no le pasa a usted pero he escuchado de personas
que le pasa, cuántas veces nosotros hacemos cosas no para agradar a Dios sino que para que caigamos bien con las personas, para que nos aprueben, lo mismo pasa en la iglesia, yo veo personas que están bien activas en la iglesia, son voluntarios todo el tiempo, pero en el centro no lo hacen para Dios sino que para ellos, quieren ser notados por la gente, notaron eso, hay personas que literalmente he visto que andan caminando para que yo los vea, yo no tengo personas en mente, se posicionan en sillas cuando yo vaya a pasar o estoy en el lobby para que me vean y todas las semanas tienen que venir y yo entiendo cómo quiere tener una comunicación, porque haces eso, estás haciendo eso para que el equipo de trabajo te vea, qué vas a predicar ahora, no vas a predicar ahora, yo he estado en el ministerio lo suficiente para saber que esas personas no duran, las personas que están en la primera línea son los primeros que se van, no vienen por Dios sino que vienen para ser aprobados por otros, viniera usted a la iglesia si no estuviera nadie más aquí, que nadie lo viera, vendría a cantar a Dios si nadie lo reconociera, fuera a servir a misión si nadie lo felicitara. Daría al Señor si nadie lo firmara. He aprendido esto. Muchas de las personas más activas de la iglesia son las que tienen un estado espiritual más flaco. Usted puede ser la persona más ocupada en el edificio, pero la persona más sola del edificio. Usted puede ser la persona más ocupada todo el tiempo aquí, el último en irse, pero quizás está muy lejos del Señor. Yo me acuerdo cuando yo llegué al Señor, Dios usó el silencio en mi vida. Algunos de ustedes vienen a la iglesia hoy porque están en una crisis. Su vida se está destruyendo. Uno de ustedes dicen, yo necesito ayuda del Señor. La pregunta es, cuando las cosas se empiezan a arreglar después de una crisis, esas personas se alejan de la iglesia. Conocemos personas así. Y yo creo que el problema de nuestra vida, hemos reducido a Dios como un genie que llamamos cuando necesitamos ayuda y después regresan a su vida vieja y se alejan de Dios en vez de arrepentirse y caminar con Dios. Dice usted, yo no voy a regresar aquí porque me estás haciendo enojar.
Si usted está aquí para que las personas lo vean, usted va a llegar y se va a ir, pero si viene para adorar a Dios, se va a estar aquí. Saúl estaba tratando, buscando ayuda y culpar a los demás. Él quería respuesta sin arrepentimiento. Sammy, no sé por qué Dios no me contesta, arrepiéntete, le dijo Samuel. No me escucha, arrepiéntete. Dios le quitó el reino a Saúl y se lo dio a David, no porque David era perfecto, sino porque él se arrepentía. David sabía que cuando la regaba, él sabía a quién acudir para arrepentimiento. Como cristiano, en el momento que aceptamos a Cristo, la Biblia dice que somos sellados con la promesa del Espíritu Santo y yo no creo. Yo tengo dos capítulos para hablar con usted. Usted no puede perder su salvación. Yo no digo que una vez salvado, usted nunca se pierde. No, una vez salvado, usted queda salvado. Si usted de verdad ha nacido de nuevo, usted está lleno y sellado por el Espíritu Santo. Una vez que usted es sellado, nadie le puede quitar su salvación. No se pierda esto. Pero como cristiano, usted puede vivir afuera de hermandad con Dios, de comunicación con Dios, si no ha confesado su pecado. Déjeme decirlo de otra forma. Usted quizás no verá el infierno al final de su vida, pero se siente como que está viviendo un infierno ahora. Porque no ha confesado su pecado. En vez de ver adentro, Saúl está viendo afuera, culpando a los demás. Me acuerdo hace unos años, tenía un familiar más joven que mí, siguió mi camino de ir al alcohol, a las drogas, a los clubs. Después de meterse en problemas en New Orleans, decidió mudarse a otra ciudad para alejarse. de la gente problemática.
Se mudó lo más lejos posible a Los Angeles, California. Ese es un buen lugar para ir, ¿verdad? De New Orleans para California. Porque en New Orleans había gente problemática. Y duró como un año ahí. Y le dije yo, el problema no son las personas. El problema es el problema del pecado. Necesitas rendirte a Dios. Y me dijo, no, no necesito eso. Después de un año me dice, caí de nuevo, estoy en las drogas otra vez. Los Angeles está lleno con personas problemáticas. Me voy para San Antonio ahora. Se mudó San Antonio debido a esa mala gente de Los Angeles. Se mantuvo limpio un tiempo y luego recayó. Llamó con la razón y me llamó de nuevo. Y me dijo, me voy a regresar a Luciana. Y le dije yo, yo creo que encontré cuál es tu problema. El problema eres tú. Y a donde quieras que tú vayas, llevas el problema. Es más fácil culpar a otros que doblar nuestras rodillas en oración a Dios. Ella, si los niños no, si mi jefe no, estamos culpando a todos los demás menos nosotros. Tenemos pecado que no hemos confesado y esa es la barrera entre usted y yo y Dios. No lo justifiquemos al pecado, no lo minimicemos, no lo racionemos el pecado. No hagamos excusas por el pecado. No confundamos remordimiento y arrepentimiento.
¿Sabe cuál es la diferencia? Ha hecho un estudio entre el remordimiento, siente lástima por las consecuencias. El arrepentimiento siente lástima por el pecado. El remordimiento quiere alivio. El arrepentimiento quiere restauración. El remordimiento llora por lo que le costó el pecado. El arrepentimiento llora por lo que el pecado le costó a nuestro Salvador. El remordimiento mira el espejo. El arrepentimiento mira a la cruz. El remordimiento quiere que el silencio termine. El arrepentimiento quiere que el pecado termine. Siente el peso de eso. ¿Se da cuenta de eso? Cuando vas a hablar, dice, el remordimiento quiere que el silencio termine. Remordimiento de Saúl, arrepentimiento de David. El Nuevo Testamento nos da a Judas y a Pedro. No sé si usted vio las similidades que hay entre ellos dos. Judas y Pedro se conocían, discípulos en el mismo equipo, el mismo Salvador, la misma noche. Ambos lo traicionaron, uno con un beso, uno con una negación. Y ambos lo sintieron. Mateo dice que Judas estaba lleno de remordimiento. Incluso devolvió el dinero y dijo, es pecado. El remordimiento puede devolver la plata, pero no puede volver a Dios.
Judas fue y se ahorcó. Pedro en la otra mando, llora amargamente, pero su dolor lo llevó de regreso a Cristo. Después de las tres negaciones, Jesús le hizo tres preguntas a la orilla del mar. Él llora amargamente y se va a pescar. Y se dijo él, Jesús ya terminó conmigo. Si alguien piensa que ha hecho muchos pecados, Pedro. Pedro es su amigo ahorita. ¿Qué hace Pedro? Se regresa a pescar. Ha terminado de predicar. Jesús le llama y le dice, hey, Pedro, soy yo. Ven y comamos pescado junto. El remordimiento terminó en una cuerda. El arrepentimiento terminó en esperanza. Le dijo a Jesús, ¿me amas? Arrepentimiento termina con esperanza. Judas tomó las cosas en su mano y Pedro las puso en las manos que estaban crucificadas en una cruz. No se ponga un disfraz, como somos tentados hacer. Los empacamos y nos vamos a una nueva ciudad. Usted no va allá para el problema, sino que mira adentro para su problema. Escuché de un misionero una vez. Algunos de las personas que he conocido, dijo un misionero, muchos no se dan cuenta que están siendo vencidos por el pecado que constantemente los persigue. ¿Usted sabe los tres pecados más grandes que constantemente lo persiguen a usted?
Quiero que vaya a la casa, orgullo, arrogancia, aprobación, adicción, cualquiera que sea los tres pecados más grandes que lo persiguen constantemente, y hágalo como John Owen dice, constantemente busque a destruir esos pecados y sacarlos de su vida. El primer paso para vencer a esos pecados es reconocer al que venció al pecado, y ese es Jesús. Usted no se pierda de una eternidad por orgullo que no quiere ponerse de pie a hacer una oración. No haga lo que hizo Judas, que tuvo remordimiento y va a pasar una eternidad distante de Dios. Si usted es cristiano y está ocupado afuera y está vacío adentro, yo le invito que se ponga de pie y cambie hoy eso. El silencio que escucha en su vida no es que Dios esté alejado de usted, sino que Dios dándole una bienvenida a su vida. Yo quiero preguntarle a usted si se siente lejos de Dios. Yo le digo, arrepiéntase y regrese a Cristo. Vamos a transicionar a la Santa Cena del Señor. Si me escucha en Galatín, por internet o en una cárcel, antes que usted tome parte de la Santa Cena, esto es una actividad de la familia de Cristo. Si usted no ha aceptado a Cristo, no lo tome. Usted trae condenación a su vida si toma la Santa Cena y no es cristiano o no está bien con Dios. Usted tiene que saber que sabe que sabe. I want you to know that Jesus knows you. Come with me to pray for the Holy Supper, so that we can take it together. If you don't know where you are with the Lord, but you want to be sure, in the silence of your heart, say,
I know I have done some things that I am not proud of. I am not perfect, but I know who was perfect. Jesus, I surrender everything to you. If that is your prayer, and you say it sincerely, raise your hand where you are. You say, Pastor Robby, I did that prayer of repentance. Where are you? Raise your hand. If you are in Galatians, in a prison, here in person, raise your hand. Glory be to God. Glory be to God. Honor be to God. Pastor Robby, pray for me. Let's pray together. Raise your hand. Lower your hand. Father, thank you for Jesus, for the relationship we have with you. Prepare our hearts to take the Holy Supper. In the name of Jesus. Amen.
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