Deja la honda y toma la Palabra | Robby Gallaty | 1 Samuel 17
Today, I want to teach you a very familiar passage for you, very well known. Leave the wave and take the word, is the title of today's study. We are going to study about David and Goliath, and we like that story a lot. Enfrentar los gigantes, el equipo por el que nadie apostó, el luchador que nadie creía. Nos encanta esa historia porque queremos ser esa historia. Así que cuando llegamos a David y Goliath, ya sabemos cómo interpretarlo. Identifica a tu gigante, hoy le llamo yo a usted. Y por eso resuena con nosotros porque los identificamos nosotros. Nosotros le decimos, identifica a tu gigante, toma la piedra y la onda, y encima destruye a la persona que te está retando. Y yo lo he predicado así, encuentra a tu gigante y enfrentalo. El sermón nos hace el héroe a nosotros, y yo le digo a usted con amor, este texto no se trata acerca de nosotros. La realidad que cuando David, Goliath, cuando Goliath llega a retar a Israel, pensaría que es un hermano de David, el rey o uno de los grandes soldados. El rey estaba escondido. ¿Quién es el que se ofrece para ir a luchar con este Goliath? Es David, el que supuestamente debe de pelear, no lo hace que es el rey Saúl. Y David no está peleando por su gloria, no. Es una historia acerca de Dios, quien no deja que su nombre sea arrastrado en el lodo. La historia señala a un David más grande, mil años después, que camina en el desierto, mira a la serpiente al ojo, y gana una batalla que nosotros no podemos ganar. Vamos al primer libro de Samuel, 17, 31 al 37. Vamos a comenzar en medio de la historia. La palabra de Dios. Algunos que oyeron lo que había dicho David se lo comentaron a Saúl, y este mandó a llamarlo.
Entonces David le dijo a Saúl, nadie tiene por qué desanimarse a causa de este filisteo, yo mismo iré a pelear contra él. ¿Cómo vas a pelear tú solo contra este filisteo? Replicó Saúl, no eres más que un muchacho, mientras que él ha sido un guerrero de toda la vida. David respondió, a mí me toca cuidar al rebaño de mi padre, cuando un león o un oso viene y se lleva una oveja al rebaño, yo lo persigo y lo golpeo hasta que suelte la presa, y si el animal me ataca, lo agarro por la melena y lo sigo golpeando hasta matarlo. Si este siervo de su majestad ha matado a leones y osos, lo mismo puede hacer con este filisteo pagano, porque está desafiando el ejército del Dios viviente. El Señor que me libró de las garras del león y del oso, también me librará del poder de este filisteo. Anda pues, dijo Saúl, y que el Señor esté contigo, te acompaña. Dos puntos que quiero darle, es David y su preparación, y el segundo, y el primero es, David nos enseña que debemos de practicar en privado para estar listos para la batalla en público. Practicar en privado, cuando nadie nos ve, para estar listos para la batalla en público. Los filisteos, el mayor enemigo de los israelitas, viven en una llanura costera. Se encuentran en el borde del valle entre ellos. Era una práctica común para no matar miles y miles de soldados. Era costumbre escoger un guerrero de cada lado y mandarlos a pelear. La pregunta es, ¿a quién va a mandar Israel? ¿Quién se anota? ¿Quién se ofrece?
¿Usted pensaría que es el rey? No, él está acobardado, escondido. ¿Usted pensaría que los hermanos de David? Tampoco. ¿Qué otro guerrero, un asesino entrenado? Nadie, excepto un joven que levanta la mano y dice, yo voy. Si estamos viendo a David, 5'9", 5'10", quizás, y Goliat 9.9 de pie. Si usted ve eso, usted piensa, David no puede ganar. Ahora, acuérdese. Cuando Samuel viene al principio y encuentra a David para ungirlo como rey, le dice a Jesse, al papá de David, y le dice al papá de David, trae todos los jóvenes. Y sale el primero con el pecho levantado. Y le dice, no, este tampoco. Y después que pasaron todos los siete, le dice, ¿tienes otro más? Y le dice, sí, tengo uno que está allá, un pastor con las ovejas. Su vida consiste en andar cuidando ovejas, escuchando balidos de ovejas. No se pierda esto. ¿Qué es lo que está haciendo David cuando nadie lo está viendo? Está afilando, está afilando sus dones. Este, las personas que sabían usar las ondas, tenían habilidades increíbles. Un hondero llevaba una bolsa de cuero con dos cuerdas largas atadas a ella. Y aquí vemos una imagen cómo era que trabajaban estas ondas. Yo no soy sabio. Seis, siete veces agarraba esa onda y la lanzaba al blanco. Muchas personas dicen, pobrecito David, trae una onda a una guerra de espada. No, no, están equivocados. David es un francotirador con esa onda.
Es un guerrero entrenado. Malcolm Gladwell escribió acerca de esto. Dice él, David podía lanzar una piedra sustancialmente más rápido que una pelota de béisbol lanzada por el mejor de los lanzadores. Más que eso, las piedras en el Valle de Elá no eran rocas normales, eran de sulfato de barrio que son rocas con el doble de densidad de las piedras normales. Si hace los cálculos sobre la balística, sobre el poder de parada de la roca disparada desde la onda de David, es aproximadamente igual al poder de parada de una pistola disparada de una pistola calibre 45. Esta es una arma increíblemente devastadora. En cuanto a la precisión, sabemos por registros históricos que los honderos experimentados podían golpear y incluir. está preparándose detrás de las escenas para que cuando las luces estén encendidas y la tarima esté lista, usted va a estar listo para lo que el enemigo le tire. La victoria de David no viene de la roca que él tiró. La victoria viene de al que él sirve. Él era bueno, él estaba preparado, pero eso no es el punto principal, sino que es Cristo. Nos enseña David que, miremos, ve los obstáculos como oportunidades, no como barreras. Ve los obstáculos como oportunidades, no como barrera. Primero, el tamaño de Goliat. Mire al principio lo que dice los filisteos, 17, 3 y 4, los filisteos ocupaban una colina y los israelitas la otra, con el valle de por medio, un campeón llamado Goliat que era de Gat salió del campamento filisteo, medía casi tres metros de altura. En su Biblia dice, como nueve pieses, nueve pulgadas. La semana pasada, tuvimos coaches, entrenadores a orar, y vino uno que medía 6'9 y le llamé a mi mamá después del servicio y mi mamá me dice, ¿viste qué tan grande era el coach que estaba al lado tuyo?
Qué chiquito te mirabas tú? Y le dije, yo no te llamaba para eso, te llamaba para preguntarte del servicio. El 6'9 o 9'9 que medía Goliat no importa porque era grande cualquiera de los dos que sea porque algunas versiones de la Biblia dicen uno y otros dicen otro. La estatura de él era porque tenía una enfermedad. ¿Cómo llegó Goliat a ser tan alto? La medicina moderna ofrece una respuesta a la enormidad de Goliat. ¿Y cómo se llama esto? El gigantismo o acromegalia ocurre cuando un tumor veneno crece contra la glándula y aquí está un ejemplo de alguien que tenía una de esas enfermedades que crecía muy grande. Debíamos de haber visto a Andrew the Giant pelear a Jeff Garrett de nosotros. ¿Se acuerda quién es el hombre más grande del mundo, más alto del mundo? Es este, nueve pies de alto. Yo pensaba en él cuando leía esto, una de las cosas de esas enfermedades es que afecta la visión y también le da muchos nervios. Cuando un médico estudia el relato de David y Goliat, sospecha que él pudo haber tenido acromegalia. Y entonces nos preguntamos nosotros, ese escoltado, miramos nosotros como él es escoltado al campo de batalla. Colosiete lo dice, su escudero marchaba delante de él. No puede distinguir el arma de David tampoco. Le dice a David, acaso soy un perro para que vengas a atacarme con palos? No son palos, lo que lleva es una onda. Le dice el 44, le ordena a David que se acerque, ven acá, añadió el filisteo, que les voy a echar tu carne a las aves del cielo y a las fieras del campo. El problema de Goliat es que no puede moverse bien. David va a aprovechar esto. Lo que parece ser su mayor arma se convierte en una mayor
debilidad para Goliat. Es grande, dijo David. No, eso va a ser para mi ventaja. Mientras hablaba con ellos, Goliat, el campeón filisteo de Gat, hay una creencia que es de los gigantes que habla en Génesis. Usted puede buscarlo más acerca de estos gigantes. Salió de entre las filas y lanzó su desafío habitual. David lo oyó. Conor McGregor no tiene nada que hacer contra las provocaciones de Goliat. Después que David escucha esto, esta burla entra en acción él. Y lo detenían la familia. Y ellos veían el problema con pesimismo. Y le decían a David, mira qué tan grande es Goliat. Y David decía, no, miren lo que tan chico, más chico que Dios es. Y le decían, David, ese es muy grande para que tú le ganes. Y David decía, no, ese es demasiado grande para no pegarle. No podemos perder. Dios está en nuestro lado, decía David. Todos pensaban que David llevaba la de perder, que él tenía la de ventaja. Pero no era así. Dos, siempre es la mayoría cuando tenemos a Dios de nuestro lado. El mundo puede estar en contra de usted. Pero si Dios está con usted, ¿quién contra usted? Más grande es el que está conmigo que el que está en contra de mí. Si Dios está en nuestro lado, nosotros llevamos la de ganar. Número dos. El simbolismo de Goliat.
El bombillo teológico va a empezar a encenderse cuando lea esto yo. Bien interesante lo que va a ver usted aquí. Quiero que note dos cosas en su mente cuando lea esto, cómo se miraba la armadura y el color de la armadura. Un campeón llamado Goliat, que era de Gaz, salió del campamento filisteo que llevaba en la cabeza un casco de bronce, y circuló, influía respeto con una coraza de escamas, también de bronce, que pesaba 50 kilos. Se da cuenta? Mucho bronce. Es más profundo que esto. Sí, acuérdense, nosotros no nada más leemos la palabra de Dios con nuestros oídos, sino que también lo leemos con fotografía de una forma cultural hebrea. Miremos lo que David ve. La Biblia dice rápidamente que él tiene una armadura de escamas. Esa palabra en el Antiguo Testamento es camas, que es piel de una serpiente, la misma palabra. Y dice usted, ah, tiene piel de serpiente. Bronce en hebreo representa algo, nekaosh, nekosher en hebreo, que está conectado, nekosh. Esa palabra puede ser bronce, pero también se encuentra en el libro de Número. Dios le dice a Moisés, levanta una serpiente en un hasta, pero también es por primera vez usado, ¿a dónde? Génesis 3, cuando la serpiente tienta a Eva, que ataca a la primer pareja. Una pieza más. Durante 40 días por la mañana y por la tarde, el filisteo salía a desafiar a los israelitas. 40 días, el filisteo venía y tentaba a desafiarlos. 40 días, no 42, 15, sino que 40 días. ¿Qué nos dice el texto? El texto lo está dando, lo está enseñando lo que iba a pasar con Jesús mil años después. Nos está dando un anticipo de lo que vendrá con Jesús.
Hay muchos Mesías. David, como rey, que es ungido, representa a la gente. Goliat, en la otra mano, está vestido con un vestido de escamas de serpiente. David representa a un salvador. Goliat representa a la gente. Esto es una batalla entre el bien y el mal. David pone su mano, metiendo la mano en su bolsa, sacó una piedra y lanzándola con la onda, hirió al filisteo en la frente. La piedra se clavó en la frente y el filisteo cayó de cara al suelo. Así fue como David venció al filisteo con una onda y una piedra, sin llevar espada en la mano, hirió al filisteo y lo mató. David corrió y se paró sobre el filisteo, tomó la espada de este. Y David tomó la cabeza y la andaba como trofeo. ¿Por qué? ¿Por qué? Déjeme decirle. Primero, hablemos de las piedras. ¿Para qué son las otras piedras que él tenía para los hermanos que estaban, los hermanos de Goliat, que estaban al otro lado? No. No necesitaba eso él. Digamos que usted está peleando a alguien en una jaula, a Conor McGregor, él ya no es quien era antes. Un chiste. Si usted le gana, ahora tiene que pelear a su manager, a su entrenador. No. Uno a uno es la pelea. Sabemos que no estamos leyendo números literalmente. Los números tienen doble uso cuando lo leemos en la Biblia. El cinco simboliza algo.
¿Sabe qué simboliza el número cinco paloído judío? El Torah. Los cinco libros de Moisés. El número cinco. symbolizes the word of God. Yes, he is fighting with a wave and a stone. Yes, but he is fighting with God and his word that he carries in his hand. Because he does that. David meets Genesis 3.15. God says this prophecy to the serpent. I will put enmity between you and the woman, between your seed and hers. Her seed will crush your head, but you will bite her heel. David is a prefigure of what will happen 1,000 years later when Jesus enters the desert to fight against Satan. After 40 days of trial, Jesus will fight against the serpent, not with swords or spears. How many days was Jesus tempted in the desert before he was tempted? 40 days. Not with the weapons of this world did Jesus fight against Satan, but with the word of God. Jesus defeated the enemy by citing the scriptures to Satan. My challenge for you today is to stop fighting spiritual battles with earthly weapons of this world and begin to wield the word of God.
Read the word of God. Believe in the word of God. Trust in the word of God. Proclaim the word of God until the word of God enters you. Prioritize listening to the word of God. Prioritize reading the word of God. Prioritize memorizing the word of God. The point of this passage is that you and I are not David. We are the army paralyzed on the hill seeing a giant too big to defeat. Each of us knows what it feels to be defeated by envy, anger, idolatry, or immorality. We cannot overcome laziness with our own discipline. You cannot sleep the addiction of your own forces, nor the anger with another, nor the shame that provokes you every morning, every afternoon. We have tried to fight in our own flesh without any result. But we defeat the enemy through the blood of Jesus and the word of God. We don't need a hero to imitate. We need a champion to trust. We are not David, but Jesus is. He has entered the valley of the shadow of death to cut the enemy's head off.
So stop fighting to get victory and start fighting from victory. The stone has already been thrown. The giant has already fallen. The rock of the tomb has already been removed. But rest is not a setback. It is an expression of peace. It is freedom, it is a choice to keep fighting. And the only thing, is not to follow Isaiah, but to challenge God and battle Him so that our volition will belong to God. Our joy, but to fight so that the same glory will belong to the same people even if you lose your hair and you step into a grave. We need to stop the immorality of this world, computers, phones. We need more men and women who say, we are going to fight for our marriage. We need to be people of the long haul that we are going to stand up to injustice. We need more people to end hunger. We need men and women who are going to fight against sin and who are going to seek purity. We need to change the way Jesus fought. He fought with the Word of God.
When the serpent came to him in the desert, he did not seek a sword, but sought the sword of the Word of God. And that is what we need to do. We need to keep him firm on the earth, on the rock, which is Jesus. We cannot beat the giants of our life, but are you not glad because we know someone who can beat the giants? I feel that I am fighting with a giant that I cannot beat. I want to pray for you. And I will also give you an opportunity to make of this altar, of this platform, an altar and come to pray if you need to pray, if you want to pray. I do not have a physical giant, but I do feel it. Pornographic addiction, financial problems, envy, resentment, bitter for my divorce. I cannot get out of that trauma that I had. Raise your hand. Do not say what it is. It is not just for me to see, but it is for you to recognize in front of the Lord that you need him to help you. Someone else. I feel that I am in a battle right now. I need grace. Father, we pray right now in the only name that we know how. It is in the name of the one who has gone before us, in front of us. We know who is the champion. Jesus, we know that whatever barrier there is in our life, we do not see it as an obstacle, but as an opportunity. You use our difficulties as opportunities to grow. Let us prepare in private, reading your word, memorizing your word, so that when the platform and the lights are ready, we are prepared. Not for attention to us, but let's say, look at the one who is inside me, the strength that he has. Because we know that no weapon that is prepared against us will be able to defeat us if we have him with us. No power, neither high nor low, can separate us from the love of Jesus. We pray for grace, although we do not deserve it. We thank you, Jesus. Say, thank you, Jesus. Thank you, Jesus. Amen.
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