El peligro de tener abundancia | Robby Gallaty | Deuteronomio 8
En este mensaje del 21 de junio de 2026, Robby Gallaty nos muestra cómo Dios nos llama a recordarlo.
Nombre de Jesus, amen. Gracias, Güeo. Güeo está apasionado de los hombres y alcanzar los hombres. Estamos alegres de la conferencia de hombres. ¿Cuántos tienen tiquete? Levanten sus manos altas. Yo lo voy a rentar, que venga. Tenemos la oportunidad de ver muchos hombres que van a venir y van a compartir. Van a ser de mucha bendición para nosotros. La mejor forma para invitar a un amigo es comprando el tiquete. Cuando usted lo invita, le va a decir cuánto vale. No te preocupes, yo ya tengo el tiquete. Vienen personas de Nueva York, de California, Michigan. Me mandó un texto alguien que viene manejando. Yo sé que es difícil manejar de galas. ¿Qué estoy diciendo? En serio, va a ser un tiempo muy bonito. Feliz Día de los Padres. Me levanté a este texto. El campamento fue muy bonito. Prediqué a los estudiantes de la secundaria y de en medio. Los muchachos pudieron sobrevivir al evento sin teléfono. Y he podido ver a muchos muchachos aquí sin los teléfonos. La secundaria y los muchachos de la escuela de medios, Dios se movió mucho. Dios hizo algo en esa montaña antes de antenoche. Tuvieron una adoración toda la noche. Esto fue anoche, mi hijo orando por su hermano joven. Mamá estaba llorando cuando vimos esta fotografía en la mañana. Gracias por invertir en nuestros estudiantes. Hoy quiero hablar cómo acordarnos de no olvidar al Señor.
Necesitamos ayuda para acordarnos. Porque tenemos amnesia espiritual. Usted quizás viene, está trabajando para una noticia que viene. Nos preparamos para el divorcio, los despedidos del trabajo. Oramos que Dios nos guíe en medio del valle. Pero para lo que nadie nos prepara es para la cima de la montaña. Voy a preparar el tono para el resto del mensaje. Muchas personas no pierden su fe en el hambre, sino que pierden su fe en el festejo. Cuando hay hambre, está buscando de Dios. Pero cuando está en fiesta, que tiene de abundancia, se olvida de Dios. 400 años de esclavitud en Israel. Están en el desierto y sobrevivieron sin comida, sin agua, ni mapa. Y la hicieron, sobrevivieron. Y de ahí llegan a la tierra de la promesa. Y no fue el desierto que los destruyó, sino que la tierra de la promesa. Faraón no los llevó a olvidar a Dios, sino que la prosperidad sí lo hizo. Nosotros tendemos a olvidarlo de Dios, de donde no teníamos nada. Entonces Dios sienta la nación y le dice, le voy a dar una advertencia. Si tiene una Biblia, vamos a Deuteronomio. Vamos a Deuteronomios. Deuteronomios. Deuteronomios. Vamos a leer. Es la sumación de los primeros cuatro libros de la Biblia. Moisés quiere que se acuerden. Deuteronomios 8-11. Los estudiantes no nada más dijeron palabras, sino que gritaron, Robby, Robby, Robby, los de en medio de la escuela, high school, que pasó, que pasó papá. Yo no pido esto, pero digamos palabras. Cuidado de no olvidar al Señor tu Dios.
No dejes de cumplir sus mandamientos, normas y preceptos que yo te he ordenado hoy. No suceda que cuando hayas comido, te hayas saciado y hayas construido casas hermosas y las habites, y cuando tus vacas, ovejas se hayan multiplicado y se haya acumulado mucha plata, oro y todo lo que tengas se haya acrecentado, te vuelvas orgulloso y te olvides del Señor tu Dios, quien te sacó de Egipto, de la tierra de clavitud. Él te guió a través del vasto y horrible desierto, esa tierra arrida y llena de serpientes venenosas y escorpiones, e hizo brotar agua de la roca sólida para calmar tu sede. En el desierto te alimentó con maná, un alimento que tus antepasados no conocieron, lo hizo para humillarte y ponerte a prueba para que a fin de cuentas te fuera bien. La palabra del Señor. Lo primero que podemos ver, Dios está explicando el propósito del dolor, el propósito del dolor. A nadie le gusta el dolor. Hay un principio dentro del dolor. Dios está preparándolo antes de entrar a la tierra prometida. Vamos al capítulo 2 y mire lo que dice, por qué trae sufrimiento y dolor, y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos 40 años al desierto para afligirte, probarte, lo escuchamos antes eso, para saber lo que había en tu corazón. El proceso de Dios para determinar su confiabilidad es prueba. Así trabaja Dios, esa es la economía. Por 40 años Dios lo lleva en el desierto y le quita toda tentación de que ellos se puedan apoyar para que puedan depender de él, para sustancia, para fuerza, protección. Cuando los israelitas tenían hambre, le dio maná. Cuando tenían sed, le dio agua de un lado de la montaña. Cuando estaban amenazados de peligro, él los protegía. Le daba lo suficiente para que vivieran. Donde Dios dirige, él provee. Así trabaja. Donde Dios dirige, donde Dios guía, la voluntad de Dios nunca te va a llevar a un lugar que su gracia no te va a sustentar.
Si Dios los lleva a un lugar, no digo que va a ser fácil y va a ser cantos o rosa o simple, no. Cuando Dios los guía a un paso de fe, él está con usted, lo va a cuidar. Usted depende de él. Por muchos años, desde que yo he sido cristiano, he aconsejado a adictos, normalmente drogas y adicción de alcohol. Normalmente lo que he encontrado, usted puede ver a un adicto perpetuo, a una raíz que lo lleva a hacer eso y una y otra vez. Y siempre es alguien que lo ayuda a hacer aquello, un facilitador que hace aquello posible. Normalmente es una mamá, pero en mi parte era mi papá. Yo no estoy tirando piedra. Estoy presentando un hecho. Usted piensa que está ayudando a un familiar porque quiere lo mejor para él, para ella. Cuando yo iba para mi papá, la renta se vencía dos veces al mes, el bill del teléfono tres veces al mes. Necesito 100. Y mi papá, ¿quién pensaba que me ayudaba? Estaba facilitando mi adicción y estaba apresurando mi adicción. Me llevaba a la cárcel, institución o muerte, porque eso es lo que pasa con las adicciones. Puede ser un papá, mamá, un cónyuge, un niño, y esto es lo que me salvó mi vida. Hace una semana me di cuenta, una persona, un amigo mío con el que me crecí yo, que andaba en el mundo, murió. Diecinueve personas de las con las que me crecí, que íbamos a fiesta, están muertes. Y digo yo, ¿por qué yo? Obvio es Dios. Mi mamá ejerció amor duro, que salvó mi vida. Mi mamá perdió su mamá con cáncer y creció sus hermanos. Mi mamá fue dura. Y gracias a Dios por mi mamá.
Y me dijo, no puedes regresar hasta que no te limpien. Si usted sigue siendo su salvador, facilitadora, Jesús nunca puede ser. ¿Por qué se van a acercar a Cristo? Lo tienen a usted. Tiene a su papá, su mamá. La realidad es que tiene que llegar al fondo para darse cuenta que Jesús es la roca en el fondo. Es lo que tiene que ser Dios en nuestra vida. Y es por medio del dolor que Dios destruye el orgullo. Esto es fascinante. ¿Pensó usted que su dolor de su presente puede hacer que sea respuesta a su ofrenda? El sufrimiento presente con el que está tratando usted puede hacer que sea la respuesta a su ofrenda. Dios, quiero ser usado por ti. Quiero ver tu gloria. Dios, yo quiero llevar el evangelio para avanzarlo. OK. Deja, mando mi mecanismo favorito, y ese es sufrimiento. Déjame enviar mi mecanismo preferido para la cirugía espiritual, el sufrimiento. Y nosotros comenzamos a orar para que nos lo quite. Yo no digo que me gusta el dolor, pero esto es lo que yo sé. No ores para que elimine el dolor hasta que hayas aprendido la lección que está enseñando. Si usted es cabeza dura como yo, tiene que tomar esa clase una y otra vez hasta que aprenda cómo depender de Dios. Sabemos que el propósito de Dios es para depender de él. No es porque él no lo quiere, sino porque él lo ama. Este hermano está por ser trofeo de mi gracia cuando lo sane, dice Dios. El proveedor de la plenitud, aunque, mire lo que dice el 17, mire lo que dice el 17. No se te ocurra pensar, esta riqueza es fruto de mi poder y de la fuerza de mis manos. Usted no dice eso, pero yo he escuchado a personas que dicen eso. Yo me he hecho por mí mismo, dice. Yo trabajé duro para esto. Recuerda el Señor tu Dios, porque es él quien te da poder para producir esa riqueza. Así confirma hoy el pacto que bajo juramento hizo con tus antepasados.
Otra vez, Dios sabe que nosotros como humanos, acérquese cerca, tenemos tendencia a redirectar nuestra afección a las cosas que lo da el dador en vez del dador. Las personas piensan en esa plataforma, la iglesia, y piensan que es por ello. Yo, tú me llamas, yo soy doctor. El momento que usted dice eso, usted está caminando una línea muy fina. Quiero que entienda esto. ha dado un mecanismo de defensa para combatir amnesia espiritual. Acuérdese, ese es el mecanismo, acuérdese. Recuerda, recuerda. Es simple, pero profundo. Hagamos este ejercicio. ¿Cuándo fue la última vez que se sentó y recordó la bondad de Dios? ¿Recuerde lo que Dios ha hecho por usted? ¿Recordando lo que Él le ha dado, cómo ha trabajado en su vida, cómo todos lo desertaron y Él nunca se alejó de usted? ¿Se acuerda cuando nadie vino con usted? Dios lo hizo. Recuerda, recuerda, recuerda. La cultura hebrea me gusta explorar y la cultura americana no es mala, sino que es diferente. Comencé un canal de YouTube que es como Iglesia de los Miércoles en la Noche. Esta es la pregunta que me hicieron. ¿Es la reina Valera la única versión que viene de ángeles que cayó al cielo? Se me ha hecho esa pregunta y al fin lo hice. No vino de ángeles del cielo. Ahí le doy la historia y el contexto en mi canal de YouTube. Los fundamentales y diferentes versiones, todo eso lo discutimos y hablamos en el canal de YouTube. Trato de agarrar el antiguo y el nuevo. La cultura hebrea es diferente que la americana.
Yo no digo que esto es malo. Nosotros vivimos con nuestro pie, nuestro rostro al futuro, y nuestra espalda al pasado. Así vivimos en América. No importa lo que pasó en el pasado. Vamos al futuro. Planea, trabaja, estrategia, pon metas y ser próspero. Yo no digo que es nada malo. No es como Dios le dijo a la cultura hebrea. Él le dijo, ellos vivían con su espalda al futuro y sus pies y su rostro al pasado para tener confidencia, seguridad de vivir en el presente. Sígame aquí. Cuando usted ve al pasado y vive con el pasado en su mente, le da confianza de confiar en Dios en el presente. Y esto es lo que necesitamos aprender. Cuando nuestras manos están llenas, tendemos a olvidar a Dios. Tendemos a olvidar a Dios cuando tenemos manos llenas. Cuando nuestras refrigeradoras están llenas, tendemos a olvidarlo. Cuando nuestras casas están amuebladas, cuando el carro está corriendo bien, nos olvidamos. Vamos a toda velocidad. Cuando los cheques están llegando, cuando nuestras relaciones están bien, perfectas, todo está perfecto. Entonces, ¿por qué los preguntamos que por qué Dios tiene que buscar nuestra atención y mandar sufrimiento? ¿Por qué tiene que ir Dios a ese extremo para llamar su
atención? Yo no puedo salir de este ciclo repetitivo de sufrimiento. Algunos especulan, alguien que tuvo dificultad con esto. Yo creo que Pablo tenía dificultad con el orgullo. Lo que Pablo dice, Jesús me llevó al tercer cielo. Pablo dice, para no ser orgulloso, Dios me dio este regalo, un aguijón en la carne para mantenerme humilde. No sabemos cuál era el aguijón. Eruditos piensan que. Era sus ojos, y la razón es que dicen esto, es que a final de Gálatas, Pablo dice, escribo esto con mis propias manos, con letras grandes, y muchos eruditos dicen porque no podía ver. Otros piensan que eran los que lo atacaban a él. Otros piensan que eran los miembros de la iglesia que lo atacaban, diáconos, y nada aquí de eso, pero he escuchado de otras iglesias. No sabemos qué en realidad fue. Pablo tenía dificultad con problemas físicos. Yo fui al internet. Han descubierto una fotografía del apóstol Pablo en su batalla, y aquí fue. Parece Rocky Balboa y Apollo Creed. Este es mi punto. Esa es una fotografía de Pablo. Él llevaba la marca del ministerio de Jesucristo en su cuerpo. Él fue golpeado en la cara, latigado, apedreado en la prisión, tres veces fue latigado. Estuvo perdido en el mar, se dio por muerto. No mencionar la angustia espiritual dentro y afuera de la iglesia, atacado por los gentiles, su propia gente, los ladrones, la iglesia, los romanos, del diablo que lo atacaba. No mencionar el movimiento de las iglesias que él plantaba, que parecía un show.
Pablo tenía problemas, siempre estaba bajo presión. Pero déjeme decirle, cuando Pablo llegaba a predicar, Dios se movía. Cuando Pablo oraba, él sabía que el cielo escuchaba. Él sabía que cuando abría su boca, no era su palabra elocuente, sino que era el poder de Dios, reyes se convertían, hogares cambiados, pecadores bautizados, líderes mundiales se hincaban delante de Dios en su presencia. Escriba esto. Él sabía que las temporadas más difíciles traían la unción más grande. ¿Por qué había una unción más grande? Porque había dependencia. Si se da cuenta que cuando su vida está en caos, su oración está por encima del techo. Pablo dice, entre más débil yo soy, más fuerte Dios se hizo. Lo que lleva a para protegerlos del problema, el problema de la prosperidad. Miren lo que dice el 19. Si llegas a olvidar al Señor tu Dios y sigues a otros dioses para adorarles e inclinarte ante ellos, hoy les advierto que ciertamente serán destruidos si no obedecen al Señor tu Dios, morirán, morirán, como las naciones que el Señor va a destruir a su paso. Van a morir si no obedecen al Señor tu Dios. Dios nos está enseñando el principio de contentamiento. Hay diferencia entre arrogancia y contentamiento. La arrogancia proviene de la elevación de uno mismo. Es mi poder, mi fuerza, lo que me dio riqueza. El contentamiento proviene de una creencia interna en la protección y en… El apoyo de Dios, independientemente de las fuerzas o influencias externas, no importaba donde Pablo estaba, estaba contento, porque sabía que este es el secreto. Este es el secreto porque vino usted. Cómo podemos mantenernos contentos, tiene que llegar a un lugar en su vida, si está en la cárcel o a donde quiera que usted esté, cuando se da cuenta que todo lo que usted y yo tenemos viene de Dios. Usted cree eso.
Pero yo fui a la escuela, yo sé, pero Dios te la dio. Usted escogió los padres con quien nació, la ciudad donde nació, el país de donde nació, no. Usted escogió la secundaria, la primaria, el intelecto, no, Dios se lo dio. Usted lo usa para su gloria, pero la realidad que cuando llega a un lugar que se da cuenta que todo bueno y perfecto regalo viene de Dios, que está en el cielo, está contento. Contentamiento es tener todo lo que quiere y lo que quiere lo tiene. Estar satisfecho con las cosas que tiene y lo que Dios quiere que comience es que esté contento con él y con él no más. Cuando Jesús todo lo que tiene, usted se da cuenta que Jesús es lo único que necesita. Deje de amarrar sus emociones a la actitud de su cónyuge o la disposición de sus hijos o el grupo de amigos que tiene. Deje de conectar su satisfacción, emoción a su trabajo o su estatus, su grado o cuántos seguidores tiene. Nuestra dependencia tiene que estar en una cosa que es immovible y esa cosa es un nombre y es una persona y es Jesús. Pablo nos enseña que a él le encantaba esto. Una cosa es decirlo y otra cosa es escribirlo de la cárcel. Filipenses 4.12 dice, sé lo que es vivir en la pobreza y lo que es vivir en la abundancia. Ok, Dino, esto es lo que dice, he aprendido el secreto de estar radiante de alegría en todas y cada una de las circunstancias, tanto en todo, por todo, ya sea devorando un banquete o pasando hambre, teniendo de sobra o sufriendo escasez, todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Muchas personas llevan estos rótulos en sus carros y en todo. Pablo está llevando al lector a deuteronomio. Él conoce el Antiguo Testamento. Cuando tiene hambre o necesidad, se está acordando estar en el desierto, es tener mucho o nada, piensa cuando Dios lo sacó de la esclavitud y lo llevó al desierto y él proveyó comida y agua. Antes que Dios lo llevaba a la prosperidad, Dios tuvo que enseñarles contentamiento. Usted necesita estar contento con lo que tiene antes que le dé más.
Los rabinos creían que Dios les dio a los israelitas dos regalos en el desierto para prepararlos para la tierra prometida, un libro de reglas y un calendario, un libro de reglas, el Torah para seguir y un calendario. El regalo a la nación es un calendario de invitación. ¿Qué quiere decir esto? Me vas a olvidar, entonces yo necesito planar tu día para ti. ¿Qué quiere decir? Por siete días, por seis días, vas a ir todos los días y juntar maná. Si estás cansado, quieres comer, está lloviendo, quieres comer, que si está húmedo, quieres comer, quieres sobrevivir, pero en el séptimo día te voy a poner el calendario. No vas a trabajar, me vas a adorar. ¿Por qué? Porque te vas a olvidar de mí. Y te voy a mandar siete días más en tu calendario de festivales donde se van a juntar juntos para adorarme. Por eso la conferencia de hombres es impactante. El enemigo le va a decir, no, necesitas ir a eso, vas a la iglesia ya. Cuatro mil hombres cantando y adorando a Dios. ¿No cree usted que Dios puede hacer algo ahí? Que usted diga, Dios cambió mi vida ahí. Dios les estaba enseñando el principio de lo suficiente. Yo te voy a proveer suficiente para hoy y después para mañana. Jesús dijo, ora al Padre, danoslo hoy el pan de cada día. La recogida del maná de cada día es venir y recoger la palabra de Dios. La convida física es menos importante que la espiritual. Y usted se pregunta, ¿por qué está siendo vencido que le está pegando los dientes? Viene y trata de leer la palabra unos minutos el domingo una vez por semana y se pregunta, ¿por qué no estoy adelantando en los caminos de Dios? Y usted se pregunta, usted dice, no, es verano, yo lo voy a ver de la casa.
Y usted dice, ¿por qué me enfría tanto con el Señor? ¿Por qué tengo tanta dificultad? ¿Por qué tengo tanta dificultad? Y dijo Dios, y después se van a juntar, se van a juntar juntos con el pueblo de Dios para adorarme. Dijo Dios al pueblo de Israel. ¿Qué tan seguido usted se detiene a recordar lo que Dios ha hecho por usted? ¿Cómo lo ha cuidado? ¿Cómo lo ha amado incondicionalmente? Es fácil llegar a este lugar y olvidarnos. Había un tiempo que no podíamos ni pagar los biles, ¿se acuerda? La temporada cuando estaba batallando con la adicción. ¿Se acuerda cuando el doctor entró a su cuarto y le dio una mala noticia? Cuando estaba aislado, solo, separado, en la quiebra, quebrantado. Cuando usted llegó a lo profundo. El peligro de la prosperidad es que una mano llena se olvida de quien la llenó. El peligro de la prosperidad es que el que la recibe se olvida quien la llenó. Los olvidamos quien construyó la casa confortable en la que vivimos. La refrigeradora llena, los olvidamos quien la llenó. Un corazón lleno se olvida, ¿quien llenó ese corazón? Vamos a cantar uno o dos, uno de estos dos cánticos. Uno va a cantar, ¿cuán grande eres? Pero otro va a cantar, y van a cantar, ¿qué grande soy yo? Uno confiesa pecado y corre a Jesús, el otro se eleva y se aleja de Dios. Uno regresa. a la casa, y el otro se va. Dentro de un momento, yo le voy a invitar que si usted está en un lugar y dice, yo necesito ver atrás y acordarme de algo milagroso que hizo Dios. O quizás usted dice, yo me acuerdo cuando Dios me salvó, me acuerdo cuando pasó por la diagnóstico. Si usted está aquí ahora y se acuerda algo vívido en su vida que Dios hizo, yo le invito que se ponga de pie y le demos gracias a él.
Usted dice, Pastor Robbie, yo me acuerdo cuando Dios me cambió, cuando Dios me salvó. Mientras usted está de pie, quiero que cierre sus ojos y dígale al Señor, gracias. Acuérdese ese momento, déjelo que sea real, una temporada de dolor, tiempo cuando usted estaba solo, pero él estaba ahí con usted, dígale gracias, Señor. Padre, te damos muchas gracias, que eres un buen Dios. Y te damos gracias por lo que estás haciendo en nuestra vida, lo que estás haciendo en nuestra iglesia. Nunca queremos sufrir de amnesia espiritual. Sabemos lo que es estar en quiebra, perdido. Ayúdanos a no olvidar eso. Lo único que podemos decir es gracias, Jesús. Digamos, gracias, Jesús, dígalo, gracias, Jesús, lo oramos en tu nombre. Y todos decimos.
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