¿Puedes Sostener el Sueño Que te dio Dios?| Pastor Oscar Padilla| Northplace Church Español
Saludos, mi nombre es John Cruz y soy el pastor de North Place en Español aquí en el área de Dallas-Fort Worth y durante los últimos 25 años he tenido la oportunidad de pastorear un grupo de personas increíbles en distintos campuses, distintas localizaciones y hoy ustedes son una de esas localizaciones. Me siento honrado, privilegiado y realmente es un regalo de Dios poder llegar hasta ti, poder llegar hasta ustedes, ahí donde estás, con el mensaje de esperanza, un mensaje del evangelio, un mensaje transformador, dejándote saber que Dios es un Dios que te ama, el Dios en el que yo confío tiene planes para ti de transformarte y demostrarte un propósito que tiene para tu vida. Quiero que sepas que eres parte de nuestra familia espiritual y que estamos orgullosos de que hoy te hayas conectado a nosotros. Regreso al final de la programación para darte información importante. Gracias por conectarte con nosotros hoy. Saludos, mi nombre es John Cruz y soy el pastor de North Place en Español aquí en el área de Dallas-Fort Worth y durante los últimos 25 años he tenido la oportunidad de pastorear un grupo de personas increíbles en distintos campuses, distintas localizaciones y hoy ustedes son una de esas localizaciones que te haya conectado a nosotros. Saludos, mi nombre es John Cruz y soy el pastor de North Place en Español aquí en el área de Dallas-Fort Worth y durante los últimos 25 años he tenido la oportunidad de pastorear un grupo de personas increíbles en distintos campuses, distintas localizaciones y hoy ustedes son una de esas localizaciones que te haya conectado a nosotros. Saludos, mi nombre es John Cruz y soy el pastor de North Place en Español aquí en el área de Dallas-Fort Worth y durante los últimos 25 años he tenido la oportunidad de pastorear un grupo de personas increíbles en distintos campuses, distintas localizaciones y hoy ustedes son una de esas localizaciones que te haya conectado a nosotros. Saludos, mi nombre es John Cruz y soy el pastor de North Place en Español aquí en el área de Dallas-Fort Worth y durante los últimos 25 años he tenido la oportunidad de pastorear un grupo de personas increíbles en distintos campuses, distintas localizaciones y hoy ustedes son una de esas localizaciones que te haya conectado a nosotros. Saludos, mi nombre es John Cruz y soy el pastor de North Place en Español aquí en el área de Dallas-Fort Worth y durante los últimos 25 años he tenido la oportunidad de pastorear un grupo de personas increíbles en distintos campuses, distintas localizaciones y hoy ustedes son una de esas localizaciones que te haya conectado a nosotros. Saludos, mi nombre es John Cruz y soy el pastor de North Place en Español aquí en el área de Dallas-Fort Worth y durante los últimos 25 años he tenido la oportunidad de pastorear un grupo de personas increíbles en distintos campuses, distintas localizaciones y hoy ustedes son una de esas localizaciones que te haya conectado a nosotros. Saludos, mi nombre es John Cruz y soy el pastor de North Place en Español aquí en el área de Dallas-Fort Worth y durante los últimos 25 años he tenido la oportunidad de pastorear un grupo de personas increíbles en distintos campuses, distintas localizaciones y hoy ustedes son una de esas localizaciones que te haya conectado a nosotros. Saludos, mi nombre es John Cruz y soy el pastor de North Place en Español aquí en el área de Dallas-Fort Worth y durante los últimos 25 años he tenido la oportunidad de pastorear un grupo de personas increíbles en distintos campuses, distintas localizaciones y hoy ustedes son una de esas localizaciones que te haya conectado a nosotros. Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh... No temeré Eres el braño sol En tus manos el puro sol Tus comenzas son diante Levantaré Con fe mis ojos verán Lo nuevo resucitará Tus promesas concíame Cíame Confío en tus promesas Míos no fallarás No fallarás Cada palabra que has hablado Míos la cumplirás La cumplirás Confío en tus promesas Míos no fallarás No fallarás
Cada palabra que has hablado Míos la cumplirás La cumplirás Vamos a unirnos juntos a ese fuerte aplauso al Señor Servimos a un Dios que es fiel A un Dios que siempre llega el tiempo Y a un Dios que cumple sus promesas Si tú crees eso, levanta tus manos y adora al Señor con nosotros en este lugar Gracias Señor En medio del desierto prosperaste Abraham Y al pueblo que migraba del cielo diste pan Sin fosa de leones a ni el muro descansar ¿Por qué me de preocupar? Luis escolpió la roca y le diste de beber Y a nacer de ser y cargo en brazos a un bebé David frente al gigante por la fe Pudo entender que en ti consulado fue Vamos, cántalo fuerte Tú proverás Cristo suple es mi necesidad No temeré Todo va a estar bien Por su promesa siempre y siempre Amén, lo creemos Señor, amén La viuda nezareta pudo ver tu provisión Con solo una palabra la salud resucitó Tu sueño de rival se zamporó y te ericó Y así lo regreso Creemos que así volveremos hoy Tú proverás
Cristo suple es mi necesidad No temeré Todo va a estar bien Por su promesa siempre y siempre Tú proverás Cristo suple es mi necesidad No temeré Todo va a estar bien Por su promesa siempre y siempre Tus promesas son para siempre Señor Si tú lo has dicho tú lo harás Si tú lo has dicho lo creemos Señor Tú nunca fallas ¿Cómo puedes recordarle a tu alma hoy? Corazón no te afanes Tu esperanza es firme Alma mía ♪ Alma mía, no caes, el resucito me temía en el cuerpo ♪ ♪ Que la victoria es el nombre del Señor ♪ ♪ Si crees que tu victoria está en Él, levanta tu voz ♪ ♪ En señal de victoria, dilo, y corazón no te apagas ♪ ♪ Tu corazón es mío, alma mía, no caes, el resucito me temía en el cuerpo ♪ ♪ Si crees que tu victoria está en Él, levanta tu voz ♪ ♪ En señal de victoria, dilo, y corazón no te apagas ♪ ♪ Tu corazón es mío, alma mía, no caes, el resucito me temía en el cuerpo ♪ ♪ Si crees que tu victoria está en Él, levanta tu voz ♪ ♪ En señal de victoria, dilo, y corazón no te apagas ♪ ♪ El resucito que me temía en el cuerpo, que ya me corres el nombre del Señor ♪ ♪ Tu corazón es mío, alma mía, no caes, el resucito me temía en el cuerpo ♪ ♪ Si crees que tu victoria está en Él, levanta tu voz ♪
♪ Tu corazón es mío, alma mía, no caes, el resucito que me temía en el cuerpo ♪ ♪ La victoria es el nombre del Señor, la victoria es el nombre del Señor, la victoria es el nombre del Señor ♪ ♪ Trata certeza de sus millones, ha estado conmigo en el fuego una y otra vez ♪ ♪ Mi alma limpia, y lo que hice en el calvario me va a gastar ♪ ♪ Confío en Dios, mi salvador, que no fallará, nunca fallará ♪ ♪ Confío en Dios, mi salvador, que no fallará, nunca fallará ♪ ♪ Siempre me pido descanso en su paz, yo sé que el autor de mi mañana guiándome es a Él ♪ ♪ Esta es mi historia, y esta es mi historia, vamos levanta tu canción y mi canción ♪ ♪ Ahora déjame asanar mi corazón, confío en Dios, mi salvador, que no fallará, nunca fallará ♪ ♪ Confío en Dios, mi salvador, que no fallará, nunca fallará ♪ Ah, ah, ah, ah, confío en él. Su palabra dice, clama a mí, y yo te responderé. Y te mostraré mi poder. Así que podemos levantar nuestra voz en este lugar, como un pueblo que cree que él escucha nuestro clamor y él responde. Gracias, señor. Levanta tus manos ahí donde estás y di eso. Clamo a él. Yo clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Yo clamo a él porque él me responde. Es por eso que yo confío en él. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Es por eso que yo confío en él. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde.
Es por eso que yo confío en él. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Es por eso que yo confío en él. Mi salvador que no fallará. No, no, no, no, no, no, no. Mi salvador que no fallará. No, no, no, no, no, no, no. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Es por eso que yo confío en él. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Es por eso que yo confío en él. Clamo a él, yo confío en él. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Confío en Dios. Vamos, cántalo fuerte. Mi salvador que no fallará. Él nunca fallará. Confío, confío en Dios. Mi salvador que no fallará. Nunca fallará. Confío, confío en Dios. Nunca fallará. Clamo a él porque él me responde.
Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Clamo a él porque él me responde. Amen, amen. Before I do that, I want to lay a foundation, lay a foundation for what we are going to talk about. I want to start with something that I know very well, I am a musician, I grew up playing instruments, I am a musician, many people tell me, your children play instruments because you play instruments, and I say no, because I am honest, I have not taught any instrument to my children, they have learned them alone. I think this is how we learned in my family and this is how I have taught them, but one of the first things you learn when you study music and when you are going to take it seriously is that there is a difference, a huge difference between the practice exercises that you do on your instrument and the music that you produce at the end. The scales do not sound like Beethoven, the scales and the rhythms that you rehearse are not heard like the music that you are going to play on a platform. That music, that final product that you hear here with our teams, those voices that you hear, that way that the instruments play, that is not heard in the same way as the scales and the basis of practice, they are not similar to the hours of basic practice that are done, but those hours of basic practice are what make it possible for you to listen to everything else. The experienced musician never abandons the basic exercises of practice, he keeps them well sharpened, he practices them deeply with the final product in mind, the idea is I am going to practice the basics because I know that somehow those scales, those rhythms, those basic musical foundations will always appear in the music that I am playing, so I have to keep the basics sharp and expand my basic ability because it will come out in the final product. And without that basis, music cannot become what it was designed to be.
Martin Luther King, a leader in history in the United States, who was the one who directed the greatest effort towards racial equality, he understood something very similar, because when he stood in front of thousands of people in Washington D.C. helping to move this message, he did not say I have a plan, he did not say I have a solution to this problem, he said something that changed the world, he said I have a dream, that's what he said, and that dream moved millions of people to change structures, to change systems, to change lives, the dreams of being great move you to change those things, the great dreams move people to build their lives in a different way, and to this day we continue to work to make the dream come true that Dr. Martin Luther King had, so I want to ask you a question, and this question is not to judge you, it is not a captious question, it is a question of honesty, because God put something in you, God put a dream in you, a vision, something that you know that he planted in your heart, maybe a long time ago he planted it in you, or maybe recently, something that you have not yet been able to reach, and today's question is this, God gave you the dream, but can you sustain it? God gave you the dream, but can you sustain it? Because throughout Scripture there is a thread of wisdom that connects men and women who lived fully in the purpose of God, and when you study them closely you discover something that we do not always realize, and we do not always preach it, and this is it, the wisest not only believed differently, but they built differently, for example Chavez, Chavez prayed something very unusual, in 1 Chronicles 4.10 he simply asked God to extend the stakes of his store, he did not ask that his problems disappear, he did not ask that God change something in his environment, but he felt in his spirit that a new season was coming and he asked God for the capacity to sustain what was to come, Solomon received one of the most extraordinary offers of the Bible, God said, ask me whatever you want and I will give it to you, and Solomon did not ask for wealth, he did not ask for victories from his army, what he asked for was wisdom, why? Because wisdom was what he was going to need to govern what God was going to put in his hands. Entonces el construyó su capacidad antes de recibir una responsabilidad. Ruth no se sentó a esperar la provisión de Dios para que llegara para ella o para su suegra. Ella fue al campo correcto, hizo el trabajo humilde, se posicionó antes de poder ver lo que acercaba en su futuro. Ella no tenía el cuadro completo, pero construyó en la dirección correcta de todas las formas
y Ruth resultó siendo parte del linaje de que nos trajo a Jesús. El ejército de Nehemiah se entendió que el trabajo era importante y la amenaza ocurría al mismo tiempo. Entonces ellos construían con una herramienta en una mano y con una espada en la otra mano porque no querían esperar a ganar una victoria y que se pusiera mejor la situación antes de construir. Entonces lo hacían al mismo tiempo y aprendieron a sostener ambas cosas simultáneamente. Y luego está Jesús en el jardín de Getsemaní antes de la cruz, antes de la resurrección, antes de todo se arrodilla Jesús y dice Padre que no se haga mi voluntad sino la tuya. Y fue en ese jardín donde Jesús tomó la decisión final de ir a la cruz. En su humanidad ahí fue que lo decidió antes del momento más importante de la historia humana. Hubo un acto de rendición total, una decisión de alinear su vida completamente alrededor del propósito del Padre. ¿Qué conecta todas estas historias? Que cada uno tuvo una conciencia santa de que algo nuevo se acercaba y respondieron no solo con fe sino con preparación intencional. No solo creyeron diferente sino que construyeron diferente. Y eso es lo importante en esta tarde. Pero no vemos lo mismo en un personaje específico que aprendemos en Primera de Reyes 17. Hay una mujer en este capítulo de la Biblia que nos muestra algo diferente. Ella no vio lo que Dios le estaba dando, no lo entendió. No estaba orando por territorio expandido, no le estaba pidiendo a Dios que extendiera las estacas de su tienda, no estaba pidiendo sabiduría porque sabía que venía una temporada difícil. Ella estaba recogiendo palos para hacer una última comida. Todo lo que había construido desde que perdió a su esposo y envidió estaba organizado alrededor de un solo resultado. Ella lo único que quería era una muerte digna. Su estructura no era mala, entiendo porque se sentía así. Era simplemente demasiado pequeña para lo que Dios tenía para ella. Mira cómo lo dice la Biblia en Primera de Reyes 17. Esto es Dios hablándole al profeta Elías, le dice Ve al pueblo de Zarepta en la región de Sidón y quédate ahí.
Le he ordenado a una viuda de ese lugar que te suministre alimento. Cuando Elías llegó a la puerta de la ciudad, encontró ahí a una viuda que recogía leña. ¿Podrías traerme un poco de agua? Le pidió él. Quiero tomar un poco. Mientras ella iba a buscarla, él volvió a llamarla. ¿Podrías traerme también un pedazo de pan? Tan cierto como que vive el Señor tu Dios, respondió ella. No me queda ni un pedazo de pan. Solamente tengo un puñado de harina en la tinaja y un poco de aceite en el jarro. Precisamente estaba recogiendo unos leños para llevármelos a casa y hacer una comida para mi hijo y para mí. Será nuestra última comida antes de morirnos de hambre. No temas, le dijo Elías. Vuelve a casa y haz lo que pensabas hacer. Pero primero prepárame un panecillo con lo que tienes y tráemelo. Luego haz algo para ti y para tu hijo. Porque así dice el Señor Dios de Israel. No se agotará la harina de la tinaja ni se acabará el aceite del jarro hasta el día en que el Señor haga llover sobre la tierra. Y ella fue e hizo lo que Elías le había dicho. Y así que hubo comida para Elías y para ella y también para su hijo. Y tal como la palabra del Señor lo había anunciado por medio de Elías no se agotó la harina de la tinaja ni se acabó el aceite del jarro. Ahora lo primero que notamos en esta historia es algo de que muchas veces pasamos por alto. Dios ya había elegido a esta mujer. Ya la había ungido para un propósito especial. Antes de que Elías llegara a su puerta, antes de que Elías supiera de lo que había pasado y lo que iba a pasar, Dios ya la había elegido. Ella no sabía que había sido elegida, pero Dios ya había decidido de que la iba a usar para este milagro.
Y sin embargo aquí está ella recogiendo palos, preparando una última comida lista para morirse, hablando de la muerte como que si la muerte fuera la única opción. Lo que nos lleva a una pregunta ¿Cómo es posible eso? ¿Cómo puede alguien ser ungido por Dios y al mismo tiempo estar convencido de que va a morir y que no hay otra opción? Y la respuesta no está en su fe, está en su estructura. ¿Cómo ha construido su vida? Todo lo que ella había construido desde que perdió a su esposo estaba diseñado para una sola cosa. Vivir hasta morir. Su estructura no era pecaminosa, no es pecado vivir de esa manera. No era una mujer rebelde, era simplemente una mujer cuya vida estaba organizada alrededor del miedo en lugar de la fe, alrededor de la escasez en lugar de un sueño. Y mientras esa estructura permaneciera, era imposible crecer. No porque Dios no quisiera bendecirla, es más Dios la bendijo, sino porque su vida no tenía espacio para lo que Dios quería poner en ella. Piensen en esto. Cuando una familia quiere expandir su casa, agregar un cuarto, agregar una segunda planta, crear más espacio en su casa, lo primero que hace el constructor no es agregar paredes. Lo primero que hace el constructor es chequear la fundación. No puedes construir hacia arriba o extender sin primero construir un fundamento. La fundación tiene que crecer antes que pueda crecer la estructura.
Si intentas agregar peso a una fundación que no fue diseñada para el peso y para soportarlo, la casa no crece, se daña y hasta tal vez se caiga. Y hace unos meses hablamos, como dijimos hace unos momentos, acerca de crear espacio. Y aprendimos que cuando tú haces espacio, cuando creamos espacio, Dios lo llena. Y eso es verdad. Pero quiero hablarte de la otra cara de esa moneda. No se trata solo de hacer espacio por hacer espacio. Tienes que construir una estructura que pueda sostener lo que Dios va a poner en ella. Hay personas en ese lugar que tienen un sueño genuino, puesto por Dios en su corazón, un sueño real, no una fantasía. Es un sueño de que Dios mismo plantó en tu corazón y en tu vida. Y ese sueño no ha crecido, no ha avanzado. Y no es porque Dios haya olvidado el sueño que te dio, sino es porque la estructura de que tú tienes en tu vida actualmente no fue diseñada para sostener lo nuevo y mejor, más grande que Dios tiene para ti. Estás organizando tu vida para sobrevivir y no para crecer, para llegar al fin de mes y no para expandirte, para evitar el dolor, no para alcanzar tu propósito. Y la pregunta que Dios te hace hoy no es por qué no tienes más fe. La pregunta es alrededor de qué estás organizando tu vida. Ahora escuchen eso con claridad. No estoy diciendo que si construyes Dios te tiene que dar. Dios no tiene que bendecirte en ninguna manera.
No es una fórmula, yo hago espacio, Dios lo llena. No es un contrato. Lo que estoy diciendo es que no construyes para merecer lo que Dios te prometió, pero si construyes para recibir lo que Dios te prometió. Y hay una diferencia enorme entre esas dos cosas porque no puedes crecer más allá de la estructura que tienes. No quiero que pienses de que al construir Dios se ve comprometido a darte, sino que quiero que entiendas de que Dios te quiere dar y depende de cómo tú construyes en tu vida y la estructura que pones. Quiero que presten atención a lo que Elías hace cuando llega. No llega con comida, no llega con dinero, no llega con una solución que resuelve el problema de la escasez de que están viviendo, llega con una petición que honestamente parece completamente fuera de lugar. Le dice a una mujer que le acaba de declarar que se va a morir, primero hazme un pan a mí, ¿verdad? Como que si Elías le dice, uy qué pena de que te vas a morir tú y tu hijo, no me haces un pan, ¿verdad? Y eso no se escucha como un alivio, es más se escucha como un peso mayor a lo que ya tenía ella y sin embargo eso es exactamente lo que Dios le envía porque Dios no estaba cambiando su situación, Dios estaba cambiando su sistema. Piensen en lo que decir o escuchar primero hazme a mí realmente significa. Esta mujer ya tenía un orden de operaciones,
ya se había decidido preparar la última comida para ella y para su hijo y morirse. Esos eran los próximos dos pasos que tenía ella, imagínate que esos son tus próximos pasos, hacer una última comida y morirme, eso era lo que tenía en mente, ese era su sistema que ya había diseñado, un sistema construido alrededor del temor y la muerte y con una sola instrucción Elías interrumpe ese sistema y ahora en vez de dos bocas para alimentar hay tres, ahora en vez de una última comida hay una responsabilidad, le tengo que dar de comer a este hombre y algo en esa nueva responsabilidad la sacude, la hace pensar, la sacude de este sistema que había organizado y le dice tengo que tener otro plan, ya no podía pensar en cómo morir bien, ahora tenía que pensar en cómo resolver este problema, cómo le doy de comer a este hombre, me voy a morir más rápido, no sé, pero ahora le tengo que dar de comer a este hombre y sabes cuál es la cosa, a veces Dios no te quita el peso para despedir, para perdonar. para despertarte a veces te añade peso porque el peso adicional es lo que te saca de la resignación pasiva y te mueve a la fe activa muchos de nosotros estamos esperando de que dios cambien nuestra situación para entonces cambiar nuestra manera de vivir estamos esperando de que llegue más dinero y luego vamos a ser más generosos vamos esperando que mejor en la relación entonces voy a invertir en mi relación estamos esperando de que desaparezca la presión para entonces poder construir algo nuevo pero dios
trabaja al revés dios interrumpe el sistema de que tienes primero y la bendición viene después de esa interrupción no es una cuestión de fuerza de voluntad no se trata de esforzarse más dentro del mismo sistema no es voy a probar más eso nunca funciona no sé dónde nos sale esa idea voy a intentar más voy a voy a querer más a mi esposa y todo se va a arreglar verdad voy a voy a amar más a mis hijos y todo se va a arreglar voy a trabajar 80 horas más a la semana y va a venir más plata la fuerza de voluntad te puede sostener por un tiempo pero la estructura te sostiene para siempre y eso es lo que dios quiere cambiar la diferencia entre la fuerza de voluntad y la estructura es esta la fuerza de voluntad depende de cómo te sientes el día de hoy y la estructura funciona aunque no tengas ganas imagínate que tu casa tuviera el derecho de decir hoy no los quiero proteger hoy no quiero parar la lluvia vienen las tormentas aquí en texas vienen las tormentas a medianoche imagínate que tu casa tuviera el derecho de decir hoy me voy a quitar y no me voy a quitar intencionalmente que les pase el tornado a ellos no tiene el derecho sabes por qué porque tu casa no es una emoción tu casa es una estructura y la estructura permanece sin importar cómo te sientes hay algo que conozco muy bien dentro de nuestra comunidad el inmigrante que llega a este país no prospera porque las situaciones aquí se ponen más fáciles la situación sigue siendo difícil a veces es más difícil aquí que nuestro país original lo que cambia no es la situación lo que cambia es cómo nosotros empezamos a construir nuestra vida en este país aprendemos un nuevo idioma navegamos sistemas que no conocemos reconstruimos nuestra identidad profesional desde cero encontramos nueva comunidad edificamos algo completamente nuevo dentro de una realidad de que nadie pidió y no esperamos de que este país se parezca más a nuestra tierra sino que construimos diferente dentro de una realidad diferente y eso, eso es exactamente lo que Dios le estaba pidiendo a esta viuda no te voy a quitar la sequía pero te voy a dar un nuevo una nueva orden de operaciones y si obedeces ese nuevo orden lo que tengo
preparado para ti va a tener espacio para fluir en ti en tu hijo y en mi profeta Dios no sólo quiere cambiar tu situación Dios quiere cambiar tu sistema la viuda obedeció no sé de dónde encontró la fe pero obedeció y eso es lo que dice el texto fue e hizo lo que elías le pidió entonces algo extraordinario ocurre el aceite comienza a multiplicarse la harina comienza a multiplicarse no antes de que ella cambiara no a pesar del nuevo sistema sino que dentro del nuevo sistema dentro de ahí en ese espacio de cambio es donde el milagro empieza a ocurrir dentro de la nueva estructura vive el milagro hay otra historia en la biblia vamos ahora a segunda de reyes capítulo 4 y hay dos personajes nuevos está el liceo el liceo es el profeta de que fue instruido por elías que es el próximo profeta que la biblia nos cuenta y luego hay otra una segunda viuda otra viuda que ya le llega al profeta el liceo tiene sólo un poquito de aceite y ella va y le dice tengo un poquito de aceite y el liceo le da una instrucción y le dice ve con tus vecinos y consigue todos los recipientes que puedas conseguir presta todo lo que puedas y ella va y lo hace y el milagro es de que ella empieza a derramar aceite y llena cada recipiente que ella trae cuando se acaban los recipientes se detuvo el aceite dos historias dos viudas dos profetas el mismo principio el límite no es la provisión de Dios el límite es lo que ella trajo para sostenerlo eso me detiene cada vez que lo leo porque Dios nos dijo te voy a dar tanto aceite Dios le dijo el aceite va a fluir según los recipientes que tú tengas si ella prestó dos llenó dos si ella prestó 20 lleno 20 la capacidad de ella determinó cuánto fue la provisión de Dios sobre su vida recientemente he entrado en un deseo profundo de conocer más acerca de mi país de origen Guatemala y siempre tengo que decir esto Yes, I am Guatemalan. Yes, I know I sound good Mexican. It's not my fault, okay? One of the books I recently read to learn more about Guatemala is the biography of Rigoberta Menchú. To understand through her, through her story, what happened, I'm interested in the time of the guerrilla in Guatemala.
And while she described her culture with so much love and so much detail, she caught my attention that she mentioned, in her Mayan tradition, she said something that I didn't expect, but that took me straight to this passage. In the Mayan culture, tinajas de barro are not just utensils for cooking, they are almost sacred. Mothers make tinajas with their own hands to cook, and they give them to their daughters, not as a gift, but as an inheritance, to prepare the corn, because the foundation of life in the Mayan belief is that corn is the foundation of life, and it is sacred. So they need to prepare it in a sacred way, in sacred containers. And the tinaja is not just a container, the capacity of the tinaja depends on the capacity of the family you want to have to provide for them. The size of the tinaja determines how much you can sustain. As your family grows, you have to get a bigger tinaja. In the Mayan people, I think I understood something that this widow was learning in real time. You don't wait for the provision to arrive, to then look for a container to fill. You prepare the container first, because what you can sustain determines what you can receive. The widow of the Second of Kings understood that same principle. She came to the lyceum with just a little bit of oil. Her sign was a long prayer, she didn't say, God is eternal, because you are great. Instead, she said, go borrow, and she went to borrow. It wasn't a powerful declaration, it was a structural decision. She went to look for more tinajas, and the oil filled each of the tinajas. So I want to ask you this, what are the containers that are in your life today? What does your life have the capacity to sustain at this moment?
Do you have enough tinajas, or do you need bigger tinajas? Because the oil that God wants to pour on your life, on your family, on your marriage, on your business, what God wants to pour on your ministry, that oil is ready. The question is not if God has enough oil. That is never the question. The question is, do you have enough containers to fill? There are people in this place who have been praying for years for more. God, give me more provision, give me more opportunity, give me more growth. And God listens to that prayer, God is so good. He listens to your prayer, but sometimes God's answer is not, more is coming, son. God's answer is, go for more containers, because you are not ready. Because if the miracle comes and there is no structure to sustain it, what is going to happen to the oil? It is going to spill, and it is going to be wasted. Not because God doesn't want it, or because God removes it, but because there is no place to put it. The oil always needs a container. The dream that God put in your heart always needs a structure. God's provision always needs a place to live. The dream needs a place to live. Now let's go back to the first story of the first widow in 1 Kings. The widow of Zarephath. And I want to be honest with you. Before we finish this conversation, as I analyze the story, I ask myself this,
which character am I? Am I the son who is just waiting for someone to provide? Am I Elijah who heard from God and had a promise of provision? And the thing is, being that character, Elijah's character, is very easy. We all want to be that character. We all want to have a promise that God will give us something that we need. But when I think deeply, I am not any of those two. I am the widow. I have been called, I have been anointed. God has put dreams in my heart that I know come directly from Him. But there have been times in my life where my structure is not designed to sustain them. Times where I was organized to survive, instead of being organized to grow. To get to the next... I was thinking, how do I get to the next Sunday? No, how can I expand what God has given me? And God has interrupted me. He has interrupted me more than once. He has come to my door, He has touched me, and He has come with a request that I did not understand at first. Like asking me to serve Him first, like He did to Elijah. And little by little, He has shown me that what He wanted to change in me was not my situation. He wanted to change my system, that I was broken. I know how it feels to be broken. unhido y todavía no estás listo. Sé lo que es tener el sueño y no tener la estructura para sostenerlo. Y si eso te describe a ti hoy, te tengo buenas noticias. Quiero que sepas algo importante. Eso no te descalifica. No estás olvidado, sino que estás siendo interrumpido por un momento. Y esa interrupción de Dios siempre tiene un propósito. Porque quiero regresar donde comenzamos. La pregunta fue, Dios te dio el sueño. ¿Puedes sostener el sueño? Al principio del sermón tal vez pensaste que
esa pregunta era de mí pidiéndote que hagas un diagnóstico de tu vida y ahora quiero que se sienta más como una invitación en vez de un diagnóstico. Antes de que salgamos de aquí quiero ser honesto con ustedes sobre algo muy importante. Lo que estamos hablando de hoy no es fácil. Cambiar una estructura es difícil. Permitir que Dios interrumpa tu sistema es difícil. El sistema que construiste con tanto esfuerzo para sobrevivir, eso cuesta. La viuda no lo hizo con una sonrisa. Lo hizo con preocupación, una tercera boca para llenar. Lo hizo con miedo. ¿Dónde lo voy a conseguir? Lo hizo sin saber exactamente cómo iba a resultar todo. Que si este hombre come y nosotros no. Pero lo hizo. Hay algo que necesito que escuches con mucha claridad. Dios no esperó que ella tuviera todo en orden para elegirla. Es más, la eligió en su peor momento. La eligió mientras estaba recogiendo palos para una última comida y morir. La eligió en medio de su estructura de supervivencia. La eligió antes que ella supiera que había sido elegida. Y Él te elige a ti también. Antes de que tuvieras la estructura correcta, antes que tuvieras todo resuelto Dios te elige. Antes de que pudieras sostener el sueño que Él puso en ti, Dios te elige. Su gracia llegó a ella en su peor momento. Y la gracia de Dios llega a ti aunque estés en tu peor momento. Porque la gracia no es una razón para quedarse donde estás. Es una razón para empezar a construir algo nuevo. ¿Recuerdan al músico que hablamos al principio? El que practica las escalas. El que se pasa el tiempo tocando ejercicios básicos. No porque sean bonitos, sino que porque sabe de que van a aparecer en la música. Él entiende que la belleza del producto final depende de la fidelidad de los fundamentos diarios. Lo que construyas hoy, la disciplina, la comunidad, el pacto que hagas con otros, el hábito, no va, no va a parecerse al sueño. El esfuerzo de limpiar todo y el nuevo sistema no se parece al sueño. No va a verse como se va a escuchar en el concierto. Pero sabes que va a aparecer cuando llegues ahí. Siempre aparece. Porque tú ya sabes lo que necesitas para decir que sí. No se trata sólo de tener más fe. Se trata, no se trata sólo de orar más fuerte, sino que se trata de construir algo diferente. De dejar que
Dios interrumpa tu sistema. Y de ir a buscar más recipientes. Encontrar más tinajas. La viuda de Zarepta no hizo una oración larga antes de que ocurriera el milagro. ¿Sabes qué es lo que hizo? Obedeció. Fue a su casa e hizo lo que Elías le dijo. Harina, aceite, pan. Y esa decisión de obedecer, ese fue su sí. ¿Y cuál es tu sí? ¿A qué necesitas obedecer? Tal vez tu recipiente es un mentor de que llevas meses, de que sabes de que necesitas buscar un mentor para cambiar tu estructura y que alguien más sepa, que alguien más hable a tu vida, que alguien más te dé nueva dirección. Tal vez es una disciplina de que sabes que tienes que establecer, que has estado negando agregar a tu estructura diaria. Tal vez es una comunidad de que necesitas formar. Tal vez necesitas un grupo, un grupo de personas, un grupo de aquí de la iglesia. Tal vez necesitas comunidad para cambiar tus sistemas. Tal vez es una decisión que tienes que tomar, una conversación difícil que necesitas tener con alguien de que has estado posponiendo, porque es muy difícil. No sé cuál es tu sí, no sé a qué necesitas obedecer, no sé cuál es tu sí, pero Dios si lo sabe. Así que ve por Él. Dios te dio el sueño, ahora tienes que ir a conseguir recipientes, tienes que activarte, tienes que ir a buscar cómo necesito estructurar mi vida hoy para recibir lo que Dios tiene para mí mañana. Quiero cerrar con algo muy hermoso para mí hoy, y quiero honrar a algunas personas de que ya dijeron que sí. Hace más de 20 años Dios puso un sueño en el corazón de nuestro pastor, el pastor Brian. Un sueño de alcanzar a niños, a los niños más olvidados de nuestra Sociedad, los niños de que están en el sistema de crianza temporal, los que están bajo el cuidado del Estado, los niños de que nadie eligió, los niños de que están buscando hogar, los niños que cargan heridas de que ningún niño debe cargar. Ese sueño de que Dios puso en el corazón del Pastor Brian comenzó como un sueño pequeño, un solo campamento bajo la estructura de otro ministerio, recipientes prestados para un sueño que Dios apenas estaba comenzando. Pero el sueño no dejó de crecer, ¿sabes por qué? Porque los recipientes prestados no eran suficientes.
Así que ¿qué se hizo? Se construyó y se empezó a crecer y hace unos casi 10 años se adquirió un terreno en Royce City, un rancho donde el cielo de Texas es el techo de la sanidad para miles de niños. Pasaron los primeros campamentos, los primeros tres campamentos en el 2018, esos tres campamentos round up, este verano se han convertido en siete campamentos de que vamos a hacer en un mes, cinco round ups para niños de primaria y dos campamentos track para muchachos de que están en middle school, de uno a tres a siete. Pero ¿sabes cómo ocurrió eso? No esperamos que el sueño dejara de crecer para construir y conseguir más recipientes, sino que construyendo y buscando recipientes el sueño se hizo realidad más grande y eso es exactamente lo que estamos hablando el día de hoy. Algunas de las personas que están aquí el día de hoy que tienen una playera del campamento van a ser parte de esos recipientes que están en el lugar ahora mismo, las personas van a dar su tiempo, van a dar su energía, van a darle su corazón para que un niño que nunca ha sido elegido sepa de que alguien lo eligió, para que un niño que creció sin amor sepa que el amor de Jesús es real, así que quiero pedirle a todos los que van a participar en los campamentos de que están aquí usando la playera como yo les pido que se pongan de pie y que vengan para que el frente en el centro y vamos a dedicar a estas personas y el trabajo de que van a hacer a través de este mes, entre los meses pasando quiero que sepas cada vez que veas una de esas personas, esas personas en algún tiempo en este mes de junio o ya entregaron o van a entregar o van a seguir entregando de su tiempo, su talento, su esfuerzo, algunos de ellos están tomando tiempo de su trabajo para participar, algunos de ellos están esforzándose de más, buscando quien le cuide a sus hijos en lo que ellos están cuidando de otros niños, pero lo están haciendo porque ellos han entendido yo puedo ser un recipiente para que crezca el sueño de Dios, miren estas personas ellos son los recipientes, son la estructura que sostiene el sueño de que Dios le dio a esta iglesia hace más de 20 años, cada niño que llega al rancho este verano, cada niño que pesque por primera vez, cada niño que monte a caballo, cada niño que escuche por primera vez que Dios lo ama llegará ahí porque estas personas dijeron que sí y recuerden lo que dijimos hoy la viuda no hizo
una oración larga, ellos no están haciendo una oración increíblemente larga simplemente están diciendo que sí y se están moviendo a favor, esa acción, esa decisión de hacerlo eso sí, ustedes ya dijeron que sí así que gracias vayan por los niños sean una bendición, dejen que el aceite de Dios fluya en estos niños por ustedes, te pido que por favor te pongas de pie y vamos a orar y vamos a comisionar a estas personas, vamos a pedirle a Dios de que les dé la fuerza necesaria y el valor necesario, esto es extremadamente importante, me emociono porque si tú escuchara las historias de las vidas de estos niños entenderías que estos tres, cuatro días que pasan con nosotros puede cambiar el rumbo de su vida, Dios puede, Dios puede agarrarlos en el momento más difícil y cambiar su vida para siempre, así que vamos a comisionarlos en cada campus, en cada servicio de North Place el día de hoy hemos dedicado a cientos de personas de que van a estar trabajando, piensa en ellos y vamos a pedirle a Dios de que los bendiga y los use en estos campamentos, si puedes extender tu mano hacia ellos te lo agradecería y vamos a orar todos juntos, Señor gracias, gracias porque tu aceite fluye a favor de estos niños de que muchos de ellos tienen una historia tan difícil, Dios si tú le has dado este sueño a North Place de poder hacer un impacto, un impacto positivo en la vida de algo tan oscuro y tan difícil donde el enemigo donde el enemigo está más fuerte trabajando Señor y podemos dar, tomar una oportunidad para amar a un niño, para abrazar a un niño, para darle una comida a un niño Señor, para simplemente darle un tiempo para que su corazón se abra y que tú puedas entrar Y puedas cambiar el rumbo de su vida, Señor. Yo te pido por cada uno de estos voluntarios. Te pido, Señor, de que les des fuerza cuando les falte, Señor. Que les des palabras para hablarle a estos niños. Señor, te pido de que les des detunción y que el aceite de detunción fluya a través de ellos. Y que cada oportunidad de que tengan para interactuar con estos niños sea un momento de amor, donde el amor de Cristo fluya a través de ellos hacia estos niños. Y que las vidas de esos niños sean transformadas a una manera profunda por el trabajo que están haciendo. Dale fuerzas a todos, Señor, a nuestros directores de los campamentos, Señor, a cada líder de equipo, a cada persona, cada persona que va a estar lavando ropa de cama, cada persona que va a estar haciendo el registro. Cada persona, Señor, bendícelos, dale las fuerzas, ayúdanos a poder impactar Tu reino y traer luz donde hay tinieblas por lo que nos has llamado a hacer. Bendice cada acampamento, bendice las facilidades del rancho, bendice, Señor, todo lo que vamos a estar usando. Y que Tu nombre sea exaltado y que transforme vidas.
Todo te lo pedimos en el santo nombre de Jesús. Amén y Amén. Gracias, dale un aplauso. Antes de terminar este servicio te quiero pedir un favor. Te quiero pedir que ores por estas personas, por todos los que van a estar en los campamentos. Lo decimos todos los años, ocurre todos los años. Entrar en este territorio donde estamos tratando de ayudar a estos niños de que están en una oscuridad tan profunda. Cada año estamos peleando contra el mismo diablo. Y cada año la vida de alguien empieza a atacar al enemigo en sus familias, en sus hogares. Han habido personas de que sin estar en su casa, están en el campamento, sus carros se les arruinan, sus casas están bajo ataque. Así que te quiero pedir un compromiso específico el día de hoy. ¿Cuántos se comprometen a través de todo el mes de junio? No sé si tienes que poner una nota en tu refri, tienes que ponerte un recordatorio en tu teléfono, no sé qué es lo que tengas que hacer. ¿Pero cuántos se pueden comprometer a orar por estos campamentos en el mes de junio? Levanta tus manos y te comprometes. Te voy a comprometer el día de hoy. Te quiero pedir que todo el mes de junio te comprometas. Y cada vez que el Señor te recuerde, ora por los niños, ora por los trabajadores, ora por cada persona y ora para que la luz de Jesús venza las tinieblas. Y eso es lo que te pedimos. Y vamos a hacer un impacto increíble en el reino de Dios a través de estos campamentos y a través de North Place. Gracias, gracias, gracias por estar aquí el día de hoy. Que Dios te bendiga. Si es la primera vez que viniste hoy, por favor, pasa por conexión de huéspedes. Nuestro equipo está listo para servirte. Los amamos tanto, déjame bendecirte y nos vamos. Señor, te pido que los bendigas y los guardes. Pido que hagas resplandecer tu rostro sobre ellos. Que tornes tu mirada hacia ellos, Señor. Sé misericordioso con ellos y muéstrales favor en cada área de su vida.
Y permítenos seguir haciendo el trabajo de traer tu luz a las tinieblas para que tú puedas ser el vencedor. En el nombre de Jesús. Amén y amén. Que tengas una semana llena de bendición. Te amamos. Dios te bendiga y nos vemos la próxima semana. Gracias por haber estado con nosotros hoy y por haberte mantenido durante toda la programación. Espero que el servicio de hoy haya sido de bendición para ti. Tanto la alabanza como la adoración. Espero que hayan traído esperanza, transformación y sobre todo propósito en tu vida. Nos encantaría escuchar de ti. Aquí en pantalla hay información acerca de cómo escribirnos, cómo enviarnos tus peticiones de oración y cómo dejarnos saber lo que Dios está haciendo en tu vida. Que Dios te guarde y espero verte de nuevo muy pronto.
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