EL CAMINO A CASA Leccion 7
El Camino a Casa, un estudio bíblico para reclusos, escrito por el pastor Leroy Johnson y producido por Cristo para todas las naciones, todos los derechos reservados, 2024. Escuchemos la introducción de la lección 7, el amor incondicional de un padre. ¡Bienvenidos! El camino de Regreso a Casa no es fácil para el hijo perdido. Ha pasado por muchas cosas, tanto física como emocionalmente. Sin embargo, luego de evaluar honestamente su condición en el chiquero, llegó a la conclusión de que podía quedarse allí y morir, o regresar a casa, corregir sus errores y vivir una vida feliz y productiva. En otras palabras, hizo un plan y lo ejecutó. Así es que emprende el regreso a casa. A medida que se va acercando a la finca de su padre, después de un viaje largo y agotador, se da cuenta del lamentable estado en el que se encuentra. Su ropa está sucia y gastada. Huele horrible. Sus pies tienen ampollas. Tiene hambre y sed. Sin embargo, esto no le importará a su padre. Durante la ausencia de su hijo, la fe de su padre se mantuvo firme y esperando el regreso de su hijo. Y Dios fue fiel y respondió sus oraciones. Un día, mirando hacia el horizonte, el padre ve a una persona a lo lejos. Vuelve a mirar y la emoción aumenta en su corazón. No hay duda de lo que ve. Entonces grita, ese es mi hijo. Sabía que volvería. Mientras corre hacia él, comienza a agradecer a Dios por responder su oración. ¡Qué glorioso encuentro! Hay una verdad central aquí. El amor no conoce fronteras. Dice el texto que el hijo perdido regresó a la casa de su padre, y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó. El viaje de regreso a casa del hijo perdido fue largo, y Satanás seguramente usó sus fracasos del pasado en su contra. Quizás creía que cada árbol, pájaro y brisna de hierba le gritaba palabras de desánimo, derrota, miedo y duda. ¿Cómo puedes siquiera pensar en volver a casa después de lo que has hecho? ¡Tu padre no te va a aceptar, mírate! Mira lo que le has hecho al apellido. Eres una vergüenza. ¿Por qué no te ahorcas y haces felices a todos? Si bien esos pensamientos llegaban más rápido que una flecha, los hizo a un lado y siguió adelante. Luego de dar la última curva, se encuentra en la propiedad de la familia. Siente como si estuviera el corazón en la garganta. Está cansado, pero continúa, porque ya casi está en casa. A pesar de su aprehensión, está encantado de escuchar la voz de su padre a lo lejos diciendo, ¡Ese es mi hijo! Gracias a Dios, mi hijo está vivo y ha regresado a casa. ¿Es el hijo culpable? ¡Sí! ¿Pejó? ¡Sí! Pero lo único que importa ahora es la alegría de su padre al verlo y el deseo desesperado de abrazarlo. Cuando el padre finalmente llega a su hijo perdido, lo abraza con los brazos extendidos y lo besa, en toda su suciedad y mal olor, y le muestra su amor incondicional. Lo mismo hace nuestro Padre Celestial con nosotros cuando nos descarriamos y pecamos. Él nos recibe con los brazos abiertos y mucha alegría porque regresamos a Él. Hablemos ahora de los beneficios del arrepentimiento. Volvamos a Lucas capítulo 15. Su hijo le dijo, Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de que me llamen tu hijo. En la lección 6 vimos que, cuando estaba en el chiquero, el hijo perdido se encontró en un estado despreciado. and sinful, lost and completely alone, was on the brink of death, not only physically, but also spiritually. He was disconnected from both his earthly father and his heavenly father. When he met his father again, he said, Father, I have sinned against heaven and against you, and I am no longer worthy that they call me your son. It is important to note here what young people often forget. Their sins against their parents are sins against God. Why? Because God gives their parents authority over them. Parents are responsible before God to raise their children according to the word of God. To know God's instructions for children and parents, we invite you to open your Bible and read Ephesians 6, 1 to 4 and Proverbs 6.22. Perhaps your parents did not provide for your needs or did not teach you and train you as God ordered them. Parents who act
this way will have to respond to God for their actions. But, whether we are parents or children, we must remain vigilant against the devil's tricks. In John 10, 10, the words of Jesus as our Good Shepherd should be a constant reminder for all of us. He says, The purpose of the thief is to steal and kill and destroy. My purpose is to give you a full and abundant life. When the lost child could not satisfy the basic needs of his life for himself, he returned to himself and reasoned in his heart what was the best course of action. Then he concluded that swallowing his pride, going home and asking his father for forgiveness was his best option. He thought about everything he would tell him. He must have rehearsed it over and over again in his mind. He knew that he had made a grave mistake, sinning against his earthly father and his heavenly father, and he was determined in his heart to correct it, repenting before both. Many times people think about doing the right things, but they never put those thoughts into practice. However, that is not the case with the lost child. Here we see him making plans and fulfilling them. He knew that when he left, he had renounced all his rights, but that did not stop him. Scripture indicates that he did not hesitate, but quickly decided and took action. For his part, his father shows him love even before he asks for forgiveness. This is how God loves us. Let us remember what Jesus says in John 3.16, For God loved the world so much that he gave his only Son, that all who believe in him should not be lost, but have eternal life. The confession of his sin was an important step for the younger son. He told his father, I am no longer worthy that they call me your son. I beg you to hire me as a day laborer. Was he worthy? Evidently his father thought so, he did not even let him finish speaking. He did not mention a word about the money he wasted, the rams, the alcohol, or the unbridled lifestyle he led. Like our heavenly Father, he did not remember his sin or condemn it, but showed him grace and mercy. Are you worthy to be called the Son of God? Yes, you are. Why? Simply because God says so, Romans 5.8, God showed the love he has for us when he sent Christ to die for us when we were still sinners. Jesus paid your debt and mine, receiving the punishment we deserved. He did this so that now you can walk and live in freedom. When you are free from communion with God, run to him and confess your sins to him. Listen to what the apostle John says about it. If we confess our sins to God, he is faithful. and just to forgive us our sins and cleanse us from all evil, 1 John 1, verse 9.
When you confess your sin and move away from it, you again have communion with God. It's that easy. The story of the prodigal son is also a story of love, compassion, and restoration. Notice what the father wants his servants to bring to his son. It's not just a tunic, it's the best tunic. The tunic represents his position as a son. He is taking up his original position as a son, not as a servant. It represents justice. In Isaiah 61.10 we read, I was filled with joy in the Lord my God, for he dressed me in clothes of salvation and wrapped me in a mantle of justice. Soy como un novio vestido para su boda, o una novia con sus joyas. Para los cristianos, esa justicia se encuentra en Jesucristo. Los sirvientes no usaban tunicas finas ni sandalias. De hecho, los sirvientes no usaban zapatos. El hijo perdido fue limpiado, afeitado y vestido con la mejor tunica de su padre. Bienvenido a casa. Cuando dice, consigan un anillo para su dedo, esto es un pedido que tiene que ver con autoridad, la posición de hijo en la familia. En tiempos bíblicos e incluso en algunas jerarquías actuales, las familias ricas llevaban anillos con el sello familiar. Esta es otra señal de que el hijo perdido había sido restaurado, y que una vez más tiene acceso a la riqueza y los recursos de la familia como si nunca se hubiera ido. También habla de sandalias o zapatos para sus pies, la última señal de su restauración. Y ahora viene la nueva vida y la fiesta del nuevo comienzo. Dice el texto, maten al ternero que hemos engordado. Tenemos que celebrar con un banquete. Porque este hijo mío estaba muerto y ahora ha vuelto a la vida. Estaba perdido y ahora ha sido encontrado. Entonces comenzó la fiesta. El hijo perdido creyó saber cómo eran las fiestas por sus experiencias en el país lejano.
Pero está a punto de ver cómo es una verdadera celebración. Se siente abrumado por la forma en que lo ha recibido su familia, porque no se parece en nada a lo que había imaginado. La alegría y la emoción no inundaron solo al hijo perdido, sino a toda la familia, incluidos los sirvientes. Una fiesta implica un gran evento social, con mucha gente y abundancia de comida. El padre ordena a los sirvientes que preparen una celebración para honrar el regreso de su hijo a la familia. Estaba profundamente agradecido a Dios por tener a su hijo de regreso a casa sano y salvo. Era un pecador que había vivido entre ladrones y toda clase de maldad, siendo presa de Satanás, pero Dios lo había cuidado. El padre no tenía ninguna garantía de volver a ver a su hijo perdido, pero se aferró a su fe en Dios. Supo orar y confiar en Dios por la seguridad y protección de su hijo. Me pregunto cuántas personas están orando por ti y confiando en las promesas de Dios para que regreses sano y salvo. Quizás sea un padre, un abuelo, un tío, un pastor o un amigo. O quizás sea alguien que ni siquiera conoces porque Dios tiene personas intercediendo por nosotros a diario. Pero Jesús y el Espíritu Santo también interceden por ti, por lo que estás cubierto en oración. Echa un vistazo a las Escrituras a continuación. Léelas y medita en ellas para obtener consuelo y fortaleza. Dice la Biblia, hay más alegría en el cielo por un pecador perdido que se arrepiente y regresa a Dios que por noventa y nueve justos que no se extraviaron. Lucas 15 7. De la misma manera hay alegría en presencia de los ángeles de Dios cuando un solo pecador se arrepiente. Lucas 15.10 El Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, nosotros no sabemos qué quiere Dios que le pidamos en oración, pero el Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.
Romanos 8.26 Y el Padre, quien conoce cada corazón, sabe lo que el Espíritu dice. Porque el Espíritu intercede por nosotros, los creyentes, en armonía con la voluntad de Dios. Romanos 8.27 Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros y está sentado en el lugar de honor a la derecha de Dios e intercede por nosotros. Romanos 8.34 Por eso Jesús puede salvar una vez y para siempre a los que vienen a Dios por medio de él, quien vive para siempre a fin de interceder con Dios a favor de ellos. Hebreos 7.25 ¿Puedes ver en Lucas 15.7 y Lucas 15.10 el gozo y la celebración que hay en el cielo cuando un pecador se arrepiente? Observa también en Romanos 8.26, 27, 34 y Hebreos 7.25 la intercesión que Jesús y el Espíritu Santo hacen por nosotros. Entonces, en lugar de sentirte deprimido cuando las cosas van mal, recuerda lo que Dios dice en su palabra y agrádesele, porque tiene a otros orando por ti. El padre del hijo perdido tenía mucho que agradecer. Este hijo mío estaba muerto y ahora ha vuelto a la vida. Estaba perdido y ahora ha sido encontrado, entonces comenzó la fiesta. Esta escritura tiene un gran significado porque, a la vez que muestra el regreso seguro del hijo a casa, también dice que había estado muerto en pecado, pero que ahora estaba vivo para Dios. Es parte de la familia como si nunca se hubiera ido. Ese es el lugar donde el padre quiere que estés. Si en algún momento has roto tu comunión con él, Dios quiere que regreses a casa y recibas su amor. Esto con todos los derechos y privilegios de ser su hijo. Dios te ama y lo demostró sacrificando a su hijo único por ti y por todos nosotros. Preguntas para aplicar lo aprendido Si tienes la guía de este material disponible, contesta en ella las siguientes preguntas.
En caso de no ser así, te invito a reflexionar en cada una de ellas. ¿El padre en esta historia mostró amor incondicional a su hijo? Sí o no ¿De qué manera mostró el padre su amor? ¿Es la restauración un beneficio del arrepentimiento? Sí o no ¿El hijo perdido pecó contra su padre y contra quién más? Escritura de Juan 1.9 dice, Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. ¿Cuándo deberíamos recordar estas palabras? En Lucas 15.22 ¿Qué tres cosas ordena el padre que los sirvientes pongan en su hijo perdido? ¿Era el hijo perdido digno de ser llamado otra vez hijo, sí o no? De acuerdo a Romanos 5.8 ¿Quién lo hizo digno? Lee Romanos 8 y dinos ¿En qué manera intercede Jesús y el Espíritu Santo por nosotros? ¿Cómo es posible que el padre no estuviera enojado con su hijo perdido? ¿Se sorprendió el hijo perdido con la recepción que le dio su padre, sí o no? Hay una parte de la naturaleza pecaminosa de la humanidad a la que le encanta alardear de que tiene todas las respuestas. Cuando no caminamos unidos con Dios, quedamos expuestos a los engaños del diablo, y avivar nuestro orgullo es una de sus estrategias más predecibles. Sin duda. long before the lost child was close to the pigs, financial misery and hunger, he should have turned around and gone home. But he didn't. The question is, why not? One of the biggest struggles that the lost child had to face on his return home was to accept the constant and undeserved kindness of his father. He also had to face the opinions of others who clearly saw that with his reckless and reckless lifestyle, he had ruined everything.
Sometimes it is very difficult to face negative public opinion. It is with what the young man who flees from a good home has to deal with, the spouse who left his marriage for an adventure, the minister who left a good church, the bitter believer who has fallen into sin. In each of these cases, the person must face the fact that it was not the father, the spouse, the church or God who changed, but it was he who did a madness. True love, the love of God, does not change. He will never leave you or think differently from you, but will always act as the father of the lost child did. And like the lost child, you can also repent and change your circumstances. You do not need to lose everything before returning to God and His eternal promises for your life. As you continue your journey, we invite you to study lesson 8 How to overcome family and social rejection through forgiveness. Go ahead. ♪♪♪ Esto fue El Camino a Casa, un estudio bíblico para reclusos, escrito por el pastor Leroy Johnson y producido por Cristo para Todas las Naciones. Todos los Derechos Reservados, 2024. ♪♪♪
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