Antioch En Español La Familia que Trasciende
La familia que Dios formó en Cristo trasciende culturas, historias y divisiones. En Efesios 2 vemos cómo Jesús derribó todo muro para hacernos una sola familia por gracia. El evangelio nos recuerda de dónde venimos y nos llama a no levantar barreras que Cristo ya destruyó. Hoy Dios nos invita a vivir como una familia reconciliada que refleja Su amor al mundo.
Vamos a entrar al mensaje de esta tarde, vamos a continuar con nuestra serie Fortaleciendo a la Familia para la Multiplicación, estamos estudiando el libro de de Fezios, así que hoy en esta tarde vamos a ver que Dios nos quiere hablar en cuestiones de de lo que Él quiere hacer en nuestras vidas. So, vamos a estarnos enfocando en una palabra de Fezios, capítulo dos pero antes de entrar, antes de entrar en el pasaje quiero solamente enfatizar, quiero solamente explicar el contexto de Fezios dos, vamos a estar leyendo los versículos once al veintidós pero antes de entrar a leer ese pasaje, yo quiero que entendamos el concepto, que entendamos un poquito el contexto que es lo que estaba pasando en la iglesia de de Éfeso en aquel tiempo, so vamos a orar Padre en este momento Señor disponemos nuestros corazones abrimos nuestro corazón para lo que tú tengas que hablar a nuestras vidas en esta tarde te pedimos mi Dios que tú vengas y siembres esa semilla y que tú la hagas que de fruto que crezca Padre Celestial esa semilla en nuestros corazones Dios te doy gracias mi Señor por este tiempo y lo ponemos en tus hermosas y preciosas manos en el nombre de Jesús, amén y amén So, vamos a ver so vamos a estar explorando una de las verdades iglesia una de las verdades más revolucionarias del evangelio Dios ha derribado un hermoso muro que ha existido dentro de la familia recuerde que nosotros estamos hablando de familia vamos a ver aquí me ando todavía así con la presencia de Dios y me ando perdiendo muy bien, so la ciudad de Éfeso donde Pablo escribió esta esta carta era un importante centro comercial y religioso de Asia menor era una ciudad muy diversa donde convivían griegos romanos judíos y personas de muchas
otras naciones la ciudad de Éfeso era una un lugar muy diverso en cuestiones culturales en personas ahora la iglesia que que Pablo estableció ahí hermano estaba compuesta por por creyentes judíos verdad principalmente y gentiles se habían convertido, so esta iglesia de Éfeso era una iglesia donde había creyentes judíos y gentiles que ahora tenían que aprender y escuche esto que ahora tenían que aprender a vivir como una familia espiritual y aquí hermanos aquí iglesia el meollo del asunto habían estas diferencias en este pueblo culturales sociales etcétera etcétera y y ahora como convertidos como una iglesia convertidas ellos tenían que empezar a aprender a convivir entre ellos entre ellos mismos, so la división más grande hermanos en aquel del mundo antiguo no era necesariamente un muro de piedra la división aunque lo existía y ahorita lo voy a mencionar había un muro literalmente que separaba los gentiles de los judíos pero más bien la división que había dentro de este pueblo dentro de esta comunidad eran eran los prejuicios religiosos escuche bien eran los prejuicios religiosos y étnicos los que separaban a las personas estas divisiones existían en este en este pueblo en el templo por ejemplo de jerusalén existía un muro aquí le estoy hablando del muro un muro real llamado el sorek a este muro sepa la función de este muro se era separar el área de los gentiles de el área de los de los judíos ahora bien interesante porque en este muro había anuncios muy muy visuales muy a la vista que advertían escucha esto claras de una manera muy clara que cualquier gentil que cruzara podría perder su vida So las advertencias estaban ahí, había este muro que estaba dividiendo a este pueblo, a esta gente, verdad, era una advertencia. Más sin embargo, como les digo, habían otras cuestiones que estaban pasando. Ese muro físico representaba la división espiritual, social y religiosa entre el pueblo judío y los gentiles. Era una barrera que literalmente parecía imposible de cruzar, lo que estaba ahí. Ahora sí, ya entendemos un poquito el contexto, entendemos lo que está sucediendo en el pueblo de Éfeso cuando Pablo escribe esta carta. Habían esas divisiones, está el muro por un lado tratando de dividir,
pero también están los prejuicios sociales, culturales y religiosos que también están dividiendo el pueblo. Ahora sí, entremos a la palabra, vamos a leer qué es lo que Pablo viene y le dice a la iglesia de Éfeso. Éfeso capítulo 2, versículo 11 al 12, dice así, que dice Pablo, No olviden que ustedes los gentiles, ahora yo quiero que tú recuerdes algo aquí. Pablo dice, no olviden que ustedes los gentiles, ¿a quién le está hablando Pablo? A los gentiles, ¿quién era Pablo? Un judío, un judío convertido obviamente. Pero mira lo que dice Pablo, no olviden que ustedes los gentiles antes estaban, ¿qué? Excluidos, eran llamados paganos incircuncisos por los judíos quienes estaban orgullosos de la circuncisión aún cuando esa práctica solo afectaba su cuerpo y no su corazón. En esos tiempos ustedes vivían, ¿cómo? apartados de Cristo. Y sigue diciendo, no se les permitía ser ciudadanos de Israel y no conocían las promesas del pacto que Dios había hecho con ellos. Ustedes vivían en este mundo sin Dios y sin esperanza. Te digo algo hermanos, a mí mi corazón se estremece cuando yo leo este pasaje. De saber que había o que hay un pueblo que está separado del amor y de la esperanza de Dios. Y aún hoy en día iglesia hay personas que están separados del amor de Dios. Pero yo quiero que hablemos de esto. Pablo comienza esta sección con una palabra clave que prepara el camino para todo lo que va a decir después, todo lo que viene más adelante. Él empieza diciéndole a los gentiles, no olvides. Y esto es muy importante para todos nosotros hermanos. Es decir, Pablo está haciendo un llamado a mantener presente de manera constante quienes éramos antes de Cristo. ¿Por qué? ¿Por qué Pablo le está diciendo a los gentiles no olvides lo que tú eras antes? Ahí hay una enseñanza muy, muy importante. Hermano, ¿sabe por qué? Porque cuando nosotros, escucha esto. Cuando nosotros olvidamos de dónde venimos comenzamos a inflamarnos como pavos reales. ¿Escucha esto? ¿Ha mirado el pavo real inflado? Cuando nos olvidamos de dónde Dios nos ha rescatado, de dónde Dios nos ha traído, muchas veces entra en nuestro corazón orgullo. Olvidar nuestra condición pasada nos puede llevar a menospreciar a otros. Nos puede llevar a pensar que nosotros somos mejores, que somos más espirituales o más dignos que aquellos o que estas otras personas. Olvidarnos de dónde Dios nos ha rescatado puede inflar nuestro corazón.
Sin embargo, cuando nosotros recordamos quienes éramos sin Cristo, el corazón se mantiene humillado. El corazón se mantiene humillado, humilde, agradecido y sensible. Y esto es hermoso, a la gracia de Dios, a la gracia salvadora de nuestro Señor. Pero tenemos que recordar, como Pablo le está diciendo a los gentiles, tenemos que recordar, no olvidar de dónde Dios realmente nos ha rescatado. Y es por eso que Pablo le recuerda a los gentiles. Gentiles que no se olviden de que antes de Cristo estaban completamente perdidos y sin acceso a las promesas, sin esperanza real y sin el Dios verdadero. Mira hermanos, ellos, los gentiles, podían haber tenido una religión, su religión. Ellos podían haber tenido sus ídolos, inclusive podían haber tenido mucha actividad espiritual, pero por dentro ellos estaban lejos de la vida que solo Dios les podía dar. Escucha, escucha eso hermanos. Esa es una realidad iglesia que siempre ha existido, tristemente. Siempre ha existido. La iglesia está llena de personas con historias muy diferentes. Todos tenemos historias muy diferentes. Algunos vienen de trasfondos religiosos que por fuera parecían correctos, pero por dentro estaban vacíos de la verdadera vida en Dios. Hay otros que vienen de temporadas marcadas por tremendo dolor, por tremendo dolor, por decisiones equivocadas o por adicciones que los dejaron verdaderamente quebrantados. Incluso la iglesia, hay personas que crecieron dentro de la iglesia, conocen el lenguaje, las canciones, las prácticas, pero nunca, nunca habían tenido una relación real y personal con Jesús. Todas estas, hermano, son historias distintas, verdad. Son historias distintas, pero comparten la misma realidad espiritual. La misma realidad espiritual. Todos necesitábamos estar más cerca de Dios y todos dependíamos de la misma gracia salvadora. Tenemos historias diferentes, pero todos tenemos la misma necesidad. Y eso es lo que Pablo está diciendo aquí a los Efesios. Cristo es quien sostiene nuestra unidad como familia. ¡Amén! Cristo es el que sostiene nuestra unidad como familia,
porque cuando recordamos que todos llegamos por gracia, el orgullo pierde fuerza en nuestros corazones. ¡Amén! Cuando nosotros recordamos, hermanos, esa gracia, el orgullo sale de nuestros corazones. Y ese es el punto central, hermanos de Pablo. No importa, escúchame, amado hermano, hermana, no importa tu trasfondo cultural. No importa tu trasfondo cultural. No importa tu país de origen. No importa tu idioma o tu historia personal. Todos los que estamos en Cristo compartimos la misma historia espiritual. La misma historia espiritual. Todos estábamos perdidos. ¿Sí o no? Todos estábamos perdidos. Todos estábamos sin esperanza. Todos fuimos alcanzados por la misma gracia de Dios para su familia. Por la misma gracia de Dios. Ahora después de recordarnos, después de Pablo venir a recordarnos quienes éramos nosotros nos lleva a contemplar lo que Dios hizo. Es decir, Pablo nos lleva de la memoria, mire que hermoso, a la redención. Él no viene y nos dice, acuérdate de quién eras, acuérdate de dónde saliste, sino que Él viene y nos trae a la redención. Y nos introduce a dos palabras que verdaderamente lo cambian todo. A ver, Efesios 2, 13. Efesios 2, 13 dice, pero ahora, diga conmigo, pero ahora. Dice, han sido unidos a Cristo Jesús. Antes estaban muy lejos de Dios. Diga conmigo, pero ahora.
Fueron acercados por medio de la sangre de Cristo. Mire que hermoso hermanos, Pablo llega al versículo 13. Utiliza una de las expresiones más poderosas de toda la palabra Pero ahora en Cristo Jesús ¿Cuántos le dan gloria a Dios por eso? Marcial, eras un borracho Pero ahora en Cristo Jesús Marcial, eras un mentiroso Pero ahora por Cristo Jesús somos redimidos Pablo aquí hermanos está afirmando, escucha esto Que hay un gran contraste entre el pasado del creyente y el presente del redimido Pero ahora hay un pasado pero hay una diferencia entre el pasado y el presente Estas dos palabras señalan el antes y el después de la obra de nuestro Señor Jesucristo en nuestras vidas Donde antes, escúchame, donde antes había muerte hoy hay vida Donde antes había muerte hoy hay vida, donde antes había condenación ahora hay gracia Donde antes había distancia dice Pablo ahora hay cercanía con Dios Dios es el que actúa a nuestro favor iglesia Dios es el que toma la iniciativa y Dios es el que construye el puente Mira, no para que nosotros subamos a Él sino para que Él mismo descienda hacia nosotros Y Pablo lo deja completamente claro aquí nada de esto ocurrió por casualidad Este muro, estas divisiones que vino Cristo a romper no sucedieron por esfuerzo humano Todo fue posible porque Jesús fue a la cruz y derramó su sangre Él pagó el precio, Él entregó su vida para pagar el precio que nosotros Que nos redimió y nos reconcilió con Dios fue Él Esta declaración hermanos fue muy importante para los primeros lectores de aquí al tiempo Imagínate a Pablo escribiendo esta carta a los Efesios cuando el pueblo estaba en esa tensión En esa división cuando el pueblo, la gente de Efesio estaban al tú por tú Por las diferencias sociales, culturales y religiosas Ahora Pablo viene y le habla a los gentiles y les dice hay esperanza en Cristo Jesús Ahora les dice somos una familia, una familia
En su mundo existían dos grupos bien definidos Los judíos que se consideraban cerca de Dios y los gentiles que eran vistos como los que estaban apartados allá lejos de Dios Pero ahora en Cristo esa distinción ha sido anulada completamente Ambos grupos tienen exactamente el mismo acceso, la misma cercanía y la misma posición delante de Dios Ambos grupos y aquí hermano escucha quiero que hagamos una pequeña pausa Quiero que hagamos una pequeña pausa hermanos y nosotros reflexionemos Mira si Cristo, si Cristo ya derribó ese muro de división entre ese pueblo Ese muro que separaba a los que estaban lejos de los que estaban cerca Entonces, escucha esto, entonces cualquier muro que nosotros mismos tratemos de levantar Muros de división que tratemos de levantar contradicen la obra que Él ha empezado Yo quiero que usted escuche esto hermanos Yo no estoy escribiendo eso porque estoy siendo influenciado por lo que estoy mirando en redes sociales Pero si nos ponemos a leer o a ver lo que está sucediendo en este país Se está creando, se están levantando muros desafortunadamente que están Dividiendo a la iglesia y eso me parte el corazón a mí, me parte el corazón escuchar Tú no eres cristiano si estás apoyando a tal partido político Tú no eres cristiano si no estás levantando tu voz para decir esto o el otro Me parte mi corazón cuando estamos nosotros deliberadamente Levantando muros que dividen a la iglesia No estamos llamados Jesucristo, hermanos, vino a derribar todos esos muros de división Y vino a crear una iglesia unida, unida ¿Cuáles son esos muros que a veces levantamos nosotros dentro de la iglesia? Pueden ser muros culturales Yo soy mexicano, yo soy hispano, tú eres americano, tú adoras diferente Los muros culturales, los muros generacionales Yo no me congrego con los ancianos porque son aburridos Escúchame hermano, escúchame bien lo que estoy diciendo Estos muros están dentro de la iglesia desafortunadamente Los muros sociales, los muros de idioma o de estatus sociales Mira hermano, escuche bien esto que le voy a decir
Si nosotros, si con nuestras actitudes y nuestros prejuicios Estamos tratando de levantar los muros que Cristo ya derribó con su preciosa sangre Entonces nosotros estamos quitándole la fuerza al Evangelio de Dios Nosotros tenemos que estar conscientes de nuestra actitud, de nuestro comportamiento De cómo nos estamos llevando entre nosotros mismos Porque podríamos estar levantando muros de división entre medio del pueblo Los muros que Jesucristo entregó su vida para tumbar A veces nosotros mismos tratamos de volverlos a levantar Con nuestros prejuicios y nuestras ideas Ahora mire, Pablo no se queda solo en decir que ahora estamos cerca de Cristo Sino que continúa explicándonos cómo Cristo derribó el muro y creó algo completamente nuevo Efesios 2, 14 al 18, ya estamos por terminar Dice Pablo Cristo reconcilió a ambos grupos con Dios en un solo cuerpo por medio de su muerte a la cruz Y la hostilidad que había entre nosotros quedó destruida, destruida Cristo, dice, les trajo la buena noticia de paz Tanto a ustedes los gentiles que estaban lejos de él Como a los judíos que estaban cerca Aquí mismo Pablo lo está reconociendo que había esa división Ahora todos podemos tener acceso al Padre por medio del mismo Espíritu Santo Gracias a lo que Cristo hizo por nosotros ¿Cuánto le dan gloria a Dios por eso? Maravilloso nuestro Dios Quiero terminar con esto, hermano Esto es lo que Cristo hizo por nosotros Esto es lo que Cristo hizo por la iglesia Él no solo nos perdonó Escúchame bien, Él no solo vino a perdonarnos Sino que nos reconcilió con Dios Escucha, nos reconcilió con Dios y entre nosotros, su pueblo
¿Para qué? Para formarnos como una familia unida Para formarnos como una familia unida La división, hermanos, que antes nos separaba como familia Perdió su poder en la cruz Yo quiero que tú estés pensando esto Yo lo he compartido en algunas ocasiones Yo nací de la iglesia Nuevo en una iglesia bastante conservadora, hermosa, preciosa, la amo con todo mi corazón. Pero éramos así de esos que, o sea, medio duros. ¿Me entiende lo que le quiero decir? Venía, yo venía de un lugar donde podemos decir, medio así religioso. Escúchame, y lo digo con mucho respeto para mi iglesia, porque ahí Dios me ministró y me levantó y me tocó, y no es por juicio o crítica. Escúchame bien lo que te quiero decir, pero mi corazón creció con eso, creció con eso. Lo que Pablo viene a decirnos en esta tarde es que Cristo vino a romper todos esos moldes. Cristo vino a romper todo eso, todas esas divisiones que mantenían a los pueblos divididos y marginados. La división que antes nos separaba como familia perdió su poder en la cruz. Y ya no tiene lugar en nuestro corazón, en nuestras actitudes, ni en la forma que nosotros nos tratamos como iglesia, perdió su poder, perdió su poder. Yo quiero que tú pienses en esto, si hay alguna división en tu familia, si hay alguna división entre el pueblo de Dios, simplemente cree, esa división ya perdió su poder en la cruz del Señor. Quiero invitar a los músicos, si pueden ir pasando, para cerrar nuestro tiempo. Tal vez hoy, iglesia, el Espíritu Santo no necesariamente te está señalando hacia otra persona, sino que está trabajando con una actitud en tu corazón. Qué muros hay en nuestras vidas, iglesia, que están causando división tanto en la familia natural como en la familia de la iglesia. Pensemos en eso. No permitas que se levante en tu corazón ningún muro que te vaya a dividir.
Tú eres parte de esta familia espiritual. Todos somos parte de esta familia. Tal vez no se trate de un conflicto visible, tal vez el Espíritu Santo no está solamente trayendo algún conflicto visible, sino una distancia, escúchame esto, silenciosa que se fue formando con el tiempo, no sé. Tal vez el Espíritu Santo no te está trayendo simplemente algo que tú hayas dicho, sino algo que has evitado enfrentar o traer delante de Dios. Este es un momento, iglesia, para permitir que el Espíritu Santo entre a casa y haga su obra sanadora. Cristo, hermano, vino a restaurar, a sanar, a levantar y Él no quiere división en su pueblo, Dios no quiere división entre nosotros. Recuerda el enfoque, fortaleciendo familia para la multiplicación. Como familia nosotros no nos podemos multiplicar si no estamos unidos como Cristo quiere que estemos. Dios no desea simplemente una familia que se reúna cada Domingo. Dios anda buscando una familia en la que él pueda habitar con libertad y poder. Por eso en esta tarde quiero que tomemos unos minutos para responder al Señor con sinceridad. ¿Hay prejuicios en nuestros corazones? Hoy te los queremos entregar a ti. Si hay frialdad, ya sea espiritual o relacional, hoy queremos entregártelos a ti. Si hay distancia entre nosotros como hermanos, hoy queremos entregártelos a ti. Si hay orgullo espiritual, hermano, hermana, hoy es el día para llevarlos a la cruz y dejarlo ahí. También le quiero hablar a las personas que todavía no han entregado su vida a Cristo.
Hoy, hermano, hermana, has escuchado sobre una familia reconciliada y un Dios que une, que ama, que restaura. Pero tal vez tú te has sentido lejos de Él por mucho tiempo. La buena noticia es que Cristo ya derribó el muro que estaba separando del Padre. Y por medio de Jesús, tú también puedes ser parte de esta familia. Tú también puedes acercarte a Dios. Así que antes de que oremos y pasemos al altar, yo le quiero hacer una invitación a esa persona que no ha aceptado a Cristo. Solamente ora conmigo esta oración. Señor Jesús, hoy me arrepiento, Dios, de vivir apartado de ti. Me arrepiento de mis pecados y te pido perdón. Y te doy gracias, Jesús, porque tú tomaste mi lugar, porque tú recibiste mi castigo, el castigo que yo me merecía. Y fuiste a la cruz por mí. Te doy gracias porque a través de ese sacrificio, yo soy perdonado, yo soy justificado. Hoy yo te acepto como mi Señor y mi Salvador, en el nombre de Jesús. Amén. Ahora les quiero invitar a que se pongan de pie. Y quiero que respondamos a las últimas palabras de Pablo aquí en este capítulo de Efesios 2. Quiero que lo leamos juntos. Pablo termina con unas palabras bien hermosas en Efesios 2, versículos 19 al 22. Y quiero que lo leamos juntos.
Quiero que lo leamos juntos, como familia espiritual que nosotros somos. Vamos a declarar esas palabras para nuestra familia, para todos nosotros. En el versículo, ahorita cuando lo pongamos ahí en la pantalla, vamos a mirar donde dice, así que ahora ustedes, refiriéndose a los gentiles, ya no son, refiriéndose a los gentiles, pero mientras nosotros lo leamos, yo quiero que usted lea conmigo y diga, así que ahora nosotros, los gentiles, ya no somos unos desconocidos ni extranjeros. Amén. Vamos a leerlo juntos. Así que ahora nosotros, los gentiles, ya no somos unos desconocidos ni extranjeros. Somos, diga, somos ciudadanos junto con todo el pueblo santo de Dios. Somos miembros de la familia de Dios. Digamos otra vez, somos miembros de la familia de Dios. Juntos construimos su casa, la cual está edificada sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas y la piedra principal es Cristo Jesús mismo. Estamos cuidadosamente unidos en Él y vamos formando un templo santo para el Señor. Por medio de Él, diga, nosotros los gentiles también llegamos a formar parte de esa morada Donde Dios vive mediante su espíritu. Aleluya. Esa palabra, escucha hermano, hermana es para ti, es Para ti, ahora tú ya eres parte de la familia de Cristo. So vamos a orar, Padre Dios en esta hora Te queremos dar gracias, gracias Jesús por lo que Tú Has hecho Señor, porque antes estábamos Perdidos, antes estábamos lejos Señor y a través de Tu hermoso sacrificio, a través de Tu obra Redentora Señor, ahora somos parte de Tu familia Señor. Te doy gracias Padre Celestial por lo que Tú has hecho Señor en Tu iglesia y te pedimos en esta tarde que nos ayude Señor a continuar Unidos padres sin divisiones culturales, sociales, religiosas Padre Celestial, simplemente queremos Ser un cuerpo unido en Ti Señor, yo te pido Padre Celestial por las familias aquí representadas Mi Dios, si hay división en sus hogares Padre, trae la reconciliación Señor, trae la sanidad Mi Dios, oh Padre Celestial hoy lo rendimos todo a Ti, ayúdanos y enséñanos Señor a vivir como
Una familia unida Padre, te lo pedimos todo en el Nombre de Jesús, amén y amén vamos a orar por Unos minutos hermanos pero sigan orando y si Tú quieres pasar aquí el altar para que alguien Ore por Ti el altar está abierto pero vamos Simplemente a entrar y adorar a Dios como una Familia que somos No quiero nada más que a Ti Eres más de lo que soñé Todo lo que busqué y anhelé No sé comparar a Ti Ahora eres mío y Tú yo soy Qué gran misterio es nuestro amor Quiero por siempre estar perdido en el placer de Tu mirar Dame Cristo, sólo a Cristo Dejo todo por Él, dejo todo por Él Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.org I am a treasure of your love Now that I have tasted your goodness Nothing else will satiate me I am a treasure of your love Now that I have tasted your goodness Nothing else will satiate me Nothing else will satiate me I am a treasure of your love Now that I have tasted your goodness Nothing else will satiate me Nothing else will satiate me I leave everything, I leave everything for him I don't want anyone else, I don't need anything else You are my everything, you are my everything I don't want anyone else, I don't need anything else You are my everything, you are my everything
I don't want anyone else, I don't need anything else You are my everything, you are my everything I don't want anyone else, I don't need anything else You are my everything, you are my everything I don't want anyone else, I don't need anything else You are my everything, you are my everything I don't want anyone else, I don't need anything else You are my everything, you are my everything I don't want anyone else, I don't need anything else You are my everything, you are my everything I don't want anyone else, I don't need anything else You are my everything, you are my everything I don't want anyone else, I don't need anything else You are my everything, you are my everything I don't want anyone else, I don't need anything else You are my everything, you are my everything I don't want anyone else, I don't need anything else I am Christ, I am Christ I leave my heart, I leave my heart Thank you God. Thank you God. When do you thank God? He came, brothers, to save what was lost. But He also came to reconcile us. To reconcile us with Him and to reconcile us with each other. He came to make a family. If the devil, the enemy, has tried to put in you that you don't belong to the family of God, that's a lie. You belong to this family. Christ paid the price. You belong to the family of God. Let's pray, Father. We want to thank you, Lord.
Thank you once again for your kindness, for your love, for that work, my Lord Jesus, that you have done for us. Thank you, Father, because today we can say that we are your children. Beloved, cared for, Lord. Thank you, Father, because you have created a family. You have created a family and you continue to keep this family, Father. I ask you at this moment, Lord, that you take care of the family, that you take care of each family represented here, and that you help us, Father, to continue living as the family that you have always dreamed of. In the name of Jesus. Amen. God bless you, church. Thank you for being here with us. Next Sunday, I remind you that our service will be at 11 a.m. in the Auditorio Grande. Amen. Good afternoon. God bless you. See you next Sunday. [♪ soft music playing ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ [♪ singing in Spanish ♪ So don't leave What I have left What I have left It's here It's here What's lost You restore Every child Returns home What we are We don't forget It's here
I find myself At your feet My soul cries Today for you And here I am Reaching the end of my being Nothing more I will give everything to you What I hid Every detail in me I come to give what I am What I was Everything in me Only what I gave to you Jesus Everything in me What I hid Every detail in me I come to give what I am What I was Everything in me Only what I gave to you Oh, oh, oh Oh, oh, oh Oh, oh, oh Oh, oh, oh You are All the time Even if I don't expect it You go with me
And why I would doubt If you are always Working In high mountains And you will see In low valleys You will not change I believe That I will see How good you are, God I trust In my Lord You remain faithful Oh, oh, oh Oh, oh, oh Oh, oh, oh You go You go ahead
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